
La Policía Bonaerense logró detener a uno de los sospechosos de cometer un robo millonario a uno de los comercios con más clientela de Ituzaingó. Ahora, intentan dar con el paradero de sus dos cómplices.
El golpe tuvo lugar durante la madrguada del 28 de noviembre del año pasado. En ese momento, dos sujetos ingresaron al local tras escalar y forzar el acceso por el techo. Un tercer integrante aguardaba en la puerta, encargado de la vigilancia y la logística de la huida.
Los delincuentes actuaron con rapidez y precisión: descendieron de un Citroën C3 blanco y contaron con el apoyo de una camioneta Kangoo, estacionada a cierta distancia. Los videos de seguridad muestran cómo revolvieron el comercio y se apoderaron de un botín valuado en 31 millones de pesos, además de teléfonos celulares y dos computadoras portátiles.
Desde entonces, se puso en marcha una investigación que permitió identificar a los responsables.
Según informó el portal Primer Plano Online en base a fuentes cercanas a la causa, personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) Morón logró detener al señalado como cabecilla de la organización delictiva: L. Q., de 30 años.
El procedimiento se realizó en una vivienda ubicada en la calle Corrientes 154, en el barrio de San Antonio de Padua, partido de Merlo, tras una serie de tareas de vigilancia y relevamientos de cámaras de seguridad.
De acuerdo con lo reportado por el mismo portal, el fiscal Marcelo Tavolaro, junto a su secretario Pablo Ávila, supervisó una investigación que combinó el análisis de imágenes públicas y privadas con el cruce de datos de telefonía.
Un elemento resultó determinante: uno de los celulares sustraídos fue activado pocas horas después del hecho por un individuo que aseguró haberlo adquirido de buena fe. Esta pista permitió reconstruir parte del recorrido de los objetos robados y vincular a otros sospechosos.
Además, con las cámaras de seguridad, se pudo establecer que los delincuentes se reunieron en un punto específico para coordinar el golpe y luego se dirigieron hacia la importadora, ubicada sobre avenida Néstor Kirchner (Rivadavia) al 23.100.

El comisario Juan Pablo Ponte Wisto, a cargo interinamente de la DDI Morón, encabezó los allanamientos que se concretaron en la madrugada del miércoles.
El parte policial indica que el asalto se realizó con escalamiento, agravante que complica la situación judicial del principal detenido. El fiscal Tavolaro prevé indagar a L. Q. en las próximas horas, mientras avanza la investigación sobre la posible participación del acusado en otros hechos de similares características en la región oeste del conurbano.
Por su parte, el sujeto que activó el teléfono robado, identificado como D. O. S., quedó implicado en una causa penal por encubrimiento agravado por ánimo de lucro. Las autoridades analizan si existen conexiones entre los miembros de la banda y otros robos a comercios de la zona.
La investigación continúa abierta y se esperan nuevas detenciones en las próximas jornadas, mientras la justicia busca desarticular por completo la estructura que perpetró uno de los robos más resonantes de los últimos meses en la zona oeste del Gran Buenos Aires.