
Una organización criminal alquiló en Uruguay una casa a nombre de una identidad falsa en El Pinar, un balneario del departamento de Canelones. Pero el objetivo estaba puesto a 30 kilómetros de allí: los delincuentes pretendían ingresar de forma subterránea a un banco de la Ciudad Vieja, el casco histórico de Montevideo.
Pero la Policía uruguaya frustró ese plan este martes y desbarató la organización que pretendía provocar lo que el ministro del Interior de Uruguay, Carlos Negro, llamó como posible “robo del siglo”.
Los policías encontraron un túnel que conectaba un local comercial desocupado con el sistema de alcantarillado, que se presume que fue utilizado por los ahora detenidos para acceder a una entidad bancaria de la zona, informó el Ministerio del Interior. En la Ciudad Vieja está el circuito financiero de Montevideo y hay varias sucursales de bancos alrededor. Los delincuentes habían alquilado este local.
Este miércoles, la Justicia imputó a once personas vinculadas a esta maniobra. Hay cuatro ciudadanos brasileños, dos paraguayos y cinco uruguayos, que tienen entre 25 y 40 años. Fueron enviados a la cárcel de forma preventiva. Dos de los sospechosos fueron imputados por los delitos de negociación de estupefacientes y dos de ellos por porte y tenencia de arma de fuego y municiones. Los otros nueve fueron imputados por asociación para delinquir y hurto especialmente agravado en grado de tentativa.
La investigación comenzó hace varios meses por una boca de drogas en Neptunia, otro balneario de Canelones cercano a El Pinar. Los policías pensaron que en el local alquilado en la Ciudad Vieja se iban a encontrar con hachís, pero se encontraron con el túnel preparado para cometer un robo.
La hipótesis de la policía apunta a dos viejos conocidos, informó el noticiero Telemundo de Canal 12. Ambos tienen antecedentes penales por droga, son uruguayos y serían los cabecillas de la banda criminal, según la información primaria.

Uno de ellos era Jorge Fulco, a quien la Policía conocía desde al menos 2012, fue detectado en una boca en Neptunia. Lo siguieron y vieron que a diario viajaba a la Ciudad Vieja, a ese local en el que este martes se descubriría que se estaba construyendo un túnel. Hasta allí llegaba siempre acompañado de otro nombre conocido por los investigadores: Álvaro Quiroga. Él continúa prófugo.
Ambos estuvieron presos en el penal de Libertad, una de las cárceles más peligrosas de Uruguay.
En la casa de El Pinar se habían instalado dos brasileños, que llegaron desde Alagoas, un pequeño estado en el noreste del país. Allí había también dos paraguayos. El 20 de febrero la vivienda fue alquilada por cerca de USD 12.000, según los detalles que dio el noticiero.
En el operativo del martes fue detenida una pareja de paraguayos que eran vigilados y que hablaban entre ellos en guaraní para evitar ser entendidos. Tenían documentación falsa.
Los brasileños fueron detenidos y son investigados por la presunta conexión con el Comando Capital, principal organización criminal de Brasil.
El noticiero Telenoche de Canal 4 informó que la Policía uruguaya investiga el vínculo del Primer Comando Capital de Brasil con la construcción de este túnel en la Ciudad Vieja. Según la información policial consignada por este medio, el aviso sobre la posible participación de esta organización fue recibido en diciembre a partir de un informe de autoridades de Brasil.
El director de Investigaciones de la Policía uruguaya, Julio Sena, dijo en una conferencia de prensa que se está intentando intercambiar información con Argentina, Paraguay y Brasil porque se sospecha que los imputados “podrían estar vinculados a un grupo criminal transnacional”, aunque no manejó ningún nombre.