
Durante enero, con 12 días hábiles de producción automotriz, 3 jornadas menos que en el primer mes de 2025, las terminales argentinas de automotores fabricaron un total de 20.998 unidades entre automóviles particulares y vehículos comerciales livianos.
El dato de los días de actividad es un paliativo para una baja del 30,1% a nivel interanual, aunque no es la única causa, ya que el promedio de producción diaria del año pasado fue de 2.003 autos contra 1.750 de enero de 2026. En este caso, la caída de producción fue del 12,6% efectivo, que de todos modos es una mala noticia para la industria automotriz nacional.
En la comparación con el desempeño de las fábricas de autos en diciembre, la caída en cambio es similar a la de 2025, que había sido del 20,9% y este año quedó en 20,7%. Pero si se toma la misma referencia de días trabajados, el resultado es peor, porque en diciembre se fabricaron 2.646 autos diarios, casi 900 vehículos más por día, con lo que la caída en enero respecto a diciembre fue del 33,8 por ciento.

El informe elaborado por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) resalta que los volúmenes absolutos de producción del mes reflejan una baja relacionada con menos días de producción dado que la mayoría de las fábricas implementó vacaciones cuando, en ejercicios anteriores, estas paradas se adelantaban a diciembre y se distribuían hasta febrero.
“Como estimamos a fin del año pasado, por la menor cantidad de días trabajados y la menor cadencia diaria por las adecuaciones en las plantas para la producción de nuevos modelos, los datos reflejaron una menor actividad comparado al mismo mes del año pasado. Para tener mayor precisión sobre el desempeño anual de las principales variables, habrá que aguardar al desarrollo del primer trimestre”, dijo Rodrigo Pérez Graziano, presidente de Adefa, al momento de analizar las primeras estadísticas del año.

Las exportaciones siguen cayendo
El otro dato que preocupa a la industria automotriz argentina es el de las exportaciones de vehículos al exterior, aunque especialmente a Brasil, el principal cliente de las plantas nacionales.
En enero, las exportaciones totalizaron 9.759 unidades, lo que equivale al 46,5% de la producción mensual, pero representó una baja de 51% respecto de diciembre y una caída del 12,3% en la comparación interanual.
Los números confirman la tendencia a la baja que se mantiene en las exportaciones desde el mes de julio de 2025, cuando por primera vez en el año se registró una caída respecto al año previo, que alcanzó el 35,7% interanual.
En agosto ese resultado negativo se repitió con un 22,1% por debajo de la referencia, y la secuencia se repitió en septiembre con una baja del 17,2%, en octubre del 17,6%, en noviembre del 3,1% y en diciembre del 25,3%. En el total del año 2025, la caída de las ventas al exterior fue del 10,8% y en el primer mes del año se amplió al 12,3%.
Brasil es el principal problema que debe resolver la industria automotriz nacional. En julio de 2025 el 65,2% de las exportaciones fueron a ese país. En agosto subieron al 66,3%, en septiembre llegaron al 67,3% y en octubre al 68,5 por ciento. Desde entonces comenzó la caída de la demanda que en enero se llevó el 58,7% de las ventas al exterior.
“Frente a un escenario internacional cada vez más desafiante, atravesado por la transformación tecnológica y la implementación de medidas para desarrollo industrial en los principales mercados internacionales, resulta indispensable continuar con el trabajo conjunto que se viene realizando con la cadena de valor y las autoridades nacionales para mejorar de manera sostenida la competitividad”, afirmó el presidente de Adefa.
El titular de la entidad que nuclea a los fabricantes reafirmó la certeza de estar en una transición hasta que algunas plantas como Renault en Córdoba y Volkswagen en General Pacheco vuelvan a producir a gran escala sus nuevos modelos entre finales de 2026 y mediados de 2027, pero no deja de expresar también la preocupación que la alta carga fiscal que pesa sobre la industria, y especialmente sobre las exportaciones, son frenos que se debe intentar corregir con urgencia para mantener los mercados del exterior.
“En los últimos dos años se avanzó en mejoras relevantes a nivel nacional, con reducción / eliminación de impuestos que tuvieron un impacto muy positivo en el sector, siendo fundamental continuar en esa senda y que a nivel provincial y municipal las acompañen, reduciendo los impuestos que gravan las exportaciones, al tiempo que también se debe avanzar en mejorar el acceso a nuevos mercados”, finalizó.