Hamburguesa estilo Big Mac (ShutterStock)

Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el peso argentino tuvo tendencia a apreciarse, en el sentido de que el ritmo del 2% al que se devaluaba su valor oficial respecto del dólar era muy inferior a la tasa de inflación, algo que llevó a mediados de 2024 y a principio de 2025 a notables grados de encarecimiento en dólares del país, incluido el del precio del famoso sandwich “Big Mac” (solo, no en combo) de la cadena de los arcos dorados hamburguesa.

Según el Índice Big Mac que desde 1986 elabora y publica dos veces al año la revista inglesa The Economista, esa tendencia llegó a poner al peso argentino en el podio (junto al franco suizo y el peso uruguayo) de las monedas más sobrevaluadas del mundo.

Eso cambió ya a mediados del año pasado, cuando el peso pasó de ser la segunda moneda más apreciada del mundo (en enero de ese año) a estar subvaluada.

El índice Big Mac compara el precio de la reconocida hamburguesa en diferentes países. Según su lógica, la moneda de un país está “correctamente” valuada cuando su tipo de cambio respecto al dólar permite igualar el precio del Big Mac (también en dólares) en EEUU.

Según el reciente relevamiento del semanario inglés, que en la Argentina promedia el peso del Big Mac en cuatro ciudades del país, el famoso sándwich (vale la pena repetirlo: solo, no en combo) es de 8.000 pesos. Como en EEUU el mismo sándwich cuesta 6,12 dólares, el tipo de cambio que igualaría el precio en dólares en ambos países es de $1.307,19, inferior al tipo de cambio oficial de $1.445,76 que compiló The Economist, de lo que se sigue que el peso argentino debería valer más, exactamente $1.445,76 y que el tipo de cambio actual implica una subvaluación del 9,6 por ciento.

infografia

El Índice Big Mac se basa en la teoría de “Paridad de Poder Adquisitivo” desarrollada en el siglo XIX por el economista sueco Gustav Casel, según la cual una moneda está “alineada” con otra si permite comprar una misma canasta de bienes al mismo valor, expresado en cualquiera de las dos monedas.

El índice, al tomar un bien simple, idéntico en cualquier país del mundo, permite testear la teoría sin recurrir a índices de precios basados en distintas canastas de consumo.

The Economist también elabora una versión “gourmet” del índice, que tiene en cuenta el llamado “efecto Balassa-Samuelson” (por Bela Balassa, economista húngaro, y Paul Samuelson, premio Nobel de Economía 1970) que postula que los cálculos deben ajustarse en función del PBI por habitante de los países, pues en los más ricos los bienes tienden a ser más altos, debido a su mayor riqueza y productividad. En ese caso, la medición arroja que el peso argentino en la Argentina está todavía 19,8% sobrevaluado. Según esa medición, no es que el Big Mac esté muy caro en dólares, sino que está caro en relación al nivel de desarrollo e ingresos de la Argentina.

El Big Mac, del yen al yuan

Un aspecto que la reciente edición del índice Big Mac a secas destaca es lo depreciado que está el yen, la moneda japonesa. En Japón el Big Mac cuesta, en promedio, 480 yenes, lo que convertido a dólares al tipo de cambio oficial arroja un precio de apenas 3 dólares, lo que significa que el yen, moneda históricamente “fuerte” de un país costoso para los extranjeros, está nada menos que 50,5% subvaluado.

La bajísima cotización del yen es tema de debate internacional, aunque al gobierno de Donald Trump le preocupa más la subvaluación (del 40,2%) que según la métrica hamburguesera muestra el yuan chino, lo que le ha permitido a China seguir acumulando superávits comerciales gigantescos (de USD 1,2 billones en 2025) en el intercambio comercial con el resto del mundo.

FILE PHOTO: FILE PHOTO: Euro, Hong Kong dollar, U.S. dollar, Japanese yen, pound and Chinese 100 yuan banknotes are seen in this picture illustration, in Beijing, China, January 21, 2016. REUTERS/Jason Lee/File Photo/File Photo

Los países con Big Macs más caros en dólares y por lo tanto con las monedas más sobrevaluadas del mundo siguen siendo Suiza y Uruguay. Según la medición de The Economist, el franco suizo está 48,4% y el peso uruguayo 43,1% sobrevaluados. En el ranking de sobrevaluación le siguen las coronas noruega (22,8%) y danesa (16,7%), la libra británica (15,7%) y el euro (15,3% de sobrevaluación).

En el extremo opuesto del ranking, los Big Mac más baratos en dólares del mundo pueden saborearse en Taiwán, cuya moneda según esa métrica está 59,6% subvaluada, la India e Indonesia (ambos subvalúan 58,9 sus monedas, según el índice), seguidos dentro del rango de subvaluaciones superiores al 50% por Egipto, Filipinas, Vietnam y Japón.

La subvaluación del peso argentino está más o menos en línea con la de otras monedas latinoamericanas, como el peso chileno (11,4%), el nuevo sol peruano (17,8%) y el real brasileño(27,3%).