Con 348 millones de habitantes y uno de los ingresos per cápita más altos del mundo, Estados Unidos concentra una demanda de bienes muy superior a la capacidad exportadora argentina (Foto: Reuters)

Estados Unidos, una de las economías más grandes del mundo, importa bienes por un valor aproximado de USD 4,1 billones al año, una cifra que representa casi 40 veces el total de las exportaciones argentinas actuales, según estimaciones oficiales y datos macroeconómicos del Fondo Monetario Internacional para 2026. Este diferencial de escala marcó el contexto del reciente acuerdo comercial firmado entre Washington y Buenos Aires, un entendimiento de alcance estratégico que busca ampliar los lazos comerciales y abrir nuevos mercados para los productos argentinos.

La economía estadounidense se caracteriza por un mercado interno enorme -unos 348 millones de habitantes— y un ingreso medio por habitante de USD 92.883 al año, según las proyecciones del WEO del FMI para 2026, en marcado contraste con los USD 13.900 estimados para Argentina en el mismo período.

Esa diferencia en el nivel de ingresos y capacidad de consumo destaca la importancia potencial de acceso preferencial a ese mercado para los bienes exportables argentinos. Además, la contraestación entre ambos países -actualmente invierno en EE.UU. mientras Argentina transita el verano- favorece el intercambio de productos agrícolas y agroindustriales que responden a ciclos productivos complementarios.

Se trata de un hito en la relación bilateral que debe ser ratificado por el Congreso de la Nación para entrar en vigencia plena

El acuerdo fue anunciado oficialmente el 5 de febrero de 2026 por el canciller argentino Pablo Quirno, tras una negociación que se extendió desde noviembre de 2025 y que culminó con la firma del texto definitivo en Washington. Desde el Gobierno destacaron que se trata de un hito en la relación bilateral y que debe ser ratificado por el Congreso de la Nación para entrar en vigencia plena.

Alcance y objetivos

El Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos establece un marco para la apertura y la reciprocidad en el intercambio de bienes y servicios.

Las autoridades de ambos países sostienen que el entendimiento apunta a reducir barreras arancelarias y no arancelarias, modernizar procedimientos aduaneros, facilitar el comercio de servicios y promover la inversión en sectores estratégicos. También incluye compromisos en ámbitos como normas laborales, propiedad intelectual y cooperación en materia ambiental y de seguridad económica.

El entendimiento prevé reducciones arancelarias, ampliación de cupos, reglas sobre comercio de servicios, inversiones y compromisos en materia laboral, ambiental y de propiedad intelectual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los puntos centrales es la reciprocidad arancelaria: Estados Unidos suprimirá aranceles para 1.675 productos de origen argentino en una amplia gama de sectores productivos, lo que permitiría recuperar exportaciones por aproximadamente USD 1.013 millones. A su vez, Argentina eliminará o reducirá aranceles para un conjunto de productos estadounidenses, incluidos bienes de capital, maquinaria, dispositivos médicos y autopartes, y establecerá cuotas para otros como vehículos y productos agrícolas.

El acuerdo también contempla la ampliación de cupos para productos que hoy ya tienen acceso preferencial al mercado estadounidense. Por ejemplo, se estima que el acceso preferencial a 100.000 toneladas adicionales de carne vacuna podría generar un incremento cercano a los USD 800 millones en exportaciones de ese producto.

Condiciones y compromisos bilaterales

Además de los aspectos comerciales, el texto incluye compromisos específicos en diferentes áreas:

  • Trabajo: Argentina se compromete a adoptar y aplicar prohibiciones sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso, en línea con estándares internacionales, y a reforzar la aplicación de sus leyes laborales.
  • Propiedad intelectual: El país deberá asegurar estándares sólidos de protección de derechos de propiedad intelectual y adoptar sistemas efectivos de aplicación, incluidos controles en frontera, para combatir infracciones.
  • Medio ambiente: El tratado exige la implementación y mantenimiento de medidas de protección ambiental y estructuras de gobernanza que eviten condiciones comerciales no recíprocas en aspectos ambientales.
  • Minerales críticos e inversiones: El acuerdo promueve la cooperación en el comercio y la inversión de minerales críticos, facilitando que empresas estadounidenses inviertan en proyectos de extracción, procesamiento y transporte de recursos como cobre y litio, entre otros, bajo condiciones no menos favorables que las ofrecidas a otros inversores.

