La gente camina por las calles de La Habana, mientras cubanos de todos los ámbitos sociales se refugian en el modo de supervivencia, lidiando con apagones aparentemente interminables y precios altísimos de los alimentos, el combustible y el transporte (REUTERS/Norlys Pérez)

La escasez de combustible en Cuba, tras un programa de racionalización del petróleo impulsado por el régimen para enfrentar las sanciones de Estados Unidos, comenzó a impactar la aviación, el turismo, los servicios bancarios y la agenda cultural en la isla, con medidas que incluyen la suspensión de eventos, cambios en horarios y restricciones en el suministro de combustible.

El presidente estadounidense Donald Trump firmó en enero una orden ejecutiva en la que advirtió con imponer aranceles a los países que vendan petróleo a la isla, en el marco de un endurecimiento de la presión económica sobre el país caribeño para forzar cambios políticos. El escenario derivó en ajustes inmediatos dentro del territorio cubano ante la reducción de suministros energéticos.

Las autoridades aeronáuticas cubanas enviaron el domingo un comunicado a compañías y personal del sector en el que informaron que no habrá “combustible disponible” para las aeronaves en nueve aeropuertos del país, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, desde el martes hasta el 11 de marzo.

Un piloto comercial confirmó la situación a The Associated Press y señaló que el escenario resulta poco habitual incluso para el país, donde el suministro de combustible suele ser irregular. El piloto prefirió no identificarse debido a restricciones de su compañía. Recordó que la última vez que ocurrió una situación similar, hace más de una década, las aeronaves que viajaban a Europa repostaron en Nassau, Bahamas. En la coyuntura actual, las aerolíneas regionales podrían llevar combustible adicional o recargar en Cancún o en la República Dominicana.

Las autoridades aeronáuticas cubanas enviaron el domingo un comunicado a compañías y personal del sector en el que informaron que no habrá “combustible disponible” para las aeronaves en nueve aeropuertos del país (REUTERS)

La Empresa Cubana de Navegación Aérea informó el lunes en redes sociales que los aeropuertos permanecen “operativos las 24 horas del día y los siete de la semana”, sin mencionar la disponibilidad de combustible.

La compañía Air Canada suspendió su ruta a Cuba y anunció que enviará vuelos vacíos hacia el sur para recoger a cerca de 3.000 clientes y trasladarlos de regreso a su país. En contraste, las aerolíneas mexicanas VivaAerobus y Aeroméxico confirmaron que mantendrán sus operaciones hacia La Habana pese a las limitaciones energéticas.

Aeroméxico cuenta con un vuelo diario de ida y vuelta, mientras que VivaAerobus mantiene una frecuencia diaria desde Cancún y ocho vuelos semanales desde Monterrey, Mérida y el Estado de México. La empresa mexicana indicó en un comunicado que continuará con “normalidad” sus vuelos hacia La Habana y que sus aeronaves cargarán suficiente combustible en México para sostener sus operaciones.

La embajada de Rusia en La Habana informó que algunos turistas rusos fueron trasladados desde ciertos hoteles hacia otros más eficientes en consumo energético y adelantó que las aerolíneas del país euroasiático “trabajen en opciones alternativas para reabastecer” sus aviones “de manera eficiente”.

La gente enciende una linterna mientras cruza una calle con su perro durante un apagón en La Habana, el miércoles 10 de septiembre de 2025. (AP Foto/Ramón Espinosa)

Las sanciones contra Cuba, vigentes desde hace más de seis décadas, tomaron un nuevo impulso tras la operación de Estados Unidos en Venezuela en enero para capturar al entonces dictador Nicolás Maduro. El país sudamericano figura como uno de los principales proveedores de crudo de la isla y mantiene una alianza política con La Habana.

La falta de combustible afecta sectores clave de la economía cubana, en especial el turismo, que en 2019 alcanzó ingresos cercanos a los 3.000 millones de dólares. En medio de una crisis prolongada, el país enfrenta apagones de hasta 10 horas, escasez de combustible para vehículos y dificultades en el acceso a alimentos y medicinas.

El dictador Miguel Díaz-Canel compareció el jueves durante dos horas en la televisión estatal y reconoció el impacto de las nuevas medidas estadounidenses. Durante el fin de semana, las autoridades informaron la suspensión hasta nuevo aviso de la Feria Internacional del Libro de La Habana, prevista del 12 al 22 de febrero. También se ajustó el calendario de la Serie Nacional de Béisbol con el objetivo de hacerlo más corto y eficiente.

Los bancos adoptaron medidas de ahorro. El Banco Metropolitano redujo su horario de atención de lunes a viernes de 8.30 a 13.00 horas. La empresa distribuidora de combustible suspendió la venta del producto en pesos cubanos a la población y dispuso su comercialización en dólares, con un límite de 20 litros por usuario.

El dictador Miguel Díaz-Canel reconoció el impacto de las nuevas medidas estadounidenses (EP)

Otras decisiones incluyen el recorte del transporte interprovincial, mayor intervalo entre salidas de trenes y limitaciones en la circulación de autobuses urbanos.

En el plano internacional, el líder del régimen cubano agradeció el apoyo enviado por México. “Gracias México. Por la solidaridad, el afecto, el abrazo siempre cálido a Cuba”, escribió en redes sociales.

El gobierno mexicano envió dos buques de la Armada con más de 800 toneladas de alimentos y artículos de higiene. La cancillería mexicana indicó en un comunicado que evalúa vías diplomáticas para reanudar los suministros de petróleo y evitar los aranceles anunciados por Washington contra los países que exporten crudo hacia la isla.

En paralelo, las autoridades cubanas de comercio exterior informaron que la Terminal de Contenedores de Mariel, ubicada al oeste de La Habana y principal puerto para exportaciones e importaciones de bienes de consumo, continúa con operaciones normales.

(Con información de Associated Press)