Antes de la gran celebración que tendrá este sábado 7 de febrero por la noche, Lizardo Ponce tuvo su fiesta de cumpleaños íntima con una cena especial, rodeado de sus amigos más cercanos y una puesta en escena pensada para el disfrute. La noche combinó detalles cuidados, risas y una propuesta gastronómica abundante y colorida que se robó todas las miradas. Entre los invitados destacados estuvo Emilia Mernes, quien compartió mesa con el cumpleañero, sumando glamour y buena onda a la celebración.
Desde el inicio, la atmósfera fue pensada como cálida y festiva: la mesa larga, las velas encendidas y las copas de vino crearon un clima de celebración donde la charla y la complicidad fluyeron de manera natural. Hubo distintos tipos de fotos: al agasajado se lo vio sonriente tanto en retratos relajados con Emilia y otros amigos, como en imágenes grupales donde los gestos espontáneos, las bromas y los abrazos fueron el lugar común. Hubo lugar para los clásicos juegos de cumpleaños, selfies y hasta fotos divertidas en las que la espontaneidad se hizo protagonista, como la escena en la que uno de los invitados simul+p morder la cabeza del cumpleañero.
La cocina fue, sin dudas, el eje central de la noche. La barra y la isla se llenaron de platos caseros y tentadores: milanesas con tomate y huevo, ensaladas de remolacha, zapallo y choclo, empanadas, tartas, vegetales asados, hummus, pan trenzado y una trucha al limón desfilaron entre los invitados. Todos se sirvieron en modalidad buffet, disfrutando de la variedad y compartiendo charlas alrededor de la mesa mientras recorrían el menú impreso con cada opción de la noche, detalle que sumó al espíritu gourmet y a la dedicación puesta en el festejo.



El cierre llegó con una mesa de postres a la altura: flan casero, baklava, torta de chocolate, tarta de limón, y una torta de cumpleaños con velas negras que Lizardo sopló entre aplausos, canciones y el clásico deseo de felicidad. El brindis fue el broche de oro, con botellas de vino y espumante listas para celebrar, y la sobremesa se extendió entre anécdotas, risas y el placer de compartir con amigos que se sienten familia.
La celebración se completó con una barra de bebidas, botellas de vino y espumante listas para el brindis, y la complicidad de los invitados que se sienten familia. Así, el cumpleaños de Lizardo Ponce se transformó en una auténtica noche de encuentros, sabores y afectos, donde el verdadero festejo estuvo en los pequeños grandes momentos compartidos y en la felicidad genuina de celebrar la vida, rodeado de cariño, amistad y detalles pensados para disfrutar.
Las fotos finales muestran a Lizardo rodeado de todos los invitados, sonriendo frente a la torta y los postres, con la cocina iluminada y el clima de alegría intacto. El cumpleaños se convirtió así en una auténtica noche de encuentros, sabores y afectos, donde lo más importante fue el valor de los pequeños grandes momentos compartidos. La complicidad de Emilia Mernes, la buena energía de los amigos y la atención al detalle hicieron de este festejo una postal inolvidable, celebrando no solo un año más de vida, sino la felicidad de estar rodeado de cariño y amistad genuina.



Las fotos finales mostraron a Lizardo rodeado de todos los invitados, sonriendo frente a la torta y los postres, con la cocina iluminada y el clima de alegría intacto. El cumpleaños se convirtió así en una auténtica noche de encuentros, sabores y afectos, donde lo más importante fue el valor de los pequeños grandes momentos compartidos. La complicidad de Emilia Mernes, la buena energía de los amigos y la atención al detalle hicieron de este festejo una postal inolvidable, celebrando no solo un año más de vida, sino la felicidad de estar rodeado de cariño y amistad genuina.
La noche íntima de cumpleaños fue solo el primer capítulo de los festejos de Lizardo Ponce. Este sábado por la noche, el conductor y creador de contenido tiene planeado celebrar a lo grande con una fiesta multitudinaria en un conocido boliche de la Costanera, donde el resto de sus amigos, colegas y todos los que quieran sumarse podrán acompañarlo y seguir brindando por un nuevo año. Así, Lizardo coronará una semana de celebraciones en la que la calidez de los afectos y la alegría de compartir seguirán siendo los verdaderos protagonistas.