
El 25 de mayo de 2022 publiqué un extenso artículo sobre el escritor español y crítico cultural Jorge Carrión, que se tituló “Mucho más que un escritor”. Este octubre tuve la suerte de viajar a Barcelona y de volver a dialogar, personalmente con él, quien publicó dos libros maravillosos en 2025.
Uno de ellos trata sobre Buenos Aires, porque él vivió cuatro años en la Argentina, en el barrio de La Boca y en la ciudad de Rosario. Este libro es un objeto bellísimo, publicado por Tinta Blanca y se llama Buenos Aires. Libro de mitos.
Se trata de una edición ilustrada por la artista argentina, Josefina Jolly (pueden ver sus trabajos en Instagram). Además, incluye la colaboración de varios autores, admirados por el mismo Carrión. El libro apunta a ser justamente una descripción de una Buenos Aires casi mitológica, muy al estilo Borges, pero con esa concepción particular de la historia de vida de Carrión en nuestra ciudad. El texto no deja de tener un tono nostálgico, más allá de que su autor me contó que no fue esa su intención al escribirlo.
Lamentablemente, la belleza del libro “de tapa dura”, como decimos aquí, con ilustraciones y páginas muy cuidadas, lo hacen casi inaccesible económicamente para muchas personas. Tal vez, más adelante -me ilusiona- se consiga en una edición de bolsillo.
El amor por nuestra ciudad- cuenta el autor- lo produjo la lectura de dos grandes escritores argentinos: Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. Leemos: “Este libro aspira a formar parte de la biblioteca que me condujo a Buenos Aires. Y ser una puerta, una invitación, un pasaje”.

Quiero recordar que Carrión publicó ya un libro sobre el barrio tradicional de la ciudad en la que vivió en su primera visita. Se trata de una descripción sentimental y emblemática: La piel de La Boca (2008). Me asegura: “…mirar a Buenos Aires desde La Boca es verla como lugar periférico o desde la orilla.”
Después de cada capítulo, sigue un texto de los siguientes autores: César Aira, Martín Caparrós, Edgardo Cozarinsky Francisco Garamona, Leila Guerrero, Pablo Katchadjian, Beatriz Sarlo, María Negroni y Graciela Esperanza. Todos aportan una mirada polifacética de Buenos Aires. “Intenté crear un libro polifónico, de modo de poner al idioma español en contrapunto”, me dice.
“Sé que falsifico al escribir que soy, como todos, un impostor … (ni siquiera conocemos bien las palmas de nuestras manos) por eso he invitado a este proyecto a nueve escritores y escritoras que conocen Buenos Aires mucho mejor que yo, para que me contrapesen, para que me contradigan. Y para que, juntos, los once que hemos escrito estas páginas de textos e imágenes, lleguemos a una réplica congelada en el tiempo de un original que no cesa de metamorfosearse, a un retrato plural de una ciudad que se caracteriza por su remezcla, a una visión posible de una ciudad imposible. Probablemente mitológica.”

Carrión nos está llevando a pensar inmediatamente en el poema Fundación mítica de Buenos Aires de Borges. Allí él ubica el primer corazón de Buenos Aires, en su barrio, en Palermo y escribe que Buenos Aires nunca se creó, porque la siente tan eterna como el agua y el aire
El lector o la lectora porteña probablemente se sorprenderá con las primeras páginas de este libro, donde se hace referencia al parque temático Tierra Santa. Yo solo tengo el recuerdo de haber ido alguna vez pero a Carrión le produjo un impacto especial, porque allí la gente acude a ver construcciones de Medio Oriente, comidas y espectáculos, que armonizan la cristiandad, la cultura judía y la árabe. En definitiva, podemos coincidir en que Buenos Aires se creó recreando culturas.
La ciudad fue fundada dos veces. En 1536, por Pedro de Mendoza, que venía de España y que fue asediado por los querandíes hasta obligarlo a regresar. La segunda y definitiva fundación es la de 1580. Juan de Garay llegó desde Asunción del Paraguay y, relativamente cerca donde Mendoza hizo su fallido intento, diseñó la ciudad primitiva y repartió las tierras entre quienes viajaban con él. (No puedo no recomendar el bello texto clásico de Enrique Larreta Las dos fundaciones de Buenos Aires, de 1921. Quienes paseen por Belgrano pueden visitar su casa: el Museo de Arte Español Enrique Larreta.)
Una ciudad acelerada
Para Carrión, el hecho de que aquí no había más que llanura produjo que, con el trabajo y el sacrificio de los habitantes y de nuestros inmigrantes, se construyera aleatoriamente una ciudad multicultural, que fue capital del Virreinato, recién en 1776. Cuarenta años después, ya éramos un país independiente. Y en 1821 se fundó la Universidad de Buenos Aires. Por muchos de estos hechos, el autor considera a Buenos Aires, una ciudad “acelerada”.

