
El sistema de transporte masivo de la capital panameña cerró 2025 con un aumento sostenido en la demanda, impulsado principalmente por el crecimiento del Metro de Panamá y del sistema de buses de MiBus, que en conjunto movilizaron más de 254 millones de pasajeros durante el año.
Estas cifras consolidan al transporte público como el principal eje de la movilidad urbana en la Ciudad de Panamá.
De acuerdo con los registros oficiales, el Metro de Panamá transportó 114.9 millones de pasajeros en 2025 a través de sus líneas 1 y 2, reflejando una alta demanda en los principales corredores residenciales y comerciales. El sistema ferroviario urbano se mantiene como la columna vertebral del transporte colectivo, especialmente en las horas pico.
La cifra corresponde a pasajeros movilizados (viajes realizados) a lo largo del año, no a personas únicas.
El crecimiento del metro se da en paralelo a la ejecución de nuevos proyectos de expansión, entre ellos la construcción de la Línea 3 hacia Panamá Oeste, que conectará zonas densamente pobladas con el centro de la capital.
Además, el plan maestro del sistema contempla hasta ocho líneas a largo plazo, con el objetivo de mejorar la conectividad entre el centro urbano y las periferias.

En paralelo, el sistema de buses operado por MiBus cerró 2025 con 139.9 millones de pasajeros transportados, lo que representó un incremento interanual significativo. Solo en diciembre se registraron más de 11.7 millones de usuarios, confirmando una tendencia positiva en el uso del transporte colectivo.
La empresa también reportó avances en frecuencia de viajes, cobertura territorial y kilómetros recorridos, con una red que alcanzó más de 517 kilómetros y más de 1,400 paradas activas.
A esto se sumó la implementación del WiFi gratuito en zonas pagas, que permitió conectar a cerca de dos millones de usuarios durante el segundo semestre del año.
El fortalecimiento del transporte público ha sido acompañado por un alto nivel de uso de las autopistas urbanas administradas por la Empresa Nacional de Autopistas, S.A.
Durante 2025, los corredores registraron un aforo acumulado de 141.1 millones de vehículos, reflejando la persistencia del automóvil como medio de transporte complementario.
En términos financieros, los corredores generaron $190.5 millones en ingresos por peajes durante el año, recursos que se destinan al mantenimiento, operación y pago de compromisos financieros.
Estas autopistas continúan siendo una pieza clave en la movilidad metropolitana, especialmente para los desplazamientos entre áreas residenciales y centros laborales.

Actualmente, el Gobierno evalúa proyectos de ampliación del Corredor Norte y del Corredor Sur, así como nuevas conexiones estratégicas. Estas iniciativas buscan aliviar la congestión, mejorar la seguridad vial y responder al crecimiento del parque vehicular en el área metropolitana.
Los corredores fueron adquiridos por el Estado entre 2010 y 2011, luego de permanecer durante años bajo concesión privada. En ese momento, se planteó que al finalizar los contratos podrían convertirse en vías gratuitas, una expectativa que aún persiste en algunos sectores de la población.
Sin embargo, las autoridades han reiterado que esa opción no es viable debido a la existencia de bonos y compromisos financieros emitidos para financiar la compra de las concesiones. Esa deuda pública continúa siendo amortizada con los ingresos por peajes, lo que obliga a mantener el cobro.

Este esquema financiero busca garantizar la sostenibilidad del sistema vial sin trasladar el costo directamente al presupuesto general del Estado. Mientras existan obligaciones pendientes, los corredores seguirán operando bajo un modelo de pago por uso.
En conjunto, los datos de 2025 reflejan una consolidación del transporte público y vial como pilares de la movilidad urbana. El metro, los buses y las autopistas funcionan de manera complementaria para atender una demanda creciente en una ciudad en constante expansión.
Las autoridades sostienen que el principal desafío ahora es avanzar hacia una mayor integración entre sistemas, mejorar la planificación territorial y fortalecer la intermodalidad. El objetivo es reducir tiempos de traslado, costos operativos y niveles de congestión.