
Fabiana Araujo anunció su casamiento para el 26 de septiembre, una fecha que coincide con su cumpleaños. La conductora y modelo vive este momento como un punto de plenitud personal y define su relación de pareja con el empresario Marcelo Dimini como “madura y consciente”, diferente a etapas previas de su vida.
Aún así, la pareja no tiene los detalles del evento definidos. En ese marco, Araujo charló con Teleshow y aseguró que su plan es organizar una celebración íntima: “Somos grandes, tampoco vamos a hacer, un gran despliegue… como un casamiento a los veinte. Pero sí queremos festejar, y sobre todo compartir, con familia y amigos”.

Fabiana recordó cómo la idea del casamiento comenzó como una broma tras volver de un viaje a Italia, hasta que la propuesta se volvió real en Punta Cana. “Un día teníamos lo que se llama una cena romántica, que te ponen una mesita en la playa. Él había ido a la tienda del hotel, a la zona de boutiques, y había comprado un anillo. Me hizo el pedido formal, a lo cual le dije: ‘Sí, obvio’”, contó con la felicidad todavía en su rostro.
Araujo explicó el significado del anillo de compromiso. El primero que recibió no le entraba, así que lo cambiaron: “Era un clásico anillo de compromiso y no me entraba porque tengo nudillos grandes. Después fuimos y lo cambiamos por uno que me entrara perfecto y que tiene como otro símbolo, porque el otro era una piedra con dos piedras más pequeñas, típico de compromiso. El nuevo tiene dos líneas que apuntan hacia arriba. Una es la vida de nosotros antes que nos encontramos y ahora estamos haciendo un camino juntos de diamantes”.

La noticia alegró a la familia y amigos de la pareja, especialmente a la hija del novio, que reside en Italia. “Dijo: ‘Voy para allá en septiembre’. Prepárenme una mesa para diez amigas. Ella ya está de invitada”, contó Araujo, subrayando la buena relación creada en poco tiempo: “Me parece que está muy contenta. Es una chica muy querible. Hemos hecho en tan poco tiempo una relación también suave. Todo es suave con Marcelo”.
Sobre la convivencia, Araujo remarcó el clima armónico y natural que se vive día a día: “Uno se asombra de que una relación sea normal. Yo todos los días me despierto y digo: ¡Guau! Esto es normal. No discuto, no hay peleas, todo se charla, hay cariño”.

Para ella, este bienestar es fruto de un equilibrio emocional alcanzado: “Si vos estás en eje y bien, el universo responde. Cuando estás enfocada en el objetivo, el universo te lo ofrece en un momento”.
Araujo comparó su presente sentimental con relaciones pasadas, enfatizando la diferencia: “Es todo tan verídico, tan llano, tan sin problemas, tan fluido, como que es otra historia. Es como que lo anterior no pasó nunca”.
La relación actual, describe, no está rodeada de especulaciones ni segundas intenciones: “No hay especulaciones, no hay rulos, no hay segundas intenciones, no tenés que estar descifrando mensajes”.

La convivencia comenzó desde el inicio de la relación: “Nosotros convivimos, sí, creo que desde el primer día. Dormimos abrazados. Es muy cariñoso, muy mimoso”. También destacó el espíritu aventurero y juvenil de su pareja: “Le gusta la aventura, es inquieto. Es como un chico, es tan divertido. Yo que soy más cuadradita, la pasamos muy bien y me mato de risa”.
En relación con los preparativos para la boda, Araujo describió el proceso como relajado: “Eso es lo que menos concretado tenemos. Empezamos haciendo la lista. Su lista, mi lista, la lista en común. En base a eso veremos también qué es”. El objetivo es una celebración sencilla y sin formalismos: “Seguramente será algo que no empiece tan tarde”.

El casamiento civil está previsto para un día antes, aunque la fecha todavía no está definida. Además, Fabiana señaló que aún no pueden reservar el turno por cuestiones administrativas, ya que el trámite puede hacerse solo dos meses antes.
Para Fabiana Araujo, el momento que atraviesa está caracterizado por el cariño cotidiano y la complicidad. Reconoce que este vínculo llegó cuando ambos estaban listos para comprometerse y construir una nueva etapa juntos. El amor, según la conductora, se refleja en cada aspecto de la convivencia y en la felicidad genuina de compartir el presente.
El amor después del amor
Fabiana Araujo atravesó más de dos años y medio de soltería antes de reconocer un punto de inflexión inesperado en su vida personal. En diálogo con Teleshow, la exmodelo describió cómo afrontó el desafío emocional de reiniciar una historia sentimental después de una etapa marcada por la distancia emocional y una experiencia judicial de violencia de género. Frente a este contexto, resumió su presente: “Me arrolló el amor y me entregué”.
Araujo detalló el modo en que definió la dinámica de su vínculo con el empresario Marcelo Dimini: “No tenemos ese doble sentido en el diálogo, entonces es todo mucho más fácil”. Compartió que el nacimiento de la pareja se produjo tras un episodio casual. “En la esquina de casa hay un restaurante, que es donde cada vez que no quiero cocinar, voy”, relató a Teleshow, y recordó el primer acercamiento: “De pronto se para un señor y dice: ‘¿La mejor burrata del condado o del país?’”.

El intercambio no trascendió de inmediato. Según relató, “ahí lo reconocí por la foto. ¡Ahhhhhh! Me di cuenta que me seguía”. Esa coincidencia digital derivó en conversaciones extendidas, primero por redes sociales y luego por WhatsApp, hasta que organizaron una cena presencial. Sobre ese momento fundacional, señaló: “Ahí empezó la historia, ahí nos empezamos a conocer, nos vimos bien la cara, nos enfrentamos de alguna manera más formalmente”.
En el centro del relato, Araujo puso en valor la transparencia de su pareja. “Marcelo es una persona tan transparente, no tiene esta cosa del doble discurso, todo está a la vista. No oculta nada”. Explicó que esa honestidad le permitió relajarse: “Si había algún temor, él se encargó en todo momento de dar la menor duda de todo”, subrayó a Teleshow.

Parte de la naturalidad en la relación provino de que Dimini desconocía la notoriedad pública de Araujo. “La primera vez él no sabía quién era yo, porque no mira televisión”, remarcó en la entrevista. Esa ausencia de prejuicios y expectativas contribuyó a establecer lo que ella definió como una historia “orgánica y honesta”, con reglas propias y sin condicionamientos externos.
La pareja atravesó una de sus primeras pruebas cuando Dimini viajó a Italia para visitar a su hija. Araujo recordó: “Él se fue de viaje a ver a su hija”, y enfatizó la ansiedad que le generó la distancia. Relató que “fueron quince días que no dormí”, agravados por el desfase horario. Una vez superado el distanciamiento, la conductora valoró el impacto: “Cuando volvió, dijimos, ya está”.

Sobre una posible convivencia o matrimonio, Araujo reconoció que optan por una modalidad flexible. “Vamos con nuestros bolsos”, ejemplificó sobre cómo sortean la logística cotidiana, ya que aún mantienen sus residencias separadas en diferentes barrios. Dejó abierta la puerta a una boda: “Todos los días nos despertamos y decimos: ¿Qué hacemos con esto? Vivirlo, nos decimos los dos… y en eso estamos”.
La periodista reiteró ante Teleshow su visión sobre el amor maduro: “Para mí el mejor estado es estar en pareja… si estás bien”, y matizó el significado del acompañamiento: “Y si no, sola”. Subrayó la importancia del respeto y la madurez emocional como ejes centrales de la nueva etapa.