
Durante la madrugada de ayer, la ciudad cordobesa de Villa Allende vivió una situación de tensión tras un intento de robo en el corazón de la zona comercial. Allí, dos hombres fueron detenidos luego de que intentaran forzar la entrada a una joyería. Uno de ellos trató de huir arrojándose al río, pero la Policía frustró la fuga.
El comerico está ubicado en la intersección de las calles Goycochea e Irigoyen, una de las esquinas más transitadas del centro.
De acuerdo a lo informado por el portal local El Doce.tv, las autoridades tomaron conocimiento del caso, cuando los operadores del sistema de cámaras de seguridad detectaron movimientos sospechosos en las inmediaciones del local comercial.
Las imágenes revelaron a dos personas que intentaban violentar la reja de acceso al establecimiento. Inmediatamente, el personal encargado de la vigilancia urbana alertó a la Policía de Córdoba, que desplegó un operativo en la zona.
Al percatarse de la presencia policial, los sospechosos emprendieron la huida. Uno de ellos, en un intento desesperado por evitar la detención, se arrojó al río que cruza la ciudad. Los efectivos lograron interceptarlo a pocos metros y evitaron que la situación derivara en mayores riesgos tanto para los involucrados como para terceros.
Los detenidos, de 29 y 32 años, fueron reducidos en la vía pública y trasladados a la sede policial. En el operativo, los uniformados secuestraron una mochila, un teléfono celular y un destornillador, instrumentos que habrían sido utilizados en el intento de acceso a la joyería. Estos elementos quedaron a disposición de la Justicia para su análisis, en el marco de la causa que investiga el episodio.

Robo y amenaza de bomba a un comercio de la capital cordobesa
Días atrás, también en una joyería, y en la provincia de Córdoba, un robo y posterior amenaza de bomba en una joyería provocaron el despliegue de un importante operativo policial.
Todo ocurrió en un local de la Galería Planeta, ubicada sobre avenida Colón al 200, donde el tránsito y la actividad comercial se interrumpieron por varias horas.
La intervención incluyó la evacuación total del edificio y el despliegue de unidades especializadas en explosivos.
El incidente se originó cuando un hombre ingresó a una joyería simulando ser un cliente y, en un descuido de la empleada, sustrajo dos juegos de pendientes de oro. Al retirarse, dejó sobre el mostrador una caja pequeña que en principio no pareció sospechosa hasta que la mujer leyó la etiqueta de la misma. “Es una bomba, no salgas, llamá a Bomberos”, decía la nota que estaba escrita a mano con color negro y pegada con cinta sobre la tapa.
Según informó la Policía de Córdoba, el paquete tenía además una pila tipo AA adherida con cinta y cables conectados al interior de la caja. La amenaza activó de inmediato el protocolo de seguridad que demandó la evacuación de comercios y oficinas de la zona, además del corte preventivo de la avenida Colón.
El personal del Departamento de Explosivos intervino en el lugar y utilizó un cañón disruptor -un dispositivo que lanza un chorro de agua a presión destinado a neutralizar posibles mecanismos detonantes-.
El análisis pericial determinó que la caja contenía tres bulones, que salieron proyectados e impactaron contra las vidrieras de tres locales comerciales, situados en distintos puntos de la galería. Los daños alcanzaron a una tienda de telefonía celular, un comercio de indumentaria femenina y otro local emplazado en el primer piso. Afortunadamente, no hubo personas heridas.