El ex presidente surcoreano Yoon Suk-Yeol se disculpó por las “dificultades” causadas tras la crisis de la ley marcial

El ex presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, pidió disculpas el viernes por las “dificultades” ocasionadas por su decreto de ley marcial de 2024, un día después de recibir una sentencia de cadena perpetua.

Pido disculpas profundamente a la gente por la frustración y las dificultades que les he causado, debido a mis propias deficiencias, a pesar de mi determinación de salvar a la nación”, expresó Yoon en una declaración difundida por su abogado.

En el comunicado de prensa, Yoon señaló: “Mis respetados ciudadanos, mi juicio y decisión de declarar la ley marcial fue únicamente por el bien del país y el pueblo. No ha habido ningún cambio en su sinceridad y propósito”.

El ex mandatario expresó su mirada sobre una posible respuesta al veredicto de los jueces: “En una situación en la que no se puede garantizar la independencia del poder judicial y es difícil esperar un juicio basado en la ley y la conciencia, dudo profundamente del sentido de una batalla legal mediante una apelación. Ahora me es indiferente la conclusión predeterminada del poder judicial y la persecución del poder político en mi contra”.

Yoon instó a sus seguidores a no dejar “socavar la democracia” y concentrarse “en la vida de la gente”. “Yo, Yoon Seok-yeol, tomaré un momento para recuperar el aliento durante el juicio en la plaza y asumiré toda la responsabilidad. Sin embargo, creo que nuestros grandes ciudadanos volverán a establecer la justicia bajo la bandera de la democracia liberal”.

El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, asiste a su audiencia de juicio político en la Corte Constitucional de Corea del Sur, el 11 de febrero de 2025, en Seúl (AP Foto/Lee Jin-man, Pool, Archivo)

Yoon fue condenado a cadena perpetua el jueves por su breve imposición de la ley marcial a finales de 2024, medida que la Justicia calificó como insurrección tras el despliegue de tropas en la Asamblea Nacional con el objetivo de obstaculizar sus funciones.

El fallo se dictó en la misma sala del Tribunal de Distrito de Seúl donde en 1996 fue condenado a muerte el ex mandatario Chun Doo-hwan por su papel en el golpe de Estado de 1979 y la represión militar en Gwangju en 1980.

La fiscalía especial había solicitado la pena capital para el ex mandatario, per oel tribunal tuvo en cuenta como atenuantes el uso limitado de la fuerza, la desorganización del plan, sus décadas de servicio público y su edad, 65 años. Corea del Sur mantiene una moratoria sobre la pena de muerte desde 1997.

El 3 de diciembre de 2024, Yoon declaró la ley marcial de manera inesperada, justificando su decisión como respuesta a una supuesta amenaza de “fuerzas antinacionales pro-Pyongyang” dentro de la oposición. Argumentó que la Asamblea Nacional estaba saboteando al Estado, recortando presupuestos claves y destituyendo funcionarios esenciales.

Partidarios del presidente surcoreano Yoon Suk-yeol marchan para oponerse a su juicio político en Seúl, Corea del Sur, el sábado 11 de enero de 2025. Los carteles dicen

Tanto la oposición como sectores de su propio partido rechazaron la medida, considerándola un intento desesperado de mantenerse en el poder. En apenas seis horas, la Asamblea revocó la declaración pese a la oposición del Ejército.

El Parlamento aprobó la destitución de Yoon el 14 de diciembre de ese mismo año. Un mes después, tras un operativo de seguridad en la residencia presidencial donde se había atrincherado, el ex presidente fue arrestado, convirtiéndose en el primer presidente surcoreano, aunque suspendido, en enfrentar un juicio penal en ejercicio.

En marzo de 2025, Yoon fue liberado por irregularidades formales en su arresto, pero regresó a prisión en julio, donde aguardó el juicio y el veredicto final. El exmandatario negó hasta el final haber cometido irregularidad alguna.