La campaña más reciente de la marca de lencería de Ivana Figueiras, protagonizada por Eugenia China Suárez, generó una intensa discusión en redes sociales. Minutos después de que se publicara la atrevida producción de fotos de la modelo, los usuarios comenzaron a criticar a la marca y a acusar a ambas figuras de vincularse sentimentalmente con hombres casados. Así las cosas, este martes, la empresaria decidió enfrentar las críticas.
“Fue una campaña buenísima. La hicimos en el hotel Savoy, todo estuvo impecable, un lugar precioso”, comenzó diciendo Figueiras en el programa A la tarde (América). La empresaria explicó que su colaboración con Suárez tiene antecedentes: “Ya hice fotos con ella hace tres temporadas, trabajamos superbién y la volvimos a elegir”.
Respecto a la repercusión pública, Figueiras resaltó: “No soy una persona prejuiciosa ni una persona que me influencie por las redes o por lo que dicen. Si uno tuviera que guiarse por eso, creo que nadie podría hacer nada”. Añadió que considera natural la reacción: “La gente habla con demasiada libertad, así que esto ya sabíamos que iba a pasar y está todo bien”.

Frente a los comentarios críticos, la marca decidió publicar el material fotográfico únicamente en las cuentas personales de Instagram de Figueiras y Suárez, decisión comunicada por una publicación web. Además, ambas optaron por desactivar la opción de comentarios en esas publicaciones, con el fin de reducir la polémica y limitar las interacciones directas.
Sin embargo, las críticas en redes sociales aumentaron. Usuarios dejaron mensajes como: “Otra marca que te cargaste” y “Cómo arruinar una marca en 10 minutos”. También se leyeron expresiones como: “La community tendrá mucho laburo borrando comentarios”, “Ninguna marca se anima a subirla al muro de Instagram” y “Entre Tatianas se entienden”. El volumen y la intensidad de los mensajes reflejaron cuán polarizadora resultó la presencia de la China Suárez en la campaña.
Consultada sobre el alcance de las críticas, Figueiras respondió ante el cronista del programa: “Obviamente sabía que poner a la China Suárez iba a generar polémica. Pero imaginate que hace tres años que la puse, las fotos salieron increíbles, vendimos un montón. ¿Por qué no lo voy a volver a hacer ahora?”. Añadió que su labor es profesional y no involucra asuntos personales: “Lo mío es trabajo, entonces yo no me meto en la vida privada”.

Más allá de los comentarios, la publicación de Suárez en Instagram superó los 150.000 likes en menos de doce horas, y el video del detrás de escena atrajo notable atención. El estilismo incluyó conjuntos de lencería en tonos negros con detalles satinados, creados por profesionales del sector, según detalló la publicación web.
Figueiras también reflexionó sobre el clima en las redes sociales. Si bien la controversia se centró en Suárez, destacó que el nivel de hostilidad le sorprendió, especialmente entre mujeres. Para la empresaria, esa virulencia no es un caso aislado, sino reflejo de una tendencia más general al juicio y la hostilidad en la sociedad digital.
Y expresó: “Me parece que nadie está tan limpio para hablar con tanta liviandad de cosas. Y también lo que me sorprendió es, más allá de que la podés juzgar o no y que cada uno haga lo que quiera. Lo mío es trabajo, entonces, yo no me meto en la vida privada. Después, lo que a mí me sorprende es la cantidad de odio. Esto más allá de lo de la China, las mujeres, el odio que tienen, después son las primeras en criticar. Pero hasta fotos donde hay menores. Pero bueno, es también el odio, ¿no?, que hay en la sociedad».
Para cerrar, la empresaria destacó cómo esta situación le afectó a su hija menor: “La chiquitita la verdad que no vio tanto. Ya tiene nueve. Sí, escuchaba de rebote, pero bueno, después la mejor, igual. En Punta del Este se cruzó con esto y la mejor. Trato de que no le llegue. Y después la más grande, sí, obviamente, la más grande está tal vez más en las redes y en lo que es todo el TikTok y todo eso, pero bueno, quedó medio anecdótico”.