El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, envió al Congreso Nacional el acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea (UE) para iniciar su proceso de ratificación.
El envío del tratado al Parlamento coincidió con el inicio de las sesiones legislativas de 2026, lo que busca acelerar la tramitación del acuerdo, actualmente detenido en la justicia europea.
En un mensaje a los legisladores, Lula expresó su confianza en que el Congreso Nacional “no medirá esfuerzos” para internalizar el acuerdo “en el menor plazo posible”. Además, resaltó la importancia del respaldo parlamentario para que el tratado entre en vigor.
Según el mandatario, el acuerdo Mercosur-UE representa “un nuevo ciclo de oportunidades” para las empresas brasileñas, al fortalecer la competitividad, ampliar las exportaciones y atraer inversiones de manera sostenible.
El presidente de la Cámara de los Diputados, Hugo Motta, también abordó el acuerdo durante una sesión solemne conjunta de ambas cámaras legislativas y prometió una rápida tramitación.
Motta informó que el tema se debatirá hasta la próxima semana en la Comisión Mixta Permanente del Mercosur y se votará en el plenario de la Cámara baja en la “semana después de Carnaval”, es decir, la última semana de febrero, antes de enviarlo al Senado.
El acuerdo se firmó el 17 de enero en una ceremonia en Asunción. Para entrar en vigor, necesita la ratificación de al menos un país del Mercosur y de la UE, donde el tratado enfrenta objeciones judiciales.
El Parlamento Europeo no puede ratificar el acuerdo hasta que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE, aunque la Comisión Europea podría decidir implementarlo provisionalmente sin esperar a la Eurocámara.
La Comisión Europea no ha aclarado si aplicará el acuerdo de forma provisional. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha solicitado al Ejecutivo comunitario que lo aplique una vez que alguno de los socios del Mercosur lo ratifique, dado que los Veintisiete ya dieron su aprobación al pacto.