Fernando Fazzolari

El artista plástico Fernando Fazzolari (76) fue encontrado muerto este lunes en su departamento del barrio porteño de Monserrat y la investigación trabaja sobre la hipótesis de homicidio. Sucede que la víctima estaba maniatada, indicaron fuentes del caso a Infobae.

Fazzolari fue hallado por su hijo, que se acercó a la propiedad preocupado porque su padre no respondía los mensajes ni llamados. Al llegar, lo encontró en el suelo sin signos vitales.

Las fuentes detallaron que no se registraron faltantes ni ingresos violentados, por lo que, estiman, que el móvil no sería un robo y que fue la propia víctima quien abrió la puerta de su casa.

Avenida de Mayo al 1100, la escena del crimen de Fernando Fazzolari

Aunque la autopsia habla de una data de muerte de entre 48 y 72 horas, el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición y, por el momento, no se pudo determinar la causa de muerte.

Los investigadores se centran ahora en el análisis de rastros dentro de la escena del crimen y buscan pistas en las cámaras de seguridad de las inmediaciones del departamento, ubicado a pocos metros del Obelisco.

En el caso interviene la Fiscalía Nacional Contravencional y de Faltas N° 1, a cargo de Pablo Turano, quien ordenó el trabajo de la División Homicidios.

Quién era Fernando Fazzolari

Fazzolari, nacido en Buenos Aires en 1949, se formó como pintor con Jorge Demirjián desde 1969 y, dos años más tarde, inició su aprendizaje en dibujo con Julio Pagano.

Hasta 1973 participó en exposiciones colectivas e individuales, etapa tras la cual interrumpió temporalmente la práctica artística para enfocarse en sus estudios universitarios, aunque la alternancia entre arte y otras disciplinas definió su trayectoria.

A partir de 1983, retomó la actividad artística y recibió numerosos reconocimientos: Primera Mención de Pintura en el Salón Anual de la Sociedad Hebraica Argentina en 1971, Mención de Pintura en el Salón Nacional y de Dibujo en el Salón Municipal en 1973, Mención de Pintura en el Premio Prilidiano Pueyrredón en 1983 y Mención de Pintura en el Premio Marcolla a la Joven Generación en 1984.

Entre sus premios más destacados figuran el Primer Premio en la Bienal Internacional de Valparaíso en 1985, el Premio en la Bienal Latinoamericana de Arte sobre Papel en 1986, el reconocimiento como Mejor Artista del Año de la Asociación Internacional de Críticos de Arte en 1987, el Premio Günther en 1989 y el Premio al Mejor Envío Extranjero en la Bienal de Valparaíso también en 1989.

Utilizó en sus obras recursos técnicos como dibujos proyectados por un scanner y pasados por un plotter, intermediarios técnicos que agrandan los trazos originales y daban una calidad gráfica que parecían escrituras o una partitura musical.

Durante su última etapa, profundizó en el arte de la caligrafía china junto a su maestro Zhong Chuanmin(Pablo Zhong) y se dedicó a la elaboración de pinceles. También colaboró con la biografía artística de Lo Yuao, un artista cantonés radicado en Argentina.

Recibió además la Medalla de Plata en el Premio Hoesch en 1991 y el Premio a las Artes Visuales de la Asociación Internacional de Críticos de Arte en 1990 y 1993. En 1992 fue distinguido con el Premio Konex en Técnica Mixta y la Mención en Pintura de ese mismo certamen, así como la Beca Miró en 1993 y el Premio Clamor Brzeska en 2001.

La Cámara Argentino China comunicó su fallecimiento y destacó su papel como presidente de IATASA (Ingeniería y Asistencia Técnica Argentina) y su energía en el fortalecimiento del vínculo entre Argentina y China.

Desde esa institución recordaron su acompañamiento de más de 50 años en el desarrollo de obras emblemáticas del país como la represa Salto Grande, Piedra del Águila, el Paseo del Bajo, el soterramiento del FFCC Sarmiento y varias líneas de subterráneos en Buenos Aires.

Su legado abarca también su trayectoria como economista por la Universidad de Buenos Aires, campo donde alternó con la producción artística y aportó a la ingeniería y al desarrollo de infraestructura nacional.