Una acción polémica en el centro del campo de juego marcó el final del primer tiempo entre Boca Juniors y Platense en el estadio Alberto J. Armando, durante la quinta jornada del Torneo Apertura. El duelo, que finalizó sin goles, tuvo como protagonistas a Leandro Paredes y Leonardo Heredia, quienes quedaron frente a frente y tuvieron un fuerte cruce verbal luego de un choque.

La situación se produjo tras una intervención intensa de Paredes, quien realizó una barrida sobre Franco Amarfil y provocó la reacción de Heredia. Cuando el futbolista del Xeneize cayó pateó por detrás al delantero de Platense, lo que encendió la tensión en el círculo central. El árbitro Sebastián Zunino decidió amonestar al futbolista del Calamar antes de enviar a ambos equipos al vestuario.

El equipo dirigido por Claudio Úbeda enfrentaba la necesidad de sumar puntos tras un inicio irregular en el torneo. Llegó al encuentro con bajas sensibles en la ofensiva, lo que condicionó su planteo táctico para generar situaciones frente al arco rival.

Boca y Platense igualaron sin goles en la Bombonera (Foto: FOTOBAIRES)

Durante la primera etapa, la balanza se inclinó levemente hacia Platense en cuanto a aproximaciones peligrosas. El equipo visitante logró mayor presencia en el área rival y construyó algunas conexiones ofensivas, aunque sin lograr romper la paridad.

El desarrollo del partido estuvo marcado por la ausencia de grandes oportunidades de gol. Boca, jugando como local, no consiguió imponer su ritmo ni encontrar los espacios para vulnerar la defensa de Platense, salvo en el comienzo del complemento.

Ambos equipos salieron al descanso en igualdad, pero con desafíos claros. Boca Juniors buscaba soluciones para destrabar el cero en su cancha, mientras que Platense intentaba capitalizar su leve superioridad en llegadas. El segundo tiempo se presentaba como una oportunidad para que alguno de los dos equipos lograra romper con el 0-0, pero se quedaron en intenciones.

Paredes, campeón del mundo y de América con la selección argentina, pidió el cambio y resultó reemplazado a los 84 minutos (en su lugar entró Milton Delgado) y debió ser tratado con hielo en el tobillo derecho. Su rendimiento deficiente marca que jugó tocado, algo que confirmó en su contacto con los medios posterior al encuentro en La Ribera.

Cuando culminó el partido y La Bombonera despidió con silbidos al equipo, el capitán dio la cara. “Duele hacer este tipo de partidos, hacer los dos partidos de visitante que hicimos. Obviamente tenemos que cambiar muchísimas cosas, hacer autocrítica y mejorar para todo lo que viene”, subrayó el ex Roma y PSG, de 31 años.

“Es parte de la confianza el rendimiento del equipo. Eso se mejora en el día a día y en lo personal”, agregó. “Vengo arrastrando una molestia, pero es parte del fútbol, de este deporte, pero cada vez que me toque jugar voy a tratar de hacer lo mejor posible. El grupo está bien, está fuerte. Hay que pensar en lo que se hizo mal y mejorar, nada más”, culminó el volante.