El ministro de Exteriores chino, Wang Yi; junto al canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez (REUTERS/Florence Lo/Pool/Archivo)

El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, manifestó su rechazo a la “interferencia por parte de fuerzas extranjeras” en Cuba y aseguró que China continuará “ofreciendo apoyo y asistencia dentro de sus capacidades”. Estas declaraciones se produjeron durante un encuentro en Pekín con el canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez.

Wang comunicó a Rodríguez la intención de Pekín de “consolidar y ampliar” los lazos de “amistad” entre ambos gobiernos y de colaborar con otras “naciones afines” para “potenciar la solidaridad en el ‘sur global’ y mantener la paz a nivel regional y mundial”.

El responsable de la diplomacia china señaló: “China apoya con firmeza a Cuba a la hora de proteger su soberanía nacional y su seguridad, (…) y rechaza todo intento de privar al pueblo cubano de su derecho a sobrevivir y desarrollarse”, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Wang mencionó que, frente a los cambios “complejos y profundos” en la situación latinoamericana y global, China y Cuba “siempre han mantenido una sincera confianza mutua y han permanecido unidas”. También destacó el “espíritu” cubano de “hacer frente al poder y no tener miedo a las dificultades”.

Fotografía de archivo del ministro chino de Exteriores, Wang Yi (EFE/How Hwee Young)

Por otro lado, Rodríguez agradeció el respaldo chino frente a bloqueos y sanciones, así como la ayuda para el desarrollo económico y local, subrayando que Pekín y La Habanason hermanos y camaradas”.

El ministerio chino informó que Rodríguez se reunió también con Wang Huning, el ‘número 4’ en la jerarquía política local, quien ratificó el “apoyo firme” de Pekín a la “justa lucha” de Cuba contra la “injerencia exterior”. Durante su encuentro con quien es considerado el principal ideólogo del presidente Xi Jinping, Rodríguez afirmó que Cuba quiere trabajar junto a China para “proteger la equidad y la justicia a nivel internacional”.

La visita de Rodríguez a Pekín integra una gira con la que el régimen cubano busca respaldo de sus aliados tradicionales, como Rusia y Vietnam, en respuesta al cerco energético impuesto por Estados Unidos, que aumentó la presión sobre la isla tras la captura del ex dictador venezolano Nicolás Maduro.

En este contexto, China instó la semana pasada a Washington a que “ponga fin de inmediato al bloqueo, las sanciones y cualquier forma de medida coercitiva contra Cuba”.

A fines de enero, Xi Jinping autorizó una ayuda de emergencia para Cuba consistente en asistencia financiera por 80 millones de dólares y una donación de 60.000 toneladas de arroz, la mayor cantidad anunciada hasta el momento para la isla, que enfrenta escasez de productos básicos y alta inflación.

En 2024, China ya había entregado a Cuba una donación adicional de 100 millones de dólares.