El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se reunió con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn, para revisar la agenda de cooperación y las prioridades económicas del país. Cortesía

Panamá y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reforzaron su agenda de cooperación de cara a 2026 tras una reunión sostenida entre el presidente José Raúl Mulino y el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, en el marco de la 39ª Reunión de Gobernadores del Istmo Centroamericano y República Dominicana.

El encuentro estuvo centrado en estabilidad macroeconómica, integración regional y crecimiento sostenible, en un momento en que Panamá busca consolidar su atractivo para la inversión internacional.

Durante la reunión, ambas partes coincidieron en que la confianza de los mercados, la disciplina fiscal y el fortalecimiento institucional son pilares clave para sostener el crecimiento económico.

En ese contexto, el Grupo BID reiteró su disposición a respaldar proyectos estratégicos mediante financiamiento complementario, incluyendo esquemas de asociaciones público-privadas y garantías para movilizar capital privado hacia sectores prioritarios.

Uno de los anuncios más relevantes se produjo tras el encuentro, cuando Goldfajn confirmó que el programa del BID para Panamá en 2026 superará los US$1.000 millones entre operaciones públicas y privadas.

En sus redes sociales, Ilan Goldfajn confirmó que el programa del BID para Panamá en 2026 superará los US$1.000 millones entre operaciones públicas y privadas. Cortesía

La cifra incluye recursos para infraestructura, servicios públicos, modernización del Estado y apoyo al sector productivo, consolidando al organismo como uno de los principales socios financieros del país.

El propio presidente del BID destacó este compromiso en un mensaje difundido en redes sociales, en el que subrayó que el paquete de financiamiento busca respaldar las prioridades estratégicas del Gobierno panameño.

Entre ellas figuran el acercamiento a la OCDE, la mejora del clima de negocios y el impulso a proyectos regionales bajo el programa “América en el Centro”, orientado a reducir costos logísticos y fortalecer la competitividad.

En materia educativa, Mulino invitó formalmente al BID a participar en el proceso de modernización del sistema educativo, con énfasis en tecnología y digitalización.

La propuesta fue acogida favorablemente, y el organismo anunció que trabaja junto con Google en un programa regional que contempla 60.000 becas, del cual Panamá figura entre los principales beneficiarios, con miras a cerrar brechas en habilidades digitales.

La agenda abordó también proyectos estructurales como la interconexión eléctrica con Colombia, el desarrollo del centro logístico de Puerto Armuelles, obras de agua potable y saneamiento, y planes de integración regional. Goldfajn informó, además, que el BID puso a disposición asistencia técnica para fortalecer la gobernanza, la transparencia y la adopción de estándares internacionales en la gestión pública.

El respaldo del organismo se refleja en una amplia cartera de proyectos financiados en Panamá en los últimos años.

Datos oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas indican que el BID figura entre los principales acreedores multilaterales de Panamá, con una deuda superior a los US$4.400 millones al cierre de 2025. Archivo

Entre ellos figuran el apoyo al desarrollo del Metro de Panamá y el cable aéreo de San Miguelito, programas de saneamiento en el área metropolitana, iniciativas de acceso universal a la energía, proyectos ambientales en la Bahía de Parita, y planes de fortalecimiento para microempresarios y pueblos indígenas.

Estas operaciones han abarcado sectores como transporte, agua, energía, inclusión social y modernización institucional.

En el ámbito fiscal, los datos oficiales muestran que el BID se mantiene como uno de los principales acreedores multilaterales del país. Al cierre de 2025, el saldo de la deuda con el organismo superaba los US$4.400 millones, dentro de un componente multilateral cercano a los US$9.700 millones.

Esta relación financiera convierte al BID en un actor clave tanto en el financiamiento del desarrollo como en la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Desde el Ejecutivo, Mulino ha defendido que la estrategia con el BID no se limita al endeudamiento, sino que apunta a generar retornos económicos y sociales mediante proyectos productivos, mejoras en servicios básicos y fortalecimiento institucional.

El mandatario ha insistido en que los recursos deben traducirse en empleo, competitividad y mayor inclusión, evitando que se conviertan en una carga estructural para las finanzas públicas.

La 39ª Reunión de Gobernadores del Istmo Centroamericano y República Dominicana del BID se realiza en el Panama Convention Center, donde ministros y autoridades financieras debatirán la agenda económica regional. Archivo

En el plano regional, Goldfajn resaltó que la elección de Panamá como sede del encuentro de ministros de Finanzas y autoridades económicas refleja su papel como articulador regional. Según el BID, el país se perfila como un eje estratégico para impulsar soluciones conjuntas en logística, energía, comercio e infraestructura, en un entorno marcado por la volatilidad global y los desafíos geopolíticos.

Reunión de ministros

Los ministros de Economía y Hacienda de Centroamérica se darán cita este martes en Ciudad de Panamá en el marco de la 39ª Reunión de Gobernadores del Istmo Centroamericano, Panamá y República Dominicana, organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El encuentro tendrá como sede el Centro de Convenciones de Panamá, ubicado a orillas del Canal, y reunirá a autoridades responsables de las políticas fiscales, financieras y de desarrollo de la región.

Entre los asistentes confirmados figuran el presidente José Raúl Mulino, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, y sus homólogos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras, además de presidentes de bancos centrales y altos funcionarios del área económica.

La agenda contempla discusiones sobre productividad, integración regional, finanzas públicas y adaptación al cambio climático, en un contexto de presiones fiscales y desaceleración en varios países.

También participará el presidente del BID, Ilan Goldfajn, junto a representantes de BID Invest y BID Lab, con el objetivo de articular iniciativas conjuntas entre el sector público y privado.

Las autoridades regionales prevén que este foro sirva para coordinar estrategias comunes, atraer inversión internacional y fortalecer la cooperación financiera, en momentos en que Panamá busca consolidarse como plataforma de diálogo económico y centro logístico del istmo.