El Canal de Panamá es la principal atracción para los viajeros que utilizan el programa Panama Stopover. (AP Foto/Matias Delacroix)

Más de 200,000 pasajeros aprovecharon el programa Panama Stopover durante 2025, convirtiendo una conexión aérea en una experiencia turística completa en Panamá.

La cifra representó un crecimiento superior al 25% frente al año anterior y duplicó el volumen registrado desde 2022, consolidando al país como uno de los principales destinos de escala en América Latina.

Este comportamiento refleja cómo una estrategia enfocada en conectividad, turismo y promoción internacional ha logrado transformar el tránsito aéreo en generación directa de ingresos para la economía local.

El programa permite a los viajeros que conectan a través del Aeropuerto Internacional de Tocumen modificar su itinerario para permanecer en Panamá entre 24 horas y siete días, sin pagar penalidades adicionales en su boleto.

En lugar de limitarse a unas horas en sala de espera, los pasajeros pueden salir del aeropuerto, conocer la ciudad, visitar playas, centros históricos o zonas comerciales, y luego continuar hacia su destino final manteniendo su conexión original con Copa Airlines.

Las visitas bajo esta modalidad crecieron de 108,429 en 2022 a más de 200 mil en 2025. . REUTERS/Aris Martínez

El funcionamiento del Stopover es sencillo. Antes de comprar el pasaje, el viajero define cuántos días desea quedarse en Panamá. Luego, al momento de reservar en copa.com, centros de atención, oficinas de ventas o agencias de viajes, indica que desea incluir el Stopover.

Una vez confirmado, el pasajero puede ingresar al país, hospedarse, movilizarse y disfrutar de la oferta turística sin costos adicionales en su tarifa aérea. La información completa está disponible en la plataforma panama-stopover.com/es/conoce-panama.

Según explicó Pedro Heilbron, director ejecutivo de Copa Airlines, el turismo en Panamá atraviesa uno de sus momentos más sólidos.

Destacó que el Stopover se ha convertido en una pieza clave del renacimiento turístico, al demostrar cómo la coordinación entre empresa privada y Estado puede generar impacto económico sostenido. A su juicio, el programa no solo incrementa visitantes, sino que impulsa empleo, consumo y encadenamientos productivos en distintos sectores.

El director ejecutivo de Copa Airlines, Pedro Heilbron, señaló que el Stopover ha sido clave para impulsar el crecimiento del turismo y fortalecer la economía. EFE/Carlos Lemos

Uno de los atractivos adicionales del programa son los cupones y beneficios económicos que reciben los viajeros. A través de alianzas con comercios, hoteles, restaurantes y operadores turísticos, los visitantes acceden a descuentos en hospedaje, transporte, compras y experiencias culturales.

Estos incentivos buscan estimular el gasto dentro del país y fortalecer el turismo urbano, especialmente en zonas como el Casco Antiguo, la Cinta Costera, Amador y los centros comerciales de la capital.

El impacto del Stopover se refleja en los indicadores generales del sector. Entre enero y noviembre de 2025, las llegadas de visitantes internacionales aumentaron 7.6% en comparación con el mismo período de 2024.

En paralelo, los ingresos turísticos alcanzaron los $5,981.4 millones, lo que representó un crecimiento del 9.3%, confirmando una recuperación sostenida tras los años de desaceleración provocados por la pandemia.

El monitoreo hotelero también evidenció una mejora progresiva. Durante ese mismo período, la ocupación promedio se ubicó alrededor del 57.9%, impulsada principalmente por viajeros de conexión, turistas regionales y visitantes corporativos. Para el sector, el Stopover ha contribuido a estabilizar la demanda durante temporadas intermedias, reduciendo la dependencia de fechas altas y eventos específicos.

Argentina, Ecuador y Estados Unidos concentran la mayor parte de los usuarios del beneficio. Archivo

Desde el punto de vista estratégico, el programa aprovecha la posición geográfica de Panamá como hub aéreo regional. Con conexiones hacia más de 80 destinos en América y el Caribe, Tocumen se convierte en una plataforma natural para atraer viajeros en tránsito. El Stopover transforma ese flujo en estadías cortas que generan consumo en hoteles, restaurantes, transporte, guías turísticos y comercios.

Autoridades del sector señalan que uno de los principales logros ha sido cambiar la percepción internacional del país. Panamá ya no es visto únicamente como punto de paso, sino como un destino atractivo con oferta cultural, gastronómica, histórica y natural.

Los datos más recientes muestran que el flujo de pasajeros que utilizan el Panama Stopover proviene principalmente de Argentina (18%), Ecuador (13%), Estados Unidos (11%) y Brasil (9%), países que en conjunto concentran cerca del 60% del total de usuarios del programa.

A este grupo se suman viajeros de Colombia y México, cada uno con 7%, además de Perú y Costa Rica, lo que confirma que el beneficio ha logrado posicionarse con fuerza en mercados clave de Sudamérica, Norteamérica y Centroamérica.

Este patrón de origen refleja tanto la fortaleza de la red de rutas de Copa Airlines como el interés creciente por convertir una conexión en una experiencia turística breve.

Entre enero y noviembre de 2025, la llegada de visitantes internacionales aumentó 7.6% y los ingresos turísticos superaron los $5,900 millones. (Foto AP/Matías Delacroix)

En particular, los viajeros procedentes de Argentina y Ecuador se han consolidado como los principales usuarios del Stopover, impulsados por la conectividad directa con Tocumen y por la percepción de Panamá como un destino accesible, seguro y con oferta diversificada en pocos días.

En cuanto a las actividades más frecuentes, las encuestas indican que el 60% de los visitantes prioriza conocer el Canal de Panamá, considerado la principal atracción urbana del país. A esta experiencia se suman el shopping (48%), el consumo de gastronomía local (42%), la exploración de la diversidad cultural (26%) y las visitas a playas (23%), lo que evidencia que los viajeros aprovechan su estadía para combinar turismo histórico, comercial y recreativo en lapsos cortos.

El impacto del programa también se refleja en los hábitos de alojamiento y permanencia. Cerca del 74% de los pasajeros se hospeda en hoteles, mientras que la estadía promedio ronda los tres días, un período suficiente para generar consumo en transporte, alimentación, comercio y servicios turísticos.

Además, alrededor del 30% de los usuarios se desplaza hacia el interior del país y zonas costeras, ampliando el efecto económico más allá de la capital.

En términos de crecimiento, las cifras confirman una evolución sostenida en los últimos años. En 2022 se registraron 108,429 visitantes bajo esta modalidad, en 2023 la cifra subió a 128,289, y en 2024 alcanzó 160,188 pasajeros, lo que representa un incremento acumulado significativo.