Investigaciones en psicología social confirman que conversar con personas cercanas fortalece la percepción de una realidad compartida y reduce la incertidumbre (Imagen Ilustrativa Infobae)

La conversación cotidiana influye de manera decisiva en la percepción de la realidad. Investigadores analizaron cómo las personas, al interactuar en distintos ámbitos, verifican y validan sus experiencias a través del diálogo con otros. Este proceso ocurre en la vida diaria, en relaciones familiares, de pareja y con conocidos, y afecta la seguridad con la que las personas interpretan el mundo.

El estudio, dirigido por Maya Rossignac-Milon y su equipo, reveló que la conversación directa con otra persona se convierte en el principal medio para determinar si lo vivido o percibido es real. Según los expertos, preguntar a alguien cercano sobre una experiencia específica, como un sonido o una imagen, permite confirmar la objetividad de la percepción y reduce la sensación de aislamiento o duda.

De acuerdo con lo detallado por la analista en comportamiento, Wendy L. Patrick, en Psychology Today, la validación interpersonal no solo se limita a las relaciones íntimas, sino que también aparece en encuentros casuales. Este fenómeno se observa tanto en situaciones sencillas, como comentar una imagen, como en experiencias sensoriales más complejas. La búsqueda de una realidad compartida, mediante el consenso, fortalece la confianza en las propias percepciones y contribuye al bienestar psicológico.

Dialogar sobre experiencias cotidianas en relaciones familiares, de pareja o con conocidos favorece el bienestar emocional y la seguridad psicológica, según estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La validación interpersonal refuerza la percepción de la realidad

Un equipo liderado por Maya Rossignac-Milon realizó tres estudios para analizar la relación entre la conversación y la percepción de la realidad. Según los resultados, cuando dos personas dialogan sobre experiencias ambiguas, ambos tienden a considerarlas más reales. Este efecto se produce tanto entre conocidos recientes como entre amigos y familiares.

En el primer estudio, los participantes discutieron imágenes ambiguas y luego calificaron su realismo. Aquellos que compartieron sus opiniones con otros sintieron mayor certeza sobre lo observado.

El equipo de Maya Rossignac-Milon demostró que la conversación directa es clave para validar la percepción personal de lo vivido y resolver dudas sobre la realidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el segundo estudio, los investigadores solicitaron a los participantes que registraran cuánto tiempo dedicaban a conversar con parejas cercanas. De acuerdo con Psychology Today, los días con mayor interacción verbal coincidieron con una percepción más firme de la realidad en sus vivencias diarias. Esto muestra que el diálogo frecuente sostiene el sentido de realidad compartida y refuerza la confianza en las propias experiencias.

El tercer estudio se enfocó en parejas románticas. Los investigadores manipularon la percepción de similitud sensorial entre los miembros de la pareja y observaron el impacto sobre la realidad compartida. A las parejas se les comunicó un porcentaje de coincidencia sensorial, alto o bajo, para evaluar cómo esa información afectaba su acuerdo sobre estímulos externos.

Según los autores, cuando se introdujo duda respecto a la realidad compartida, la influencia positiva de la conversación disminuyó, incluso después de una semana.

Las conclusiones de estos estudios subrayan que la realidad compartida no depende de la profundidad de la relación ni de la complejidad del tema tratado. Basta con intercambiar opiniones sobre hechos cotidianos para generar este efecto. Las conversaciones simples, como describir un dibujo o comentar una experiencia sensorial, fortalecen la percepción de realidad gracias al consenso.

La validación interpersonal a través de la conversación refuerza la confianza en las propias experiencias, incluso en interacciones casuales y no solo íntimas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso de construir una realidad compartida ocurre en múltiples escenarios: en la familia, entre amigos, en la escuela o el trabajo. La validación externa, a través de la conversación, sostiene la interpretación del mundo y ayuda a consolidar la identidad personal. Según los investigadores, este mecanismo es esencial para el bienestar emocional, ya que amortigua la incertidumbre y fomenta la seguridad psicológica.

La importancia de la interacción personal se refleja también en la salud mental. Hablar con alguien de confianza puede aliviar la ansiedad o la inquietud, al ofrecer una referencia objetiva sobre las experiencias propias. De acuerdo con Psychology Today, las personas que cuentan con una red de apoyo sólida tienen más herramientas para interpretar el entorno de forma estable y positiva.

La investigación destaca la relevancia de las relaciones humanas en la validación de la realidad y en la construcción del sentido propio. Los amigos, familiares y parejas funcionan como espejos que permiten contrastar percepciones y pensamientos. Esta dinámica fortalece la confianza en uno mismo y mejora la calidad de vida emocional.