
La ampliación y modernización de la carretera Litoral, uno de los principales ejes viales de El Salvador, continúa su marcha con un avance significativo en el tramo que conecta la playa El Obispo con El Zonte, en el departamento de La Libertad. Este proyecto, impulsado por el gobierno a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP), representa una de las inversiones más relevantes en infraestructura vial de los últimos años, con el objetivo de mejorar la conectividad, agilizar el tránsito y potenciar el desarrollo turístico de la zona costera.
El MOP ya ha confirmado que los trabajos de ampliación del tramo de 23 kilómetros entre playa El Obispo y playa El Zonte iniciaron en febrero de 2024. La intervención contempla el ensanchamiento de la vía de dos a cuatro carriles y diferentes plantas de tratamiento de aguas residuales, en coordinación con la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA). Estas obras buscan no solo mejorar la circulación y la seguridad vial, sino también reducir la contaminación de los ríos que desembocan en las playas, fortaleciendo así la oferta turística de La Libertad.
El proyecto tendrá un impacto directo en más de 40,000 conductores que utilizan a diario este corredor, además de mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona. La obra se ejecuta en tres fases: la primera cubre el tramo desde El Obispo hasta el redondel Conchalío; las siguientes etapas avanzan hasta El Zonte.

Además, el plan integral incluye la instalación de cableado subterráneo en la ciudad de La Libertad, la habilitación de espacios públicos y la construcción de miradores a lo largo de la carretera, elementos que forman parte de la estrategia Surf City Fase 2, orientada a consolidar la franja costera como un destino turístico de referencia internacional.
Las tareas más recientes, divulgadas esta semana por el MOP en sus cuentas oficiales, muestran cuadrillas de trabajadores desplegadas a lo largo de distintos segmentos del tramo El Obispo-El Zonte, realizando labores de pavimentación con concreto hidráulico. Las imágenes publicadas ilustran el vertido y extendido del concreto, la utilización de maquinaria especializada y la presencia de operarios con indumentaria de seguridad sobre la vía.
También se observan obras de drenaje y adecuaciones en los márgenes de la carretera, así como la circulación de vehículos pesados y la convivencia con el tránsito local, lo que evidencia la magnitud y complejidad logísticas del proyecto.

Según el ministro Romeo Rodríguez, este tipo de intervenciones no solo buscan aliviar la congestión vehicular en temporadas de alta afluencia hacia las playas, sino también garantizar la durabilidad y resistencia de la infraestructura ante condiciones climáticas adversas.
La elección del concreto hidráulico responde a criterios de sostenibilidad y menor mantenimiento a largo plazo. “Con estos trabajos se busca reducir la contaminación de los ríos que desembocan en las playas y potenciar el desarrollo turístico”, declaró Rodríguez en una reciente entrevista.
El gobierno prevé que la finalización de la ampliación de la carretera Litoral y las obras complementarias generen un efecto multiplicador en la economía local. El mejoramiento de la vía facilitará el acceso a las playas, reducirá los tiempos de traslado y fortalecerá la seguridad vial para residentes, turistas y transportistas. De este modo, el corredor costero se consolida como un motor clave para el desarrollo de El Salvador, alineado con la visión de modernización y competitividad internacional impulsada por la administración actual.

De forma paralela, el MOP continúa avanzando en otras obras estratégicas, como la construcción del viaducto Francisco Morazán y la ampliación en la carretera Panamericana, en el tramo Los Chorros, y proyectos que suman una inversión total de más de $372 millones y que forman parte de la agenda nacional de infraestructura. El propio Rodríguez resaltó que “la mayor parte de la ampliación de la autopista será visible este año”, proyectando que los trabajos principales finalizarán en 2026.