
¿La CGT decidirá protestas contra la reforma laboral de Javier Milei? Es lo que estará en discusión en el encuentro de este viernes del Consejo Directivo cegetista, convocado para analizar el futuro legislativo del proyecto oficial, pero el eje será debatir si priorizan las tratativas para modificar la iniciativa o si avanzan hacia un paro con movilización, como reclama el ala dura sindical.
El encuentro, que comenzará a las 11 en la sede de Azopardo 802, se hará en medio del fracaso de la gira del triunvirato de la CGT por el interior para convencer a los gobernadores de no apoyar la reforma laboral en el Congreso: estaba previsto que este martes los iba a recibir el mandatario de Córdoba, Martín Llaryora, pero sorpresivamente lo canceló por “problemas de agenda”.
Ahora, en la CGT aseguran que la reunión con el gobernador cordobés podría hacerse antes del fin de semana en CABA y que la audiencia cancelada fue “por la interna que tiene Llaryora” en la provincia.

Tampoco habrá un contacto con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Los sindicalistas afirman que no iban a ser recibidos por el mandatario en su provincia, pero que éste iba a enviar a un dirigente de su confianza para reunirse con ellos. Todavía no hay novedades.
Estos traspiés se suman a la reticencia de algunos gobernadores de buen diálogo con el Gobierno a concretar un encuentro con la CGT. Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca): pese a la insistencia sindical en fijar una fecha de reunión, estos mandatarios “buscan excusas para no hacerlo o no contestan los llamados”, se quejan en la central obrera.
Aun así, los líderes cegetistas le restan importancia a los problemas para ser recibidos por los gobernadores. “Hablamos con todos”, dijo a Infobae uno de los directivos de la CGT, que deslizó que Gerardo Martínez (UOCRA) está en contacto con Jaldo, Jalil y Rolando Figueroa (Neuquén), mientras que Andrés Rodríguez (UPCN) dialoga con Carlos Rovira, el ex gobernador de Misiones que sigue teniendo mucho poder.

La sensación que predomina en la cúpula cegetista es que los gobernadores no quieren comprometerse en adoptar una postura crítica de la reforma laboral porque aún están negociando con el Gobierno alguna compensación a las provincias por la reducción del Impuesto a las Ganancias que está contemplada en el proyecto oficial.
“Son unos cagones”, opinó uno de los jefes de la CGT al referirse a la actitud de los mandatarios provinciales, que será clave para convertir en ley la reforma laboral.
Mientras, los sindicalistas tratan de buscar otros aliados que ayuden a frenar la sanción del proyecto gubernamental. Apuntan a concretar esta semana una reunión con el dirigente correntino Gustavo Valdés, de la UCR, cuyo hermano es el gobernador Juan Pablo Valdés, y también mantener contactos con senadores nacionales de la UCR y de otros bloques de la Cámara Alta.

En este contexto político desfavorable para su objetivo de frenar la reforma laboral, la CGT tendrá su primera reunión del año del Consejo Directivo con la realización de medidas de fuerza como punto central del temario.
Formalmente, se hará un repaso de las negociaciones de los jefes de la CGT con el asesor presidencial Santiago Caputo; los Menem (Martín y Lule), asociados con Diego Santilli, y Patricia Bullrich desde el Senado, para introducir diversos cambios en la reforma laboral.
Para los líderes sindicales, el debate interno es un paso necesario para que no crezcan las adhesiones al plan de lucha que lanzó el nuevo frente sindical creado la semana pasada, sin el aval de la CGT, para tratar de frustrar la sanción de la reforma laboral en el Congreso.

Ese flamante polo ultraopositor está integrado por la UOM, la Federación de Aceiteros, el sindicato de pilotos y las dos CTA, entre otros, y el miércoles pasado decidió movilizaciones en Córdoba este 5 de febrero y en Rosario el 10 de febrero, además de la convocatoria a realizar paros y marchas callejeras el día en que el Congreso trate el proyecto de ley.
El encuentro donde se decidieron las protestas fue encabezado por Abel Furlán, líder de los metalúrgicos, que esta semana, además, consiguió sumar a Pablo Moyano al nuevo nucleamiento sindical. Esa postura profundiza la grieta de ese dirigente y su padre, Hugo Moyano, uno de los responsables políticos de la estrategia moderada de la CGT ante la reforma laboral.
De todas formas, hay otros gremialistas dialoguistas que evalúan posibles medidas de fuerza, como el secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero (UDA), que, junto a otros sindicatos del sector educativo, analizan protestas por la falta de respuesta del Gobierno a sus reclamos de un aumento salarial para los docentes.