Mucho se habla de Vaca Muerta y de todo el potencial que la formación geológica tiene para ofrecer el sector hidrocarburífero argentino, pero el “boom” de inversiones y el crecimiento exponencial de la producción en esa región están opacando una realidad compleja para el resto del sector.
Es tanto el contraste que provoca el yacimiento neuquino, que el sólo hecho de incluirlo o no en las estadísticas lleva a ver escenarios completamente opuestos para la Argentina. Contando a Neuquén y a los yacimientos de todas las provincias petroleras, se encuentra que en 2025 se produjo un récord histórico de producción, según los datos de la Secretaría de Energía. En total, el país produjo 46.076.387 m3 de crudo, un valor que superó por 13% al anterior récord, que se había registrado en 2024.
Ahora bien, cuando se saca de las estadísticas a Neuquén, el panorama se vuelve más opaco. Sin Vaca Muerta, la Argentina habría producido sólo 16.247.933 m3 de crudo en 2025, el valor más bajo del que se tiene registro en este siglo. La comparación con el 2024 habría arrojado un saldo negativo de 4,09%. Además, esa habría sido la décima caída consecutiva de los niveles de producción.
Qué pasa en las demás provincias
En la práctica, Vaca Muerta tracciona a todo el sector petrolero en su conjunto. Obviar lo que la formación geológica puede darle al país en materia energética sería absurdo, pero dejar de prestarle atención por un minuto y poner el foco en el resto de las provincias petroleras permite ver realidades muy distintas.
De acuerdo a los datos publicados por la Secretaría de Energía, la provincia de Chubut registró una caída del 3,19% en su producción de crudo durante el 2025, pasando de 7.427.258 a 7.190.655 m3 producidos en el transcurso de los doce meses. Se trata de un volumen que está muy lejos del promedio de los últimos diez años (8.130.332 m3).
No es muy diferente el caso de Santa Cruz. De acuerdo con los números oficiales, esa provincia registró una producción de 3.553.809 m3 en todo el 2025, lo que dejó como resultado una dura baja interanual del 7,62%. La caída ha sido tan abrupta en ese caso, que hoy Santa Cruz está produciendo la mitad de lo que producía hace apenas algunos años. Una década atrás, la extracción de crudo en esa provincia rozaba los 7 millones de m3 anuales.
Mendoza no es la excepción. La provincia cuyana registró un retroceso de producción del 5,2% en 2025 y apenas llegó a superar la barrera de los 3 millones de m3 de producción, algo que hace algunos años lograba sin mucha dificultad. El volumen total producido por Mendoza es también el más bajo del que se tiene registro (la serie estadística comienza en 1999).
Otra provincia con participación importante en el sector petrolero es Río Negro. No es de las de mayor peso sobre el total producido, pero a diferencia de las otras provincias mencionadas, logró un buen resultado en 2025. De acuerdo con la información de la Secretaría de Energía, la producción de petróleo aumento 6,02% en esa provincia en el 2025. Con 1.196.238 m3 extraídos el año pasado, el territorio rionegrino demostró que el declive de los pozos maduros se puede revertir, o al menos retrasar. De todas formas, Río Negro está lejos de producir lo que que registró en sus mejores años, cuando superó cómodamente la barrera de los 2 millones de m3. Además, la recuperación lograda el año pasado no fue lo suficientemente alta como para compensar las caídas de Mendoza, Santa Cruz y Chubut.

Qué pasó en Neuquén
Como lo dejan ver los números, el negocio del crudo es uno con Vaca Muerta y otro sin Vaca Muerta. Pero la comparación queda mucho más clara cuando se miran los números de Neuquén.
De acuerdo a los datos oficiales publicados por Nación, en 2025 el nivel de extracción de crudo creció 25,1% en el territorio neuquino, pasando de 23.831.224 m3 producidos en 2024 a 29.828.454 m3 extraídos el año pasado. El resultado marcó un nuevo récord histórico para la actividad en esa provincia.
Además, mirando los datos históricos, se observa que no hace demasiado -en 2017- Neuquén producía sólo 5,6 millones de m3 de crudo al año. Es decir que en menos de una década el volumen extraído en esa provincia se quintuplicó.
De cara al futuro, las brechas parecen destinadas a agrandarse aún más. Las empresas están enfocando todos sus esfuerzos en Vaca Muerta. Sin ir más lejos, YPF está llevando adelante el “Plan Andes”, a través del cual se está desprendiendo de decenas de yacimientos maduros en diferentes puntos del país para dedicarse de lleno a la producción en territorio neuquino.