Después de un paneo histórico, Carrión nos conduce a la “República de La Boca”. No puede dejar de nombrar y de incluir una ilustración hermosa de La Bombonera. (Soy de River y vivo en Nuñez, así que no se me permite ahondar más en este tema.)
“Territorio Borges” es el capítulo que no podía faltar. El gran Maestro de escritores, el orgullo de nuestra literatura, era un gran caminador que recorría incansablemente la ciudad. Carrión nos cuenta que visitó la Biblioteca Nacional, cuando era su director Alberto Manguel, amante de los libros y de la literatura de Borges.
Como en todo libro suyo, las librerías lo cruzan de vereda (o de acera) y el texto no podía seguir de otro modo que escribiendo sobre la Avenida Corrientes.
“La avenida Corrientes es infinita. Aunque su tramo más conocido sea el de sus mil primeros números, esas diez cuadras donde se concentran sus teatros más conocidos y las librerías míticas que los amantes de los libros recuerdan en sus madrugadas vagabundas, la avenida alcanza hasta el número 7000, es decir, atraviesa unas 70 cuadras, más de 8 km de calles que llegan hasta Villa Crespo y el Cementerio de la Chacarita.”
El autor recorre con nosotros librerías, bares, restaurantes: imprescindibles todos. Cuando cierra el capítulo ya llegó a la Avenida de Mayo, la más española de nuestras avenidas.

Luego, incluye un “Breve diccionario de librerías porteñas”. Solo 20 porque de nuestras librerías, ya ha hablado tanto y bien, en muchos sitios. Nos encontramos después con las percepciones de algunos extranjeros que vivieron poco o mucho en Buenos Aires. A esta altura, la ciudad se nos volvió un caleidoscopio, ya que podemos leerla desde tantos ángulos…
Tampoco podía faltar un capítulo dedicado al tango, llamado “Psicoanálisis del tango” donde recorre su historia y habla de sus grandes cantantes, especialmente de Carlos Gardel, uno de los íconos- como señala Carrión- de Buenos Aires. Muerto trágicamente en 1936, Gardel, para los porteños y las porteñas: “cada día canta mejor.”
Se cierra el libro con una mirada sobre las artes contemporáneas y con una lista de “mitos” de Buenos Aires, con la que podemos coincidir o a la que podemos completar. Carlos Gardel, Ernesto “Che” Guevara”, Julio Cortázar, Evita… En una nota final, nos agrega a Mafalda, sentada en el barrio de San Telmo. (En nuestra charla, agregó al papa Francisco y a Maradona.)
Librerías
El segundo libro publicado por Carrión este año es la edición 2025 de Librerías. Libro traducido a más de 15 idiomas, que se publicó por primera vez en 2013 y resultó finalista del Premio Anagrama de Ensayo.
Existen muchas ediciones de Librerías. Con el paso del tiempo, fue creciendo en profundidad, en complejidad y en belleza. Esta última edición es muy intensa y fue publicada por Galaxia Gutenberg. Incluye una introducción con una actualización amplia del autor y un prólogo nada menos que de Roger Chartier, el gran especialista francés en libros y lectura.
En una entrevista que le realizó Majo Acosta, este año, para la Revista Reporte, Carrión sostiene: “El CEO de Netflix dijo que su enemigo era el sueño, las horas de descanso. Yo creo que el enemigo de las plataformas es el Sueño, es decir, la imaginación personal, distinta, de cada cual, por eso tienden a producir productos, contenidos, videos, series que uniformizan en vez de diferir. Las librerías, en cambio, son el espacio de la diferencia. Como el arte que importa. Por suerte.”