El entendimiento también incluye facilidades para ampliar la cooperación en materia de derechos antidumping y compensatorios (Foto: Reuters)

El entendimiento también incluye facilidades para ampliar la cooperación en materia de derechos antidumping y compensatorios, la aceptación de firmas electrónicas válidas bajo la legislación estadounidense, y la eliminación de barreras a servicios que hoy limitan la entrada de proveedores estadounidenses.

Repercusión en las cámaras empresarias

El sector privado argentino se manifestó tras el anuncio del acuerdo comercial. Diferentes entidades empresarias valoraron el entendimiento bilateral como un paso hacia la reinserción de Argentina en mercados globales, aunque expresaron cautela a la espera de conocer el detalle completo del texto y su impacto concreto.

La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CACyS) sostuvo que el acuerdo “se inscribe en un proceso de reinserción de la Argentina en el escenario global” y lo catalogó como un “avance en la dirección correcta”. Su presidente, Natalio Grinman, dijo que será necesario un análisis pormenorizado del texto para poder hacer una evaluación detallada, pero remarcó que estrechar lazos con una potencia económica de la envergadura de Estados Unidos abre oportunidades de intercambio de bienes, servicios, financiamiento, inversiones y transferencia tecnológica.

La Sociedad Rural cree que es una oportunidad para profundizar la inserción internacional del país y ampliar el acceso de productos agroindustriales a mercados estratégicos (Foto: EFE)

La Sociedad Rural Argentina (SRA) también expresó una valoración positiva del entendimiento, al considerarlo una oportunidad para profundizar la inserción internacional del país y ampliar el acceso de productos agroindustriales a mercados estratégicos. Sin embargo, desde la entidad destacaron “la importancia de contar con condiciones de competencia equitativas” y resaltaron la necesidad de avanzar en políticas internas que mejoren la competitividad del sector para aprovechar plenamente las oportunidades externas.

Desde la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) celebraron el anuncio y destacaron que el acuerdo apunta a crear un entorno claro, transparente y previsible que mejore la competitividad del país, eleve estándares regulatorios y facilite el acceso a mercados, especialmente bajo marcos de propiedad intelectual robustos.

Apunta a crear un entorno claro, transparente y previsible que mejore la competitividad del país, eleve estándares regulatorios y facilite el acceso a mercados, especialmente bajo marcos de propiedad intelectual robustos (CAEMe)

El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) también manifestó su respaldo, al resaltar que la ampliación del cupo de exportación de carne bovina a Estados Unidos -de las 20.000 toneladas con aranceles preferenciales previas a un total de 100.000 durante 2026- representa una oportunidad significativa para aumentar ingresos por exportaciones, estimando que este nuevo esquema podría traducirse en más de USD 700 millones en 2026.

Contexto económico y comercial

El acuerdo con Estados Unidos se produce en un momento en que Argentina busca reinsertarse en mercados globales tras décadas en las que el comercio exterior estuvo marcado por restricciones y barreras no arancelarias. Para las autoridades argentinas, la firma de este tratado responde a la necesidad de diversificar destinos de exportación, atraer inversiones productivas y generar condiciones más predecibles para las actividades exportadoras.

Argentina busca reinsertarse en mercados globales tras décadas en las que el comercio exterior estuvo marcado por restricciones y barreras no arancelarias (Foto: Grosby)

La magnitud del mercado estadounidense y su capacidad de compra, reflejadas en el volumen de importaciones -más de 40 veces el total de exportaciones argentinas- y en el elevado PBI per cápita, constituyen un factor estructural que podría ampliar las oportunidades para los productores argentinos, especialmente en sectores en los que existe complementariedad climática y de ciclo productivo.

El acceso preferencial a productos agroindustriales y de valor agregado en un mercado de esas dimensiones representa una potencial fuente de crecimiento exportador.

Además, la contraestación entre los hemisferios permite a Argentina exportar productos agrícolas y hortícolas en épocas en que la producción del norte se reduce por el invierno, generando oportunidades específicas para mercados segmentados.

Oportunidades específicas para mercados segmentados

En otras palabras, el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos representa un cambio de escenario en la relación económica bilateral.

En un contexto donde el gigante norteamericano importa bienes por más de USD 4 billones al año y despliega un mercado de consumo interno varias veces superior al argentino, la firma de este tratado establece un marco de reglas y compromisos que podrían abrir puertas para exportadores locales.