La China Suárez volvió a quedar en el centro de la escena mediática, esta vez por un gesto que muchos interpretaron como un mensaje con destinatario claro. En medio de su presente sentimental con Mauro Icardi en Turquía, la actriz compartió en redes un video cantando un fragmento de un clásico tema de Bad Bunny que encendió especulaciones: “Una vez me iba a casar, gracias a Dios que no”.
La frase, tomada de la canción “No me quiero casar”, no pasó desapercibida. Lejos de tratarse de una elección inocente, el contexto en el que la publicó y el momento personal que atraviesa hicieron que varios seguidores la vincularan directamente con su historia con Benjamín Vicuña, con quien mantuvo una relación de varios años y tuvo a sus hijos Magnolia y Amancio.

En el video, la China aparece junto a Icardi, sonriente y relajada. Pero fue ese verso puntual el que desató una ola de comentarios. “Le encanta el quilombo”, “ahora le gusta Bad Bunny”, “todavía no supera a Benjamín”, fueron algunas de las reacciones que se multiplicaron en cuestión de minutos.
La publicación no fue el único detalle que llamó la atención. En otro tramo del clip, la actriz entonó otra línea que también dio que hablar: “Si me gusta, yo lo quiero”. Una frase que algunos usuarios asociaron con el tono desafiante que suele tener Wanda Nara en sus propias canciones y declaraciones públicas.

El cruce sumó una capa más de lectura si se lo vincula con lo que había hecho días antes Wanda Nara. Antes del video que se volvió viral durante las últimas horas, durante la noche del domingo, la empresaria apareció durante La Casita, el escenario secundario y exclusivo que Bad Bunny dispuso en el estadio River Plate para sus shows en Argentina. Su presencia no pasó inadvertida y varios usuarios insinuaron que esa fue la razón por la que la ex Casi Ángeles eligió usar un tema del puertorriqueño.
Mientras tanto, en Turquía, la China parece enfocada en su presente. Tras regresar a Estambul, compartió la primera foto junto a Icardi desde su vuelta. La imagen, que él reposteó de inmediato, los muestra en el living de su casa, acaramelados y celebrando por partida doble: el estreno de la serie En el barro II y el hat trick que convirtió el delantero en la victoria 5-1 del Galatasaray ante Eyüpspor.

“Celebrando el estreno de la serie y el hat-trick @mauroicardi”, escribió ella, con ubicación en “Istanbul, Turkey”. La postal dejó en claro que el reencuentro tuvo clima festivo y que la actriz acompaña de cerca el gran momento futbolístico de su pareja, quien se consolidó como uno de los máximos goleadores del campeonato turco.
Pero si algo caracteriza a la China es su capacidad para convertir cada aparición en una declaración estética. En el último partido del Galatasaray, su look no pasó inadvertido. Apostó por un estilismo urbano e invernal, acorde a las bajas temperaturas de Estambul: jeans anchos de denim, remera roja, campera negra con detalles de pelo sintético en tono marrón y un cinturón con cadenas que aportó un aire noventoso.

El accesorio estrella fue un gorro furry de piel sintética, con una etiqueta visible que decía “Fluffy” y la ilustración de un conejo. Esta pieza, tendencia fuerte en el invierno europeo y turco, se convirtió en el centro de todas las miradas. La actriz lo combinó con un bolso Louis Vuitton de lona Monogram en tono marrón, anillos y reloj de oro, manteniendo ese equilibrio entre lo urbano y lo sofisticado que suele definir su estilo.
En paralelo, el gesto musical sigue generando debate. No es la primera vez que la China utiliza letras de canciones para expresar indirectamente estados de ánimo o posicionamientos personales. En un contexto donde cada palabra es analizada al detalle, la elección de “gracias a Dios que no” fue leída por muchos como una forma de marcar distancia con su pasado y reafirmar su presente.
Su relación con Benjamín Vicuña, que comenzó en medio de una polémica y terminó tras varios años y dos hijos en común, siempre estuvo bajo el foco mediático. Si bien ambos intentaron mantener un vínculo cordial por la crianza compartida, los cruces indirectos y las especulaciones nunca desaparecieron del todo.