La tensión se apoderó del estadio de Boca Juniors durante el partido frente a Newell’s Old Boys, cuando el árbitro Darío Herrera revisó en la pantalla del VAR una posible infracción de Saúl Salcedo sobre Ángel Romero. Los jugadores aguardaban expectantes mientras se definía si la falta se había cometido dentro del área, decisión que podía cambiar el rumbo del encuentro, que estaba 1-0 en favor del dueño de casa, gracias al tanto de Lautaro Blanco.
Fue entonces cuando Leandro Paredes, capitán de Boca Juniors, le dio una orden puntual a Ayrton Costa, que quedó documentada por una cámara de la transmisión: “Cuidá el punto penal”. El objetivo era claro y buscaba anticipar cualquier intento de los rivales de acercarse a la zona en caso de que se sancionara la infracción.
Ayrton Costa, firme junto al punto penal, se mantuvo atento a los movimientos de sus compañeros y adversarios, sin apartar la mirada del árbitro ni del desarrollo de la revisión. Esta vigilancia resultó crucial para impedir que los jugadores de Newell’s invadieran el área en ese instante clave o pisaran el punto del penal para generar un pozo y que el lanzamiento se le dificultara al ejecutor.
A la custodia de la zona se sumó Santiago Ascacibar, uno de los refuerzos, quien primero conversó brevemente con Costa y luego permaneció junto a él, colaborando en la protección del punto penal mientras se esperaba la determinación final del VAR.
Finalmente, la tecnología confirmó la sanción del penal para Boca Juniors y la concentración de Costa y Ascacibar facilitó el normal desarrollo de la jugada siguiente, como había planificado el capitán.
Episodios como este reflejan la importancia de los pequeños detalles, que pueden resultar determinantes para la resolución de un encuentro. Con el triunfo 2-0, los dirigidos por Claudio Úbeda se recuperaron del tropiezo ante Estudiantes en La Plata y suman seis puntos en el Torneo Apertura. Luego del penal, el local le cedió la iniciativa a la visita, que no supo cómo lastimar.

Boca había debutado con una victoria por 1-0 sobre Deportivo Riestra con el gol de Lautaro Di Lollo. Le siguió la derrota por 2-1 frente a Estudiantes de La Plata y el triunfo contra Newell’s en La Bombonera. Este primer tramo de la competencia lo superó con seis unidades pese a las bajas por lesión en la delantera. La agenda del Xeneize continuará con un apretado calendario: el próximo partido será el domingo 8 de febrero contra Vélez Sarsfield en el Estadio José Amalfitani. El duelo en Liniers dará inicio a las 22:15.
Luego de esto, volverá a jugar en condición de local para recibir a Platense el domingo 15 a partir de las 19:30. Su actividad seguirá con un duelo vital en La Bombonera: recibirá al Racing de Gustavo Costas el viernes 20 de febrero desde las 20.