La policía canadiense identificó el miércoles a Jesse Van Rootselaar, una joven de 18 años con antecedentes de salud mental, como autora del tiroteo masivo ocurrido el martes en la comunidad remota de Tumbler Ridge, en la provincia de Columbia Británica. El ataque, considerado uno de los más graves en la historia reciente del país, dejó nueve víctimas mortales (incluida la tiradora) y al menos veinticinco heridos, de los cuales dos permanecen en estado grave.
Según el subcomisario Dwayne McDonald, de la Real Policía Montada de Canadá (RCMP), Van Rootselaar, que inició su transición de género hace seis años, primero mató a su madre, de 39 años, y a su hermanastro de 11, en la vivienda familiar. Posteriormente, se trasladó a la escuela secundaria local, donde disparó contra una maestra de 39, tres alumnas de 12 y dos alumnos de 12 y 13 años. McDonald confirmó que la atacante se suicidó en el lugar, donde los agentes recuperaron dos armas de fuego, un rifle y una pistola modificada.
La RCMP detalló que había intervenido en la residencia de la familia Van Rootselaar en ocasiones previas, siempre en relación con situaciones de salud mental. En el marco de la investigación, las autoridades señalaron que la sospechosa abandonó la escuela hace cuatro años y actuó sola. Las pesquisas sobre su vínculo con las víctimas, así como el motivo del ataque, permanecen abiertas.
El primer ministro Mark Carney describió el tiroteo como “terrible” y anunció que las banderas en edificios oficiales ondearán a media asta durante siete días, además de cancelar su agenda internacional inmediata. “Superaremos esto. Aprenderemos de esto”, afirmó Carney, instando a la unidad nacional ante la tragedia. El Parlamento en Ottawa suspendió sus sesiones tras guardar un minuto de silencio, mientras que figuras como el rey Carlos, jefe de Estado, enviaron mensajes de condolencia.
En la pequeña localidad de Tumbler Ridge, con 2.700 habitantes, el impacto fue inmediato. El alcalde, Darryl Krakowka, señaló que “la comunidad es como una gran familia” y calificó de devastador el saldo de víctimas. La escuela secundaria, con 175 estudiantes, y la primaria, permanecerán cerradas el resto de la semana. Testigos relataron escenas de pánico y confinamiento durante más de dos horas, mientras la policía evacuaba a los estudiantes.
El ataque ocurre en un país donde los tiroteos escolares son poco frecuentes y las leyes sobre armas son estrictas. Sin embargo, Canadá ha vivido episodios similares, como el de Nueva Escocia en 2020, cuando un hombre mató a 22 personas, y la masacre de la Escuela Politécnica de Montreal en 1989, que dejó 14 víctimas fatales. Tras esos hechos, el país endureció la regulación sobre armas, prohibiendo recientemente las consideradas de asalto.
La policía continúa investigando las circunstancias del tiroteo y la conexión de Van Rootselaar con las víctimas. El comisionado McDonald reiteró que es prematuro especular sobre los motivos. El distrito escolar confirmó que sus equipos de apoyo psicológico permanecen activos para asistir a la comunidad de Tumbler Ridge.
(Con información de Reuters, AP, Europa Press y EFE)