Después de más de medio siglo, la NASA y sus socios preparan el regreso de astronautas al entorno lunar con la misión Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto para febrero de 2026.
El objetivo principal será llevar a una tripulación internacional alrededor de la Luna, marcando el primer acercamiento humano desde 1972, e incluyendo por primera vez a una mujer, a un astronauta afroamericano y a un canadiense en una misión lunar. El despegue se realizará desde el Centro Espacial Kennedy de Florida a bordo del Sistema de Lanzamiento Espacial, según destacó la revista TIME.

Regreso de astronautas a la Luna: un nuevo capítulo
El último viaje tripulado a la Luna fue en diciembre de 1972, cuando la misión Apolo 17 concluyó el histórico programa Apolo. Desde entonces, han pasado 54 años sin humanos en las proximidades lunares, un periodo de espera que Artemis II pondrá fin.
De acuerdo con la edición estadounidense, esta expedición inaugura una era tecnológica y culturalmente renovada en la exploración espacial, al enfocar sus esfuerzos no solo en el retorno, sino en consolidar una presencia lunar de largo plazo.
¿Cómo será la misión Artemis II?
La misión lunar 2026 despegará el 6 de febrero y tendrá una duración aproximada de 10 días. Tras dos órbitas alrededor de la Tierra, la nave Orion, impulsada por el Sistema de Lanzamiento Espacial —el cohete más potente construido hasta la fecha—, se dirigirá hacia el entorno lunar.
Durante el trayecto, los astronautas alcanzarán hasta 7.500 kilómetros más allá del lado oculto de la Luna, superando cualquier registro previo de distancia humana respecto a la Tierra. La nave regresará tras sobrevolar la zona lunar, sin entrar en órbita alrededor de la Luna, y empleará una maniobra especial de reentrada guiada para garantizar la seguridad de la tripulación.
TIME resaltó que este vuelo servirá como ensayo fundamental para validar los sistemas del cohete, la nave y los protocolos requeridos en futuras expediciones que contemplan el alunizaje en próximas fases del programa.

Una tripulación con diversidad y perfiles históricos
Artemis II contará con cuatro astronautas. Reid Wiseman será el comandante, con una trayectoria como aviador naval y experiencia en la Estación Espacial Internacional. Wiseman explicó que la misión busca dar “el siguiente paso correcto hacia una presencia lunar sostenida”.
Christina Koch hará historia como la primera mujer en una misión lunar. Con formación en ingeniería eléctrica y física, Koch posee el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer y formó parte de la primera caminata espacial femenina. Sobre el desafío, reflexionó en TIME: “Solo puedo aceptar que mi nombre esté en ese grupo porque somos parte de un equipo”.
El ingeniero y aviador naval Victor Glover será el primer astronauta afroamericano en aproximarse a la Luna. Glover ya pasó 168 días en el espacio y destacó: “Más de una década atrás, la NASA decidió que la equidad y la inclusión serían parte de sus valores principales”.
El cuarto miembro, Jeremy Hansen, piloto de la Fuerza Aérea de Canadá, será el primer canadiense y único debutante en la tripulación. “Tenemos muchos problemas globales y estos requieren soluciones globales. Incluir a un canadiense en Artemis II es un ejemplo de lo que podemos lograr juntos”, declaró el tripulante.
Colaboración internacional y Acuerdos Artemis
La misión Artemis II refleja un nuevo paradigma de cooperación internacional. Desde 2020, 61 países han suscrito los Acuerdos Artemis, comprometiéndose con la exploración pacífica y sostenible del espacio.
Según TIME, los miembros aportan recursos, tecnología y personal, con el objetivo de establecer una base permanente cerca del polo sur lunar. Esta cooperación contrasta con el enfoque nacional de las misiones Apolo, generando una comunidad internacional de agencias, empresas y gobiernos unida en el propósito de expandir la presencia humana en la Luna.
Desafíos técnicos con próximos pasos
Más que un destino final, Artemis II es una prueba vital de sistemas, que abre camino a los siguientes desafíos: activar un módulo de aterrizaje lunar y concretar un alunizaje humano en Artemis III. La principal dificultad reside en el desarrollo operativo de un vehículo de descenso, cuya responsabilidad inicial recae en SpaceX y su nave Starship, aunque Blue Origin y Lockheed Martin también compiten por participar.
TIME señaló que los retrasos tecnológicos han alimentado la preocupación ante la competencia de China, que planea su propio alunizaje antes de 2030. Este contexto impulsa a la NASA a abrir el contrato a más empresas privadas para agilizar los ensayos y fortalecer la posición de Estados Unidos y sus aliados en la renovada carrera lunar.
El regreso de astronautas al entorno lunar permitirá inscribir nuevos nombres en la lista de quienes cruzaron los límites del espacio. En su cobertura especial, TIME subrayó que Artemis II reabre el camino a la Luna y al espíritu colectivo de aspiración que define la exploración humana.