Al menos cuatro personas murieron y 22 resultaron heridas tras el incendio de un edificio utilizado como alojamiento temporal para trabajadores en Budakeszi, un suburbio a ocho kilómetros al oeste de Budapest, capital de Hungría.

Según la Dirección General Nacional de Gestión de Desastres, el fuego envolvió el edificio de dos pisos durante la madrugada del viernes. Más de 40 paramédicos y 18 vehículos de emergencia respondieron al incidente.

El equipo de gestión de desastres utilizó perros de rescate entrenados para buscar a los heridos tras el incendio. Los canes están entrenados principalmente para buscar personas con vida y su entrenadora, Sarolta Leczki, mencionó: “En el humo, así como los humanos no podemos trabajar en interiores sin respirador, los perros tampoco pueden entrar”

Los bomberos lograron rescatar a varios sobrevivientes y recuperar tres bombonas de gas del inmueble. Los cuerpos de dos hombres y una mujer fueron hallados bajo el techo colapsado, según informaron las autoridades de gestión de desastres. La cuarta víctima fatal falleció en el hospital.

La explosión tuvo lugar en una habitación del piso superior, lo que provocó que el techo de la vivienda fuera la parte más afectada por el fuego. Sin embargo, la planta baja también sufrió daños considerables a causa del incendio. Los bomberos trabajaron durante horas para controlar las llamas, mientras que la policía mantuvo cerrada la calle afectada hasta primeras horas de la tarde.

Los bomberos trabajaron para extinguir un incendio que, según las autoridades húngaras, dejó muertos y heridos en Budakeszi, un suburbio de la capital, Budapest (Dirección General Nacional de Gestión de Desastres de Hungría vía AP)

En una conferencia de prensa, un portavoz de la Jefatura de Policía del Condado de Pest señaló que una explosión en una de las habitaciones fue probablemente la causa del incendio y reveló irregularidades en el uso del gas, que no cumplía con la normativa vigente. La policía inició una investigación criminal sobre el caso.

Un total de 22 personas recibieron atención médica por lesiones derivadas del incendio, de las cuales cuatro presentaban heridas de gravedad. Los heridos fueron trasladados a ocho hospitales de Budapest para recibir tratamiento especializado.

La alcaldesa Ottilia Győri escribió un comunicado en su cuenta de la red social Facebook para mencionar cuál fue el accionar de la comunidad tras la tragedia: “El Ayuntamiento de Budakeszi abrió las puertas de la alcaldía a quienes se quedaron sin hogar durante la noche. Les proporcionamos comida y desayuno”.

“Nuestros compañeros están ayudando a reponer de inmediato los documentos quemados. Hemos organizado alojamiento temporal para quienes se quedaron sin hogar. Agradezco a todos su rápida, eficiente y desinteresada ayuda y trabajo. Al enterarse del incendio, muchas personas intentaron ayudar, y los vecinos de la zona acudieron de inmediato a socorrer a los evacuados”, agregó.

El edificio en llamas (Dirección General Nacional de Gestión de Desastres de Hungría vía AP)

A su vez, la alcaldesa en diálogo con el diario húngaro Magyar Nemzet y destacó información sobre la causa: “Se produjeron irregularidades en la casa adosada que funcionaba como apartamento de alquiler y la investigación también abordará estos problemas. Lo más importante para el gobierno local es ayudar a quienes lo necesitan. Ofrecemos alojamiento, comida e higiene en la oficina, y los residentes siguen allí”.

(Con información de AP)