
El jefe de Estado del régimen de Irán, Masud Pezeshkian, anunció este martes que encargó al canciller Abás Araqchi la tarea de entablar negociaciones nucleares “equitativas” con Estados Unidos, tras las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que sucederán “cosas malas” si no se alcanza un acuerdo entre ambos países.
En un mensaje publicado en la red social X, Pezeshkian sostuvo: “He pedido a mi ministro de Asuntos Exteriores que, siempre que se den las condiciones adecuadas, sin amenazas ni exigencias irrazonables, lleve a cabo negociaciones equitativas (…) en el marco de nuestros intereses nacionales”. El jefe de Estado iraní condicionó cualquier diálogo a la ausencia de presiones y exigencias externas.
El anuncio se produjo después de que Trump intensificara su discurso contra Teherán. Tras plantear la posibilidad de una intervención militar y ordenar el envío de una decena de buques al Golfo, el mandatario estadounidense afirmó el domingo que esperaba “lograr un acuerdo” con Irán, aunque mantuvo una línea de presión.
Un día después, Trump elevó el tono de sus declaraciones. “En este momento estamos hablando con ellos, estamos hablando con Irán, y si podemos encontrar una solución sería estupendo. Y si no podemos, probablemente sucederán cosas malas”, declaró a periodistas en la Casa Blanca.
El portal estadounidense Axios y la agencia iraní Tasnim señalaron que Araqchi se perfila como el representante de Teherán frente a Steve Witkoff, enviado especial de Trump. Desde la cancillería iraní, el portavoz Esmail Baqai afirmó que “los países de la región actúan como mediadores para el intercambio de mensajes” y precisó que Egipto, Arabia Saudita y Turquía participaron en las consultas.
Baqai rechazó versiones sobre un ultimátum estadounidense y aseguró que Irán “nunca acepta ultimátums”. Según el vocero, los contactos se mantienen en un plano indirecto a través de países de la región.
Las tensiones entre Teherán y Washington se intensificaron desde comienzos de enero, tras la represión de una ola de protestas en Irán. Las manifestaciones comenzaron por el aumento del costo de la vida y derivaron en un movimiento más amplio contra el sistema político instaurado tras la revolución de 1979.
En ese contexto, Trump reiteró su advertencia de que la falta de un acuerdo tendría consecuencias. Estados Unidos y sus aliados occidentales sostienen que la República Islámica busca dotarse de un arma nuclear, una acusación que Irán desmiente de forma reiterada.

Ambas partes mantuvieron negociaciones durante la primavera boreal de 2025, antes de la guerra de 12 días desencadenada en junio por Israel, pero esas tratativas fracasaron, principalmente por desacuerdos sobre el enriquecimiento de uranio. Washington exige que Irán renuncie por completo a ese proceso, mientras Teherán sostiene que se trata de un derecho amparado por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), del cual es signatario.
En una entrevista con CNN, Araqchi afirmó el domingo: “El presidente Trump dice ‘no a las armas nucleares’ y estamos totalmente de acuerdo con ese punto. (…) Por supuesto, a cambio, esperamos un levantamiento de las sanciones”.
(Con información de AFP)