
Asunción albergó este martes la primera reunión del Marco de Asociación Estratégica entre el Mercosur y Japón, un mecanismo acordado hace apenas un mes durante la cumbre del bloque suramericano celebrada en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú. El encuentro representa el primer paso concreto hacia la materialización de un eventual tratado de libre comercio entre ambas partes, uno de los objetivos prioritarios para Paraguay durante su presidencia pro tempore del Mercosur.
El canciller paraguayo, Rubén Ramírez, mantuvo conversaciones con el director general para América Latina y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, Motoyuki Ishize, quien realiza su primera visita oficial a la región. Las autoridades abordaron temas vinculados al comercio y las negociaciones para concretar un acuerdo de libre comercio que elimine barreras arancelarias entre el Mercosur y la cuarta economía mundial.
Durante la reunión técnica, que contó con la participación de la viceministra paraguaya de Relaciones Económicas e Integración, Patricia Frutos, ambas delegaciones intercambiaron visiones sobre la complementariedad entre las economías del bloque suramericano y Japón. Las conversaciones se centraron en áreas estratégicas como la integración de cadenas de valor, la transición energética y la economía digital, sectores donde existe un potencial significativo de cooperación mutua.
El Marco de Asociación Estratégica fue sellado el pasado 21 de diciembre en Foz de Iguazú, tras la última cumbre semestral del Mercosur. El acuerdo establece la voluntad de ambas partes de profundizar sus vínculos en comercio, inversión, resiliencia en cadenas de suministro y transición energética. Hasta ahora, las relaciones comerciales entre el Mercosur y Japón han permanecido por debajo de su potencial, pese a que ambas regiones mantienen un diálogo institucional desde hace más de dos décadas.
La iniciativa cobra particular relevancia en el contexto actual. El Mercosur acaba de firmar el 17 de enero su acuerdo comercial con la Unión Europea tras más de dos décadas de negociaciones, un pacto que aún debe ser ratificado por los parlamentos de ambas partes. Ahora, el bloque suramericano ha decidido intensificar su estrategia de apertura hacia Asia, región considerada prioritaria para diversificar sus socios comerciales.
El presidente paraguayo, Santiago Peña, señaló tras la firma del acuerdo Mercosur-UE que el bloque mira con enorme atención un eventual acuerdo con Japón, pero también con Corea del Sur y otros países asiáticos. Entre las prioridades de la presidencia pro tempore de Paraguay figuran además finalizar acuerdos comerciales más avanzados, como los negociados con Emiratos Árabes Unidos y Canadá, y proseguir conversaciones con Reino Unido, Indonesia y Malasia.
Japón busca en el Mercosur acceso preferencial a materias primas alimentarias y agrícolas, mientras el bloque suramericano pretende reducir aranceles para productos como carne, cereales y minerales, que actualmente enfrentan barreras de hasta 12,8%. La industria automotriz japonesa, con presencia consolidada en Brasil y Argentina, también constituye un factor clave en las negociaciones.
El Mercosur está integrado actualmente por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Este último país formalizó su adhesión como miembro pleno en agosto de 2024, aunque no participó de las negociaciones previas con Japón ni del acuerdo con la Unión Europea.