
Una mujer llegó un sábado de julio de 2025 al hospital de Tacuarembó, a 400 kilómetros de Montevideo, diciendo que sus dos hijas mellizas estaban desmayadas. Eran las once de la mañana. Los médicos iniciaron una revisión sobre las pequeñas y constataron lo peor: una de ellas había fallecido. La otra menor, en tanto, tenía una fractura de cráneo y debió ingresar a cuidados intensivos.
Las dos menores mostraron síntomas de haber sido golpeadas y su madre, que entonces tenía 22 años, fue detenida. Al poco tiempo, sería imputada por dos delitos de homicidio especialmente agravados, uno en grado de tentativa, y otro delito de violencia doméstica. Está aguardando el juicio en prisión preventiva.
La niña que quedó internada logró sobrevivir.

El caso tuvo novedades en las últimas horas, luego del avance de la investigación por parte de la Fiscalía. La fiscal Ángel Bhonke reunió las evidencias necesarias para presentar la acusación contra la mujer y pidió la condena por dos delitos de homicidio agravados y muy especialmente agravados, en reiteración real con un delito continuado de violencia doméstica, informó el noticiero Subrayado de Canal 10. Solicitó 30 años de prisión y otros 15 de medidas limitativas, la pena máxima permitida en Uruguay.
De la investigación fiscal se desprende que la madre no concurrió a la cesárea que se había programado para las mellizas, y que las niñas fueron sometidas a continuos tratos de violencia doméstica. Además, también surge que la mujer tenía plena consciencia de sus hechos.
La defensa de la imputada ahora tiene 30 días para presentar una contestación de la acusación. Su abogada pedirá la inimputabilidad de la mujer, según ese medio uruguayo.

La pequeña que sobrevivió ahora está al cuidado, durante algunas semanas, del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), el organismo a cargo de los menores en el país. Otra parte del tiempo la pasa junto a su abuela materna.
La mujer tiene antecedentes por violencia doméstica y desacato, tras haber tenido problemas con su propia madre en medio del nacimiento de sus hijas durante 2024.
En el hospital de Tacuarembó, la jornada se vivió con una “gran consternación”, reconoció entonces el director del centro de salud, Ciro Ferreira, a radio Montecarlo.

“Hemos sufrido múltiples situaciones que al equipo de salud lo ha dejado realmente muy mal. Por encima de lo que es la información policial y judicial, desde el punto de vista de la salud la situación de la bebita de nueve meses es que su estado es estable, se encuentra bien, en el CTI de niños. Está tratada por un equipo multidisciplinario, con todas las garantías que ofrece este excelente servicio”, expresó, a las pocas horas del episodio, el jerarca del hospital.
Sobre la menor que falleció, contó que la pequeña había llegado sin vida a la emergencia.
“Esto nos debe llevar a reflexionar en nuestro país a que este tipo de situaciones nosotros las recibimos en la última etapa, pero es un tema social en el cual todos tenemos que colaborar para tratar de que estas situaciones no se vuelvan a producir. Son de las más tristes que hemos vivido. Cuando somos adultos, estas situaciones se pueden dar. Pero estos niños, que tienen toda una vida por delante, realmente son situaciones muy difíciles para vivirlas en el equipo de salud”, expresó.

Las denuncias de abusos y maltrato contra menores en Uruguay ha aumentado en los últimos años. “En Uruguay, la violencia hacia niños, niñas y adolescentes continúa siendo un problema social grave y representa una de las formas más extremas de vulneración de derechos”, dijo la directora del Sistema Integrado de Protección a la Infancia y la Adolescencia contra la Violencia (Sipiav), María Elena Mizrahi, al presentar los datos de 2024.
El Sipiav registró 24 situaciones diarias de violencia hacia menores en 2024. En total, fueron 8.924 situaciones de violencia.