Mientras se debate al reforma laboral en el Congreso de la Nación los manifestantes que se concentraron en las afuera chocaron con al policía y se registraron graves incidentes. Las Fuerzas federales aplicaron el protocolo antipiquete. Las principales fotos y videos.
Las inmediaciones del Congreso de la Nación estuvieron marcadas por una fuerte tensión durante la tarde, mientras dentro del recinto se discutía la reforma laboral. Desde temprano, columnas de manifestantes agrupados bajo sindicatos y organizaciones sociales comenzaron a concentrarse en la Plaza de los Dos Congresos, en rechazo a los cambios propuestos en la legislación laboral. A medida que se acercaba la hora de la votación, el clima en la zona se tornó cada vez más hostil, con la presencia de un importante operativo de Fuerzas federales desplegado para aplicar el protocolo antipiquete.
Los primeros incidentes se registraron cuando manifestantes intentaron avanzar sobre las vallas que rodean el edificio legislativo. Efectivos de Gendarmería Nacional y Policía Federal desplegaron carros hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los grupos más enfáticos, que respondieron arrojando piedras, botellas y otros objetos contundentes. El enfrentamiento dejó un saldo provisorio de al menos diez personas heridas y varias detenciones, según informaron testigos y fuentes oficiales citadas por Infobae. La circulación vehicular en la zona estuvo interrumpida durante varias horas, lo que provocó complicaciones en el tránsito y afectó a quienes debían desplazarse por el centro de la Ciudad de Buenos Aires.
Numerosos videos y fotografías capturaron los momentos de mayor violencia. En varias imágenes se observa a manifestantes cubriéndose el rostro y lanzando proyectiles, mientras se escuchan detonaciones y gritos. Otras secuencias muestran a agentes policiales avanzando en formación, utilizando escudos y dispersando a los presentes con chorros de agua a presión. Los registros fueron difundidos tanto por medios de comunicación como por usuarios en redes sociales, que documentaron en tiempo real el desarrollo de los hechos.
El protocolo antipiquete implementado por el Ministerio de Seguridad incluyó la participación de unidades motorizadas y un perímetro de seguridad reforzado, con el objetivo de evitar cortes totales en la vía pública y garantizar el ingreso de legisladores al recinto. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, supervisó el operativo desde el comando central y destacó la “firmeza” de las fuerzas federales, al tiempo que advirtió sobre la presencia de grupos organizados que “buscan alterar el orden democrático”, según declaraciones reproducidas por Infobae.
En el interior del Congreso, el debate continuó en medio de un clima de incertidumbre. Legisladores de diferentes bloques solicitaron informes sobre la situación en la calle y manifestaron preocupación por la integridad de los manifestantes y de las fuerzas de seguridad. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aseguró que el trabajo parlamentario seguiría “sin interrupciones”, mientras varios representantes de la oposición reclamaron el cese inmediato de la represión y la apertura de una mesa de diálogo.
Entre las imágenes más difundidas, se destaca una secuencia donde un agente de la Policía Federal utiliza gas pimienta sobre un grupo de manifestantes que intentaba derribar una de las vallas perimetrales. En otro video, se observa a un grupo de personas huyendo de los carros hidrantes, con visibles signos de afectación por el impacto de los gases. Las organizaciones de derechos humanos denunciaron el uso “desproporcionado” de la fuerza y solicitaron la intervención de organismos judiciales para garantizar el respeto a la protesta social.
El presidente Javier Milei se refirió a los incidentes a través de su cuenta en la red social X, donde señaló: “Del otro lado tenemos esto”, en referencia a las imágenes de los disturbios, y agradeció la labor de las fuerzas de seguridad. El mensaje fue replicado por funcionarios del oficialismo y recibió críticas de dirigentes sindicales y sociales, quienes señalaron que la represión “no resuelve el conflicto de fondo” y reclamaron la apertura de canales de diálogo institucional.

Mientras tanto, los manifestantes que lograron permanecer en las inmediaciones continuaron con cánticos y pancartas, exigiendo la retirada del proyecto de reforma laboral. La CGT y otras centrales obreras denunciaron la criminalización de la protesta y convocaron a una nueva jornada de movilización en todo el país. Los videos que circularon durante la tarde, tanto de fuentes periodísticas como de particulares, dejaron registro de la magnitud de los disturbios y del impacto que tuvo el operativo antipiquete en el desarrollo de la jornada parlamentaria.
El saldo de la jornada incluyó heridos, detenidos y una fuerte polémica sobre el accionar de las fuerzas federales, mientras el debate legislativo sobre la reforma laboral continuaba bajo estricta vigilancia en el Congreso de la Nación.




