
El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que las tarifas de gas y luz se actualizarán levemente por encima de la inflación durante los próximos meses. Si bien aseguró que parte de la recomposición tarifaria ya se realizó, el funcionario explicó que todavía queda un tramo por efectuar.
En declaraciones radiales, el titular del Palacio de Hacienda afirmó que la administración aplanó los cuadros tarifarios “para que no haya tanta volatilidad entre verano e invierno” y los usuarios no perciban cambios tan bruscos en el valor de las facturas entre dichas estaciones.
“En invierno, sube el precio del gas y también el consumo. Los N2 (ingresos bajos) y N3 (ingresos medios) siguen con un subsidio importante. Los grandes contribuyentes ahora pagan full price (precio pleno). Eso antes no se daba: el subsidio era a NEA y a Puerto Madero, a gente que lo tenía y lo debía pagar. Eso cambió. Ahora la idea es que la recomposición sea un poquito mayor a la inflación en cada mes“, describió el jefe de la cartera económica.
En tal sentido, Caputo no descartó la posibilidad de que ocurra un “salto fuerte” en alguna de las boletas de energía “porque la base es baja” y, también, “producto del aplanamiento”. “Ahora por ahí podés ver una suba fuerte, pero se verá una suba mucho menor de lo que hubiera habido en junio-julio. Creo que es mejor porque le saca volatilidad y la gente sabe más o menos cuánto paga”, agregó en diálogo con Radio Rivadavia.
Luz y gas: los aumentos en febrero
Según explicaron desde la Secretaría de Energía, en febrero la electricidad experimentará un aumento promedio de 3,59% en el Área Metropolitana de Buenos Aires para los clientes de las compañías Edenor y Edesur. En el resto del país, quedará sujeto a cada jurisdicción provincial. En cuanto al gas, promediará una suba de 16,86% a nivel nacional.
La estructura tarifaria incluye una cuota mensual correspondiente a la Revisión Quinquenal Tarifaria y una actualización mensual basado en una fórmula que combina el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM)y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), calculados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para evitar que las tarifas pierdan valor. Además, se implementa el nuevo esquema de subsidios SEF y se aplica un precio de gas unificado y fijo durante todo el año, lo que provoca un incremento puntual en febrero, aunque en un periodo de bajo consumo de gas.
“Se busca darle previsibilidad al usuario para que en los meses donde más necesita consumir gas (invierno) no se dispare el precio. Se evita así sobresaltos estacionales de la factura a lo largo del año”, señaló la cartera a cargo de María Tettamanti.
A su vez, dieron ejemplos de aumentos de gas en grandes centros urbanos:
- La categoría Residencial más numerosa (R1), que representa el 42% del total de usuarios (casi 4 millones de usuarios) tendrá aumentos de $3.000 o menos.
- Aproximadamente 1 de cada 5 usuarios tendrá un aumento menor a 1.000 pesos.
- Para las primeras 4 categorías Residenciales (70% del total de usuarios de gas a nivel país), los aumentos se ubican, en promedio, entre los $960 y los 6.400 pesos.
- Para el resto de las categorías residenciales con mayores consumos (30% del total), los incrementos van de los $2.900 a $11.300, en promedio.

En efecto, la Resolución 23/2026 de Energía, dictaminó que la estacionalidad continuará afectando los importes de las facturas debido a los cambios en consumo y precios en invierno. Sin embargo, la meta de establecer un precio uniforme apunta a reducir estas fluctuaciones durante el año.
Nuevo sistema de subsidios
Cabe recordar que el Gobierno implementó el Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que modifica por completo el modelo de asistencia en tarifas y elimina la segmentación previa en niveles N1, N2 y N3, así como la Tarifa Social de Gas como regímenes diferenciados. Ahora, el esquema contempla únicamente dos grupos: hogares con subsidio y hogares sin subsidio, definidos según los ingresos, el patrimonio y la situación socioeconómica.
Con esta modalidad, quienes accedan al subsidio obtienen una reducción directa sobre el valor de la energía, mientras que el resto debe afrontar el costo total del servicio. El acceso al beneficio depende principalmente de que los ingresos familiares no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales y de la consideración de situaciones particulares de vulnerabilidad.
En enero, el gasto en servicios públicos para un usuario sin subsidios en el AMBA alcanzó los $192.665, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía y Política (UBA-Conicet). Esta cifra contempla $50.611 mensuales en electricidad y $22.883 en gas para un usuario N1 (sin subsidios), junto con una factura promedio de $33.733 por agua y $85.438 mensuales destinados al transporte público para una familia tipo.
De acuerdo a las estimaciones del reporte, desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos en el AMBA aumentó 594%, mientras que el índice de precios general subió 194%, lo que generó una diferencia de 400 puntos porcentuales.
En los últimos doce meses, el incremento fue del 33%, superando en 1,5 puntos porcentuales la inflación minorista de 2025. El transporte mostró la mayor suba interanual, con un 52% frente a enero de 2025. Los gastos en agua, electricidad y gas natural registraron aumentos interanuales del 16%, 21% y 29%, respectivamente.