Este domingo 8 de febrero se definirá al campeón de la NFL (National Football League) en el Super Bowl LX, en Santa Clara, California, donde se enfrentarán New England Patriots y Seattle Seahawks. Una de las estrellas que tendrá el evento será el mariscal de campo Drake Maye, quien sorprendió en la conferencia de prensa previa al confesar su fanatismo por Lionel Messi y la selección argentina de fútbol.
Maye, de 23 años, tendrá la responsabilidad de liderar a los Patriots ante los Seahawks, en un partido que podría consagrarlo como el quarterback más joven en obtener el trofeo Vince Lombardi tras el retiro del legendario Tom Brady. El propio jugador estadounidense definió este desafío como la culminación de un sueño personal y el inicio de una nueva era para la franquicia. Además de este reto, se refirió a la admiración que le genera el campeón del mundo con Argentina y que actualmente representa al Inter Miami en la MLS.
Ante una de las preguntas de la prensa en la previa al Super Bowl referidas a los candidatos a ganar la Copa del Mundo que se desarrollará a partir del 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá, Maye respondió: “¿Messi va a jugar con Argentina? Entonces sí, voy a elegirlos como los favoritos para ganar el Mundial”. Además, el jugador remarcó: “Tengo que alentar a USA, así que me quedo con Estados Unidos o Argentina como candidatos”.
La admiración de Maye hacia Messi también se traduce en una identificación simbólica: ambos utilizan el dorsal número 10, un detalle que el hombre de los Patriots considera especial y que comparte con otras figuras históricas del fútbol internacional. Pero además, su función dentro de la cancha se asimila mucho a la del rosarino, ya que como mariscal de campo es el “cerebro” de su equipo y comanda las ofensivas, tal como hace Leo en sus respectivos equipos.
En el plano deportivo, Drake Maye sorprendió a la liga de fútbol americano en apenas su segunda temporada. Según marcan las estadísticas, el mariscal lanzó para 4.380 yardas, 36 touchdowns y solo 10 intercepciones durante la campaña 2025, lo que lo posicionó como candidato al premio de Jugador Más Valioso (MVP). A esto sumó 420 yardas terrestres, consolidando su perfil de jugador versátil. Su desempeño fue clave para que los Patriots alcanzaran una marca de 12-5 en temporada regular y regresaran a los playoffs. Durante la postemporada, el conjunto de Nueva Inglaterra eliminó a los Los Angeles Chargers, Houston Texans y Denver Broncos, con Maye mostrando capacidad tanto para lanzar desde la bolsa de protección como para improvisar jugadas fuera de esquema.
El punto decisivo llegó en la final de Conferencia (AFC) ante los Broncos, donde Maye comandó una remontada con 312 yardas por pase y tres touchdowns, lo que permitió a los Patriots volver al Super Bowl por primera vez desde la salida de Brady. El joven quarterback reconoció la magnitud de la oportunidad de ser campeón: “Ganar significaría mucho para mí y para este equipo, por todo lo que hemos pasado”. También le agradeció al cuerpo técnico liderado por Mike Vrabel y a la familia Kraft por la confianza depositada en su desarrollo.
Antes de llegar a la NFL, Maye se destacó en el fútbol colegial con la Universidad de North Carolina, donde fue titular desde su primer año y acumuló 8.018 yardas y 63 touchdowns en dos temporadas. En 2023, fue distinguido como Mejor Jugador Ofensivo de la Atlantic Coast Conference (ACC) tras registrar 4.321 yardas aéreas y 38 touchdowns, cifras que lo llevaron a la tercera selección global del Draft 2024.
El origen deportivo de Maye tiene raíces familiares, en un entorno que privilegió el liderazgo y la disciplina. Su primera temporada en los Patriots estuvo marcada por la adversidad: el equipo apenas logró tres victorias y debió adaptarse a constantes reajustes ofensivos. Sus estadísticas iniciales, 2.430 yardas, 14 touchdowns y 13 intercepciones, reflejaron el proceso de transición, pero la organización de Nueva Inglaterra apostó por su talento y desarrolló un esquema ofensivo a su medida.
Para el duelo decisivo en el Super Bowl LX, que comenzará a partir de las 20.30 horas del domingo en el Levi’s Stadium, Drake Maye anticipó el reto frente al esquema que presentarán los Seahawks y reconoció: “Tenemos la oportunidad de jugar contra una gran defensiva”. Once años después de ver desde su casa a Tom Brady levantar el trofeo de la NFL, el mariscal de los Patriots se prepara para buscar su propio lugar en la historia del deporte estadounidense, con un referente argentino como inspiración fuera del campo.