
Jude Owens, un niño británico de apenas dos años, sorprendió al mundo del snooker tras establecer dos récords Guinness antes de cumplir tres años. De acuerdo con Guinness World Records, es la persona más joven en embocar dos bolas de un solo tiro y en realizar una jugada de rebote contra la banda en billar.
El snooker es una modalidad británica de billar que se juega en una mesa significativamente más grande que la de pool y con troneras (agujeros) más pequeñas. El juego utiliza 22 bolas en total: una blanca (la percutora), 15 rojas y 6 de colores con diferentes puntajes.
Es considerado uno de los deportes de mesa más difíciles y tácticos del mundo, ya que requiere una precisión extrema debido a las largas distancias de tiro y la compleja estrategia de puntuación.
Un talento precoz y logros únicos

Con solo dos años, Jude embocó dos bolas en diferentes troneras con un solo golpe de taco. Poco después, alcanzó el récord Guinness como el jugador más joven en conseguir una jugada por banda, que consiste en que la bola blanca rebote en uno o varios costados de la mesa antes de impactar la bola objetivo.
Su afición al billar comenzó cuando su padre, Luke Owens, le regaló una mini mesa. Pronto, Jude evidenció tal destreza que pasó de la mesa infantil a probarse en mesas profesionales, utilizando taburetes para alcanzar la superficie de juego a pesar de su baja estatura.
El propio Luke Owens relató a Guinness World Records que advirtió de inmediato el talento especial de su hijo con el taco. “Jude ha conseguido muchísimas cosas en muy poco tiempo, pero tener dos récords mundiales es probablemente lo máximo, ¿cómo se podría superar eso?”, expresó.

Reconocimiento profesional y nuevas expectativas
El pequeño captó la atención de profesionales del snooker tras recibir un reconocimiento especial en el Campeonato del Reino Unido de Snooker 2025.
Participó con una entrada exclusiva, convirtiéndose en la persona más joven con patrocinio conocido en este deporte. Compartió encuentros con figuras como Kyren Wilson, John Parrot y Jimmy White, quienes elogiaron su habilidad.
La personalidad de Jude también destaca dentro y fuera de la mesa. Al preguntarle su padre quién ganaría en una partida entre ambos, el niño respondió sin dudar: “¡Yo!”. Luke admitió a Guinness World Records que aunque todavía no ha perdido ante su hijo, espera que “lo logre con facilidad en los próximos años”.

Entre las técnicas que domina Jude se encuentran maniobras avanzadas como los golpes de puente flotante y embocar bolas usando el soporte, desafíos que representan una dificultad considerable incluso para adultos. Según Guinness World Records, este dominio técnico ha causado sorpresa entre expertos y público.
Miles observan a Jude como un niño prodigio del snooker mientras su padre concentra sus esperanzas en que el pequeño alcance grandes metas. El futuro de Jude genera expectativa, ya que sus logros insólitos a una edad temprana lo han convertido en una figura a seguir en el ámbito del billar mundial.