Irán establece un precedente legal al permitir que las mujeres obtengan licencias para motocicletas tras años de restricciones ambiguas.

Las autoridades iraníes han aprobado oficialmente la emisión de licencias para que mujeres puedan conducir motocicletas en Irán, según reportaron medios locales, estableciendo un precedente legal tras años de ambigüedad y restricciones prácticas en materia de vehículos de dos ruedas.

Desde la Revolución Islámica de 1979, la legislación iraní ha impuesto numerosos límites sociales a las mujeres, incluyendo estrictos códigos de vestimenta.

Aunque la normativa anterior no prohibía explícitamente que las mujeres condujeran motocicletas, las autoridades mantenían una negativa sistemática a expedir licencias, lo que complicaba la situación legal de las conductoras y convertía en infractoras incluso a quienes resultaban ser víctimas de accidentes.

Este avance legal se enmarca en un contexto de creciente presión social y política. Las protestas recientes en Irán, surgidas por demandas económicas y transformadas en manifestaciones antigubernamentales de alcance nacional, han expuesto la profunda insatisfacción de parte de la sociedad, especialmente de mujeres jóvenes.

El nuevo reglamento obliga a la policía de tránsito a ofrecer capacitación práctica y exámenes supervisados específicos para mujeres aspirantes a motociclistas.

La muerte de Mahsa Amini en 2022, tras ser detenida por supuestamente infringir las normas de vestimenta, multiplicó el número de mujeres visibles en motocicletas y contribuyó a una ola de indignación que puso en cuestión múltiples restricciones de género.

Modificaciones legales y operativas

El primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref, firmó la resolución que aclara el código de tráfico y regula la situación de las conductoras, de acuerdo a la agencia de noticias iraní Ilna.

El nuevo texto, aprobado previamente por el gabinete a finales de enero, obliga a la policía de tránsito a impartir capacitación práctica a las aspirantes, organizar exámenes bajo supervisión directa y emitir las licencias correspondientes.

Antes de este cambio, la indefinición legal dejó a las mujeres expuestas: resultaban legalmente responsables de accidentes, incluso en calidad de víctimas.

Este avance legal se enmarca en un contexto de creciente presión social y política.

Además, el aumento significativo de mujeres en motocicletas se produjo en un clima de reto abierto a los códigos de vestimenta, muchos de los cuales han sido desafiados públicamente en los últimos meses.

Debate sobre víctimas de la represión

Las protestas que agitaron Irán han dejado un saldo trágico. El gobierno de Teherán reconoció oficialmente más de 3.000 muertes durante los disturbios, argumentando que la mayoría corresponden a agentes de seguridad y transeúntes.

En contraste, organizaciones de derechos humanos sostienen que la cifra real podría alcanzar las decenas de miles, sin obtener verificación independiente.

Según la resolución publicada por Ilna, las autoridades exigieron a la policía de tránsito “brindar capacitación práctica a las candidatas, organizar un examen bajo la supervisión directa de la policía y emitir licencias de conducir de motocicletas a las mujeres”.