El Comité Noruego denunció amenazas, abuso y un trato

El Comité Noruego del Nobel pidió el miércoles la liberación inmediata de la activista iraní y ganadora del Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi. La defensora de los derechos de las mujeres, de 53 años, fue sentenciada la semana pasada a otros 7 años y medio de prisión, según informaron sus allegados el domingo.

Mohammadi, que lleva tres décadas luchando por los derechos civiles contra el régimen de Irán y la abolición de la pena de muerte, recibió el Nobel de la Paz en 2023 mientras se encontraba en prisión.

Según el Comité Nobel, citando fuentes confiables dentro de Irán, la activista fue detenida violentamente en diciembre durante el funeral de un abogado de derechos humanos y fue sometida a constantes abusos físicos y malos tratos que ponen en peligro su vida.

“El Comité está horrorizado por estos actos y reitera que el encarcelamiento de Mohammadi es arbitrario e injusto. Su único ‘delito’ es el ejercicio pacífico de sus derechos fundamentales —libertad de expresión, asociación y reunión— en defensa de la igualdad de la mujer y la dignidad humana”, afirmó la institución.

Por este motivo, la institución hizo un “llamamiento urgente” a las autoridades iraníes para que liberen a Mohammadi “de manera inmediata e incondicional” y garanticen su acceso a “atención médica independiente y profesional”. Asimismo, instó a Teherán a “liberar a todos los presos políticos y de conciencia detenidos por ejercer sus derechos legítimos”.

Ali Rahmani, hijo de Narges Mohammadi, fue quien recibió el Premio Nobel de la Paz 2023 en nombre de su madre (Fredrik Varfjell/REUTERS/Archivo)

Durante su arresto, un fiscal iraní afirmó que Mohammadi había hecho comentarios provocadores e incitado a los asistentes a corear consignas consideradas ilegales en una ceremonia en Mashhad. Desde la institución noruega señalaron que la activista fue “sometida a un confinamiento solitario prolongado en una celda sin ventanas con iluminación artificial constante, piso frío y ropa de cama inadecuada”.

El organismo internacional denunció que Mohammadi está siendo objeto de un castigo “cruel, inhumano y degradante”, en violación del derecho internacional de derechos humanos.

“La terrible experiencia de Mohammadi es otro ejemplo sombrío de la brutal represión que ha seguido a las protestas masivas en Irán, donde innumerables mujeres y hombres han arriesgado sus vidas para exigir libertad, igualdad y derechos humanos básicos”, agregó el Comité Noruego.

La iraní fue condenada recientemente a siete años y medio de prisión tras su arresto el 12 de diciembre de 2025, durante un acto en memoria del letrado Josrou Alikordi, fallecido semanas antes en circunstancias no esclarecidas.

Mohammadi había sido liberada provisionalmente en diciembre de 2024 por motivos médicos, tras una solicitud aprobada por la Fiscalía de Teherán. Meses antes, su familia denunció que las autoridades le habían impedido recibir tratamiento médico durante más de dos meses, lo que derivó en su hospitalización.

Un espacio vacío indica que la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, no estuvo presente durante la ceremonia de entrega de premios en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, el 10 de diciembre de 2023 (NTB/Javad Parsa vía REUTERS)

El Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea señaló que los cargos contra Narges Mohammadi se deben únicamente a sus actividades pacíficas en defensa de los derechos humanos. En su declaración oficial, el bloque subrayó que la activista debería poder expresarse y desempeñar su labor legítima sin riesgo de encarcelamiento ni represalias.

El martes pasado, la Unión Europea también instó a las autoridades del régimen iraní a liberar de forma inmediata e incondicional a Mohammadi, enfatizando la gravedad de su estado de salud y recordando las obligaciones legales internacionales de la República Islámica.

El servicio diplomático europeo recalcó que la activista y otras personas deben contar con las garantías jurídicas previstas en el derecho internacional, y advirtió que la represión del ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de asociación, reunión y expresión contraviene los compromisos asumidos por Irán ante la comunidad internacional.

(Con información de EFE)