
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) mantendrán una audiencia por la mañana de este viernes para intentar destrabar el conflicto salarial. El resultado de la audiencia será clave para determinar si se implementa una medida de fuerza, lo que podría derivar en el primer paro del año y generar complicaciones para miles de usuarios en los primeros días de febrero.
Si bien la advertencia de un eventual paro sobrevoló a la audiencia del martes pasado, donde no hubo acuerdo respecto a la paritaria para los choferes, sí existió una promesa de mejora en base a una reunión con autoridades del Gobierno. Frente a ello, la UTA fijó el encuentro de hoy como la última instancia para llegar a un acuerdo.
“Esta organización sindical manifiesta, al solo efecto conciliatorio y en la búsqueda de mantener la paz social, esta parte accede dejando expresamente planteado que asistiremos a la próxima audiencia convocada para el día viernes 30 de enero a las 11 horas, en la cual, de no lograrse firmar el aumento salarial, se anunciarán inmediatamente medidas de acción gremial”, destacaron en el comunicado con firma del secretario general, Roberto Fernández.
El sindicado pretende que las empresas presenten una propuesta superadora al 1% de aumento para los choferes de colectivos luego de reunirse con las autoridades del Ministerio de Economía, pese a que en circunstancias anteriores manifestaron que se encuentran ante una situación de “estrangulamiento financiero”.

Durante la última audiencia, las cámaras CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA aseguraron que tuvieron reuniones con las nuevas autoridades de la cartera de Transporte a fin de dar una respuesta al requerimiento de la entidad sindical. Además, sumaron que tendrían una reunión el jueves 29 de enero, por lo que solicitaron un cuarto intermedio. Es que el conflicto se da en medio de cambios en la Secretaría. La semana pasada, se oficializó la salida de Luis Pierrini, por motivos personales, y en su lugar se designó al arquitecto, Fernando Herrmann.
“Si los empresarios no tienen la plata, ¿qué negociación podemos realizar?”, afirmaron en la UTA tras la audiencia del 13 de enero pasado. Ante la falta de acuerdo entre las partes, la reunión tuvo que prorrogarse al 20 de enero y, frente al fracaso del diálogo, al 27 de este mes, que concluyó de la misma manera.
Las empresas aseguran que se encuentran ante un “estrangulamiento financiero”, ya que se ven forzadas a operar con ingresos estructuralmente insuficientes en un contexto de incremento constante de los costos operativos —combustibles, insumos, repuestos, mantenimiento, seguros, cargas sociales y sostenimiento del parque móvil—. Si bien aseguran que las distorsiones tarifarias y la falta de actualización adecuada fueron puestas de manifiesto a las autoridades competentes mediante múltiples presentaciones y audiencias, a la fecha no se han obtenido definiciones concretas.
La postergación de las audiencias es entendida por la UTA como una maniobra para dilatar la recomposición salarial de los choferes. Por lo que, por su lado, aseguran que de acuerdo al resultado de la reunión decidirán si toman medidas de fuerza que afecten al transporte en el AMBA.
La encrucijada
“Supimos que el 40% de las empresas se encuentra cerca de la quiebra luego del fin de los subsidios nacionales y con la dependencia total de las provincias para cubrir el costo del boleto”, señalaron desde la UTA.
El área económica enfrenta una encrucijada, aunque cuenta con el recurso de la conciliación obligatoria. Los empresarios, para otorgar un aumento superior al 1% a los choferes, requieren un incremento en los subsidios por parte del gobierno nacional, lo que contradice la política exigida por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Otra opción sería autorizar una suba en el precio del boleto, medida que, en principio, el oficialismo no está dispuesto a implementar, ya que repercutiría en la inflación que busca estabilizar en enero, después del 2,8% que se registró en diciembre.
“Todos conocen que el boleto aumenta mes a mes, pero a los trabajadores les quieren ofrecer solo un 1% de incremento salarial. Los empresarios no logran acordar con el gobierno, y los trabajadores debemos cumplir nuestras tareas con un salario que no cubre lo básico para alimentarnos, sostener un hogar o comprar un regalo de reyes para los hijos”, expresaron en la UTA a comienzos de enero.
Hasta ahora, durante la gestión de Javier Milei, este conflicto no tuvo resolución. Algunas empresas ya redujeron la cantidad de líneas activas, como ocurrió con El Nuevo Halcón 148. Actualmente, circulan cerca de 40 colectivos, cuando, según la UTA, deberían ser cinco veces más.
La situación se agravó hacia fines de 2025, cuando las compañías de colectivos del AMBA informaron al Gobierno que los salarios de noviembre se pagarían en dos cuotas, y los aguinaldos en seis partes. Frente a esto, el sindicato advirtió a la administración nacional que recaerá sobre ella la responsabilidad si los trabajadores deciden iniciar un paro que afecte el servicio de colectivos.