El Banco Central ya compró más del 10% de las divisas que se había propuesto a principios de año. REUTERS/Agustin Marcarian

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) extendió su racha de compras de divisas y este miércoles sumó USD 33 millones, completando 18 jornadas consecutivas con saldo positivo. El propósito principal es fortalecer las reservas internacionales, que alcanzaron su punto más alto en casi cuatro años y medio.

En este lapso de diecisiete ruedas, el BCRA logró acumular USD 1.082 millones, en el marco del inicio de la “fase 4” del programa económico vigente. Las reservas brutas, sin considerar los pasivos, llegaron a USD 46.159 millones, con una suba diaria de 380 millones de dólares. Este monto representa el registro más elevado desde principios de septiembre de 2021.

La acumulación de reservas también se benefició de la suba del precio internacional del oro. La entidad monetaria cuenta con unas 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a 61,5 millones de toneladas, cuyo valor superó los USD 5.300 por onza en la última rueda.

El ritmo de compras del BCRA se explica, entre otras razones, por una mayor liquidación de divisas del sector agroindustrial y la colocación de deuda por empresas privadas. De acuerdo con estimaciones del propio organismo, todavía resta ingresar cerca de USD 3.600 millones de compañías que contrajeron deuda en el exterior. Estos factores favorecieron una mayor oferta de moneda extranjera en el mercado local.

Las proyecciones oficiales para 2026 calculan que la compra de divisas podría oscilar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, en función de cómo evolucione el proceso de remonetización. Santiago Bausili, presidente del BCRA, indicó que la continuidad del fortalecimiento de reservas dependerá tanto de la demanda de pesos como de la oferta de dólares. De esta forma, el Central ya superó el 10% del piso previsto en la meta anual.

La autoridad monetaria fijó un tope diario del 5% del volumen operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para las compras de dólares, con la finalidad de mantener la estabilidad del mercado. En ciertas ocasiones, ese límite se excedió, y fuentes privadas atribuyen esa situación a operaciones que quedan fuera del circuito habitual del MLC.

El propio BCRA informó que puede realizar compras de manera directa fuera del mercado mayorista, acordando sumas y precios con empresas o entidades, para evitar alteraciones en el funcionamiento general del mercado cambiario.

Las compras del BCRA en enero

  • 5 de enero: USD 21 millones
  • 6 de enero: USD 83 millones
  • 7 de enero: USD 9 millones
  • 8 de enero: USD 62 millones
  • 9 de enero: USD 43 millones
  • 12 de enero: USD 55 millones
  • 13 de enero: USD 55 millones
  • 14 de enero: USD 187 millones
  • 15 de enero: USD 47 millones
  • 16 de enero: USD 125 millones
  • 19 de enero: USD 21 millones
  • 20 de enero: USD 8 millones
  • 21 de enero: USD 107 millones
  • 22 de enero: USD 80 millones
  • 23 de enero: USD 75 millones
  • 26 de enero: USD 39 millones
  • 27 de enero: USD 32 millones
  • 28 de enero: USD 33 millones

Dólar estable y riesgo país a la baja

Con un volumen reducido de operaciones, que alcanzó USD 283,5 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista avanzó dos pesos, equivalente a un 0,1%, y cerró a $1.444,50 para la venta, nivel que no se registraba desde el 14 de enero. Pese a esta suba, la divisa acumula en enero una baja de $10,50 o 0,7%.

Para esta jornada, el Banco Central estableció un techo de $1.561,03 dentro de su esquema cambiario, lo que ubicó al tipo de cambio oficial a $116,53 o un 8,1% por debajo de ese tope.

En ese contexto de estabilidad cambiaria, las compras de divisas del BCRA se consolidan como un factor fundamental para la baja del riesgo país, que quebró el umbral de los 500 puntos básicos y acerca a la Argentina a los mercados internacionales de deuda.

El repunte de los bonos refleja una mayor confianza de los inversores en el plan económico del Gobierno, que actualmente prioriza el fortalecimiento de las reservas internacionales del BCRA, y potencia la baja del indicador elaborado por JP Morgan que compara los títulos soberanos argentinos con los estadounidenses, considerados libres de riesgo.

Luego del triunfo oficialista en las elecciones legislativas, el índice cayó más de 600 puntos básicos y actualmente se ubica en 491 unidades. Este escenario favorece la posición de Argentina frente a los mercados internacionales y, si la tendencia a la baja persiste, permitiría al país acceder a financiamiento externo con tasas más bajas.