
La Lotería Fiscal, concebida como un experimento del Gobierno para impulsar la recaudación, combatir la evasión y fortalecer la cultura tributaria, sumará el próximo 26 de febrero su cuarto sorteo desde su lanzamiento.
El cuarto sorteo de la Lotería Fiscal se realizará el próximo 26 de febrero de 2026 en Soho Mall, en un contexto en el que el programa se ha convertido en una de las principales herramientas del Estado para impulsar la recaudación, estimular el cumplimiento tributario y fortalecer la cultura fiscal entre los consumidores.
En esta edición participarán las facturas emitidas entre el 31 de diciembre de 2025 y el 19 de febrero de 2026, período en el que miles de ciudadanos han sido llamados a reunir sus comprobantes.
Desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se informó que el programa entra en una nueva fase de expansión, modernización y descentralización, luego de los resultados obtenidos durante su primer año de funcionamiento.
Las autoridades consideran que la iniciativa ha logrado modificar hábitos de consumo y fortalecer la fiscalización sin recurrir a medidas coercitivas.

La subsecretaria del MEF, Ana Matilde Amado, explicó que uno de los principales cambios será la transición del modelo nacional a un esquema regional, que comenzará a aplicarse a partir del quinto sorteo.
Para ello, el país será dividido en cuatro regiones, integradas por las diez provincias, lo que permitirá realizar sorteos provinciales mensuales y aumentar las oportunidades de participación.
Este nuevo formato busca fortalecer la equidad territorial, ampliar la cobertura del programa y garantizar que las comunidades del interior tengan mayor representación en los procesos.
Según las autoridades, la regionalización responde a solicitudes ciudadanas y a la necesidad de distribuir de forma más equilibrada los beneficios del sistema.
Además de la descentralización, el MEF avanza en una tercera etapa enfocada en la digitalización del programa. El objetivo es migrar progresivamente hacia un sistema electrónico, que permita participar desde casa, reduzca los trámites presenciales y elimine procesos burocráticos.
Actualmente se afinan los decretos y resoluciones que darán sustento legal a esta transformación.

El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, destacó que el aumento en los ingresos públicos ha sido posible, en parte, gracias a métodos poco ortodoxos como la Lotería Fiscal, que han superado las expectativas oficiales. Según explicó, el programa ha contribuido a fortalecer la recaudación del ITBMS mediante incentivos directos al consumidor.
Chapman subrayó que el éxito de la iniciativa radica en haber convertido el acto de pedir factura en una práctica cotidiana.
“El panameño ahora entiende que exigir su comprobante no solo es un derecho, sino una forma de contribuir al país”, señaló, al destacar que esta conducta antes no se consolidaba pese a los llamados reiterados de las autoridades.
La Lotería Fiscal funciona como un mecanismo de premio al cumplimiento, en el que los ciudadanos depositan sobres con facturas fiscales en puntos habilitados para participar en los sorteos.
Cada comprobante válido representa una oportunidad de ganar, siempre que refleje el pago correspondiente del ITBMS cuando aplique.
Durante 2025, el programa realizó tres sorteos en agosto, octubre y diciembre, en los que se repartieron $330 mil entre 75 contribuyentes ganadores. El tercer sorteo se llevó a cabo en Los Andes Mall, consolidando el interés ciudadano y ampliando la visibilidad de la iniciativa en zonas de alta afluencia comercial.

De acuerdo con datos oficiales, el impacto de la Lotería Fiscal se reflejó directamente en la recaudación.
En agosto de 2025, el ITBMS aportó cerca de $80 millones, cifra que subió a $90 millones en noviembre, mostrando un crecimiento significativo impulsado, en parte, por el aumento en la exigencia de facturas.
Especialistas en finanzas públicas señalan que el programa ha logrado cerrar una brecha histórica en la fiscalización del comercio minorista, donde muchas transacciones quedaban fuera del sistema formal. Con el nuevo incentivo, los consumidores se convierten en aliados del Estado en la supervisión tributaria.
Antes de la implementación de la Lotería Fiscal, gran parte de los comercios no entregaba factura de forma sistemática, y muchos clientes no la exigían, pese a las campañas institucionales. Esta práctica debilitaba la recaudación y afectaba la transparencia del sistema tributario.
Hoy, el escenario es distinto. La posibilidad de ganar premios ha generado un cambio cultural progresivo, en el que pedir factura se percibe como un acto normal, útil y beneficioso. Las autoridades consideran que este giro es uno de los mayores logros del programa.
Para participar en el cuarto sorteo, los ciudadanos deben depositar sus facturas en los centros habilitados dentro del período establecido, asegurándose de que cumplan con los requisitos formales. El MEF recordó que solo los comprobantes válidos entran en el proceso de selección.
Con la regionalización y la digitalización en marcha, el Gobierno apuesta a consolidar una Lotería Fiscal más accesible, eficiente y moderna. El objetivo es que el programa deje de ser un plan piloto y se convierta en un componente permanente del sistema tributario.
En un contexto de ajuste fiscal y búsqueda de sostenibilidad financiera, la Lotería Fiscal se perfila como una herramienta clave para fortalecer ingresos sin recurrir a aumentos impositivos. Su evolución en 2026 marcará un nuevo capítulo en la relación entre el Estado, los comercios y los consumidores.