Rusia reanudó este martes los ataques contra Kiev, según autoridades ucranianas, pese a una breve tregua anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de temperaturas extremas y a pocos días del cuarto aniversario de la invasión rusa a Ucrania.
Funcionarios ucranianos afirmaron que los bombardeos se produjeron luego de que expirara el alto el fuego anunciado por Trump, quien el jueves señaló que el presidente ruso, Vladimir Putin, aceptó suspender los ataques sobre Kiev y “varias ciudades” durante el período de frío intenso. El Kremlin indicó que la tregua se extendía hasta el domingo, aunque no la vinculó a las temperaturas bajo cero, mientras que Ucrania sostuvo que Moscú mantuvo los ataques.
El jefe de la administración militar de Kiev, Tymur Tkachenko, denunció que Rusia atacó la capital “en el frío amargo con otro ataque masivo” durante la noche del lunes al martes, según escribió en la red Telegram. Los servicios de emergencia informaron posteriormente que tres personas resultaron heridas en la capital ucraniana.

En la ciudad oriental de Kharkiv, al menos dos personas sufrieron heridas a causa de bombardeos rusos, indicó el jefe militar regional, Oleg Synegubov. El funcionario sostuvo que el ataque, que se prolongó durante varias horas, apuntó contra infraestructura energética y buscó “causar la máxima destrucción y dejar a la ciudad sin calefacción durante las heladas severas”.
Synegubov explicó que las autoridades debieron cortar el suministro de calefacción a más de 1.100 viviendas para evitar que el sistema general se congelara. Además, exhortó a la población a acudir a los “puntos de invencibilidad”, centros habilitados las 24 horas para que los residentes puedan resguardarse del frío extremo.
Las temperaturas descendieron durante la madrugada hasta los 17 grados bajo cero en Kiev y alcanzaron los 23 grados bajo cero en Kharkiv, de acuerdo con datos oficiales.
Los ataques se produjeron mientras se preparan nuevas conversaciones diplomáticas destinadas a explorar una posible salida negociada al conflicto. La invasión rusa de Ucrania cumplirá cuatro años el próximo 24 de febrero, sin que se vislumbre un acuerdo que ponga fin a los combates.
Washington impulsa un proceso de negociación entre Moscú y Kiev. Sin embargo, la primera ronda de conversaciones trilaterales celebrada el fin de semana pasado en Abu Dhabi no arrojó avances concretos. Una segunda ronda tiene previsto comenzar este miércoles en la capital de Emiratos Árabes Unidos.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, declaró el lunes que una reciente “desescalada” con Rusia contribuye a generar confianza en el marco de las negociaciones, en aparente referencia a una pausa en los ataques contra instalaciones energéticas. No obstante, las diferencias sobre el control territorial continúan como uno de los principales obstáculos.
Rusia reclama el control total de la región oriental de Donetsk, una exigencia que Kiev rechaza de plano. Las autoridades ucranianas sostienen que aceptar esa demanda solo reforzaría las ambiciones territoriales de Moscú.
Tras fracasar en su intento inicial de capturar Kiev y derrocar al liderazgo ucraniano en cuestión de días en 2022, las fuerzas rusas enfrentaron una resistencia sostenida y avanzaron de forma más lenta. En la actualidad, Moscú impulsa una ofensiva gradual que implicó un elevado costo humano.
Durante enero, las tropas rusas aceleraron su avance en territorio ucraniano, con la captura de casi el doble de superficie en comparación con el mes anterior, según un análisis de la agencia AFP basado en datos del Institute for the Study of War, que trabaja junto al Critical Threats Project.
De acuerdo con ese análisis, Rusia tomó el control de 481 kilómetros cuadrados en enero, frente a los 244 kilómetros cuadrados registrados en diciembre de 2025. El avance de enero figura entre los más significativos durante un mes invernal desde el inicio de la invasión, hace cuatro años.
(Con información de AFP)