
El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York abrirá el 29 de marzo la exhibición Rafael: Poesía Sublime, la muestra más ambiciosa jamás organizada en Estados Unidos sobre la obra completa del artista del Renacimiento italiano.
Esta exposición destaca no solo por su magnitud, sino también por el nivel de las piezas reunidas, algunas de las cuales rara vez se han visto fuera de sus instituciones de origen, y permanecerá abierta al público hasta el 28 de junio.
Entre los ejes más relevantes de esta propuesta está la reunión integral del conjunto original “Retablo Colonna” (1503-1504), una obra que fue desensamblada en la década de 1660 y cuyos elementos han permanecido repartidos por diferentes museos.

Según la curadora Carmen Bambach, la muestra permitirá que, por primera vez, se puedan contemplar todos los paneles del retablo: el principal, “La Virgen con el Niño entronizados con santos”, que pertenece al propio Metropolitano, junto con las otras partes aportadas por el Museo Isabella Stewart Gardner en Boston, la Dulwich Picture Gallery y la National Gallery de Londres.
Bambach resaltó también la inclusión de tres tapices procedentes del Patrimonio Nacional de España, piezas excepcionales por su excelente grado de conservación dentro del corpus textil de la obra de Rafael.
La exposición cuenta con 237 piezas, incluyendo pinturas, dibujos, tapices, grabados y objetos decorativos de altísimo valor, llegados de las colecciones más prestigiosas del mundo.

El director del Met, Max Hollein, detalló que estas obras provienen del Vaticano, la National Gallery de Londres, la National Gallery of Art de Washington, el Louvre, el Prado y el British Museum, entre otras.
Hollein subrayó: “Nunca antes ha habido una gran exposición de Rafael, una retrospectiva de gran escala, en Estados Unidos. La muestra reúne 237 piezas, entre importantes pinturas, dibujos sobresalientes, tapices, grabados y artes decorativas. Todas ellas procedentes de las principales colecciones públicas y privadas para ser compartidas con el público”.
Lograr este conjunto, según destacó Carmen Bambach, exigió una gestión de largo aliento y múltiples reuniones con coleccionistas y responsables de museos, en ocasiones hasta cinco encuentros para obtener el préstamo temporal de obras clave.

Uno de los objetivos de la exposición, explica Bambach, es proporcionar una experiencia inmersiva en la trayectoria del artista y permitir al visitante aproximarse al proceso creativo de Rafael desde una perspectiva íntima e inédita. Bambach expuso para la prensa: “Mi objetivo es dar una mirada por encima del hombro del artista para comprender la intimidad de su proceso creativo”.
En cuanto a la influencia de Rafael, Bambach expresó: “Rafael ha llegado a ser uno de los mayores ‘influencers’ de todos los tiempos. Fue idolatrado de forma constante y casi continua desde aproximadamente 1510 hasta la década de 1850, como un pintor de perfección suprema y un modelo a seguir para la educación de los artistas”.

El Metropolitano considera que esta antología permitirá revelar aspectos poco conocidos tanto del carácter como de la creatividad innovadora de Rafael, expandiendo el entendimiento contemporáneo de una de las personalidades más veneradas de la historia del arte occidental.
La experiencia en grandes retrospectivas del Renacimiento no es nueva para Bambach, ya que anteriormente coordinó la exposición de Miguel ángel en 2017 y la de Leonardo da Vinci en 2003 para el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Con información de EFE