Más allá de las muchas ediciones del libro en diferentes idiomas y países, hay otros libros de Jorge Carrión que se refieren a su amor por las librerías y, también, existe el documental, llamado Booklovers, al que se puede acceder en forma gratuita en la aplicación de la Fundación Caixa Forum.
El nombre Booklovers es una traducción -no textual- de “letraheridos” o “letraheridas” en castellano y del catalán “lletraferid/a”. Se refiere a quienes sienten una pasión extrema por la literatura. La serie tiene 5 capítulos. El primero es Buenos Aires, luego, Madrid, Lisboa, México y Barcelona.
Para la Argentina, es un honor ver cuáles son las librerías que Carrión ha elegido, más allá de que existan muchas otras, porque es cierto que Buenos Aires es la ciudad que más librerías tiene por cantidad de habitantes (y el que no lo crea que consulte una IA que le va a decir que es así.)
Luego, nos encontramos con capítulos en los que desarrolla: los inicios de las librerías, las más antiguas del mundo, la historia de la famosa Shakespeare and Company en París, las librerías que tienen que ver con encuentros políticos, la librería oriental. Hay dos capítulos dedicados a América y otro, a París.

El capítulo 10 se llama “Cadena de libros”. En él se habla de cómo en la pandemia las librerías tuvieron que digitalizarse para sobrevivir. También, se refiere a la venta de libros al estilo Amazon. Recordemos que Carrión publicó en 2019 el libro Contra Amazon, en el que se describe cómo este sistema perjudica a las librerías tradicionales y también quiebra esa relación única entre libreros y libreras con sus habituales compradores.
Estas librerías “analógicas” son espacios casi sagrados donde existen todavía los libreros que te aconsejan y te conocen y donde uno se puede quedarse a tomar un café (ahora cada vez más las librerías tienen cafetería o confitería), en donde uno puede comprar los libros pero antes hojearlos o leer un buen rato sentado allí, disfrutando un tiempo precioso. En el capítulo 11, “Libreros y librerías del fin del mundo”, hace un repaso de las librerías de Australia, de la Patagonia.
El capítulo 12, “El espectáculo debe continuar” se refiere a las librerías y el turismo, a la historia de nuestra querida Clásica y Moderna, de la calle Callao, y de otras librerías emblemáticas de Barcelona, de México, de Portugal… En el 13, toma “las librerías cotidianas” y ahí nos cuenta que “el autor se pone todavía más autobiográfico” y elige algunas librerías que significaron mucho para él, como la de su ciudad natal, Mataró.
Finalmente, en el epílogo se refiere a las distintas historias del libro, de las librerías, de la relación entre las librerías y las bibliotecas, como él dice de los “ensamblajes impensados”.
Cierto es que todo lo que se puede pensar sobre una librería lo ha pensado Carrión. En la página 329, en el apartado “Panorama”, hay fotos de distintas librerías nombradas en el texto (no están todas obviamente) pero están, por ejemplo, Dain Usina Cultural y La gata y la luna de Buenos Aires.
La webgrafía, la bibliografía, la filmografía de este trabajo es de una rigurosidad extrema pero el libro no solo se nutrió de otros textos sino de la experiencia personal de Carrión en sus muchos viajes. Él ha visto estos lugares, ha hablado con las personas que trabajan allí y visitan sus libros. Ese testimonio íntimo, personal, de una mente lúcida y letraherida, no puede sustituirse.
El año que viene se cumplen 50 años de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Ojalá, Jorge Carrión pueda estar aquí para presentar estos dos libros y hablar de lo mucho que sabe.