
El Comité Internacional de la Cruz Roja entregó este jueves en la Franja de Gaza los cadáveres de 15 palestinos que hasta ahora retenía Israel, completando un canje acordado tras la recuperación del cuerpo de Ran Gvili, el último rehén israelí que quedaba en el enclave.
Los cuerpos llegaron al Hospital Shifa de la ciudad de Gaza, según confirmó su director, Mohamed Abu Salmiya. El médico advirtió que los cadáveres aún no han sido sometidos a exámenes forenses para determinar las causas de muerte o posibles signos de maltrato.
Con esta entrega, Israel ha devuelto un total de 360 cuerpos de palestinos a Gaza desde el inicio del alto el fuego. El acuerdo de tregua estableció una proporción de 15 cadáveres palestinos por cada rehén israelí devuelto.
La devolución marca el cierre de una operación que se extendió durante varios meses y facilitó la reunificación de familias palestinas con los restos de sus seres queridos, según destacó el CICR en un comunicado.
La recuperación del cuerpo de Gvili, un policía de fuerzas especiales de 24 años, concluyó el lunes pasado tras una operación militar de gran envergadura en un cementerio del norte de Gaza. Gvili fue abatido durante los primeros momentos del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.
Su cuerpo fue trasladado a Gaza por milicianos de la Yihad Islámica Palestina, organización que participó en los ataques junto a Hamas. Las fuerzas israelíes exhumaron aproximadamente 250 cadáveres palestinos en el cementerio hasta identificar los restos de Gvili mediante registros dentales, según informó el ejército israelí. Los cuerpos palestinos fueron vueltos a enterrar tras la operación.
En entregas anteriores, tanto el Ministerio de Sanidad de Gaza como fuentes del Hospital Nasser de Jan Yunis, donde llegó la mayoría de los 345 cadáveres devueltos en 14 canjes previos, denunciaron signos de tortura sistemática en los cuerpos.
Las autoridades sanitarias gazatíes (controladas por Hamas) han reportado hallazgos de cuerpos con extremidades atadas con bridas plásticas, ojos vendados, impactos de bala a corta distancia, fracturas múltiples y quemaduras. Algunos cadáveres presentaban marcas de haber sido aplastados por vehículos militares o arrastrados por orugas de tanques.
Un informe de ONU publicado en julio de 2024 señaló que al menos 53 palestinos murieron bajo custodia israelí en los primeros nueve meses del conflicto. B’Tselem elevó esa cifra a 84 fallecidos hasta enero de 2026, casi un tercio del total de 237 muertes en custodia registradas entre 1967 y octubre de 2023.
El acuerdo de alto el fuego que entró en vigor en enero de 2025 estableció un mecanismo de intercambio en tres fases. En la primera fase, que concluyó con la devolución de los 20 últimos rehenes vivos el 13 de octubre de 2025, Israel liberó a 1.808 presos y detenidos palestinos, entre ellos gazatíes retenidos sin cargos ni juicio.
Al inicio del alto el fuego quedaban en Gaza 28 cautivos israelíes muertos: 24 ciudadanos israelíes y cuatro internacionales por cuyos cuerpos no hubo canje. Entre estos últimos figuraban dos tailandeses, un nepalí y un tanzano que fueron capturados durante los ataques del 7 de octubre.
La recuperación del cuerpo de Gvili marca el fin de la primera fase del alto el fuego y despeja el camino para avanzar hacia la segunda etapa del acuerdo negociado con mediación de Estados Unidos, Egipto y Qatar. Esta fase contempla el desarme de las milicias palestinas, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y el traspaso de la gobernanza de Gaza a un comité tecnocrático palestino bajo supervisión internacional.
Israel se ha comprometido a reabrir parcialmente el paso fronterizo de Rafah con Egipto, cerrado desde mayo de 2024, para permitir la entrada y salida de palestinos bajo supervisión israelí.