El proyecto de baja de la edad de imputabilidad a 14 años logró media sanción en la Cámara de Diputados, tras reunir 149 votos a favor y 100 en contra, sin abstenciones, y cuenta con el respaldo de bloques como PRO, UCR y La Libertad Avanza. Familiares de víctimas, como Romina Monzón y Virginia —madre y tía de Jeremías Monzón—, así como representantes de organizaciones como Madres del Dolor y USINA de Justicia, asistieron a la sesión en el recinto.
Romina, madre de Jeremías, siguió el debate de la reforma desde uno de los palcos del Congreso y también estuvo afuera hablando con la prensa. “Lamentablemente, estoy de luto. Hace menos de dos meses asesinaron violentamente a mi hijo. De los tres menores de edad, hoy dos están en libertad sin siquiera tener un antecedente penal”, expresó la mujer al ser consultada por un periodista de TN.
“Esto va a ser un legado de nuestros hijos para que no siga pasando”, aseguró Romina, que impulsaba que el límite del proyecto de ley se fijara en 12 años.

El nuevo Régimen Penal Juvenil no solo baja la edad de imputabilidad a los 14, sino que también establece una pena máxima de prisión de hasta 15 años para delitos graves como homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestros. Por otro lado, prevé una serie de penas alternativas para los delitos con condenas menores a los 10 años de prisión, por ejemplo: la amonestación, la prohibición de acercamiento a la víctima, servicios comunitarios, monitoreo electrónico, reparación integral del daño, prohibición de concurrir a determinados lugares y la prohibición de conducir vehículos.
Si bien Romina destacó que esta media sanción no cambia nada en el crimen de su hijo “porque la ley no es retroactiva”, hizo énfasis en que “era necesario que esto cambie, porque los liberan como si nada».
“Hablan muchísimo de la reinserción social de gente que decidió asesinar, que decidió matar, que decidió salir a robar. ¿Y quién habla de la reinserción social de las víctimas?”, concluyó la madre de Jeremías.

El crimen de Jeremías Monzón
Hace dos meses, el adolescente de 15 años fue emboscado y sometido a torturas antes de recibir la estocada mortal. El grado de ensañamiento y la participación activa de los implicados, entre ellos una joven de 16 años y dos adolescentes de 14, provocó una importante repercusión. El caso adquirió notoriedad por la grabación del crimen y la posterior viralización de un video con imágenes explícitas, lo que reavivó el debate sobre la responsabilidad penal de menores en Argentina.

La secuencia de hechos reconstruida a partir de imágenes de cámaras de seguridad, en especial las del estadio del club Colón, permitió a los investigadores establecer los movimientos de la víctima y los implicados. Monzón salió de su casa en Santo Tomé a las 14:30 en bicicleta y cruzó el puente carretero hacia Santa Fe, dirigiéndose al barrio Chalet, donde se encontró con la adolescente señalada como autora intelectual en la casa de la abuela de esta.
Ambos dejaron la bicicleta y caminaron hacia un galpón abandonado frente a la cancha de Colón. A las 15:06, cámaras de seguridad los captaron por la calle Pietranera hacia J. J. Paso, cerca del lugar donde ocurriría el crimen. Minutos antes, los dos menores de 14 años, identificados como cómplices, fueron filmados en el mismo trayecto. Los tres adolescentes cruzaron el túnel que conecta el barrio Chalet y el Fonavi, considerado una zona de riesgo por su peligrosidad.
A las 15:53, las cámaras registraron a los tres adolescentes regresando a la casa de la abuela de la joven, aunque Monzón ya no estaba presente. En esa vivienda, los implicados se higienizaron y descartaron la bicicleta de la víctima. Más tarde, repitieron el trayecto hasta la calle J. J. Paso, acción captada nuevamente por las cámaras de seguridad.

A las 16:55, el grupo se encontró con la madre de la adolescente, le mostró el contenido de una mochila y un video de cuatro minutos en el que se observa la tortura y asesinato de Monzón. Se informó que la madre dio directivas al grupo y les señaló una dirección. Luego, se dirigieron a Parque Sur, donde se deshicieron de la ropa de la víctima. En ese lugar, improvisaron una lápida escribiendo “Jere 18/12/2025” en una baldosa.
La búsqueda de Jeremías Monzón se extendió durante cuatro días, hasta que el 22 de diciembre se halló el cuerpo. La principal acusada fue detenida y enfrenta cargos por homicidio triplemente agravado. Los dos cómplices, al ser menores de 16 años, fueron declarados inimputables y quedaron en libertad bajo una medida de seguridad.
Por otro lado, la madre de la adolescente fue detenida e imputada por participación secundaria; las pesquisas intentan determinar si fue la ideóloga del hecho.

Las investigaciones aún intentan esclarecer los motivos del crimen. Existen versiones contradictorias, incluidas las declaraciones de la adolescente y su madre, respecto a un video viralizado de contenido explícito que no fue hallado en el celular de la víctima.
Una de las hipótesis es que los agresores habrían cometido un error al culpar a Monzón de compartir dicho video, acción que no habría realizado. Las fuentes del caso explicaron que resta conocer el contenido de los teléfonos móviles incautados, donde se espera hallar nuevas pruebas y posibles indicios sobre el móvil del crimen.