Luego del regreso de unas vacaciones familiares en Pinamar, Tamara Báez encontró el tiempo para dedicarse a cocinar en casa. La influencer, siempre dispuesta a compartir tanto los logros como las peripecias de su día a día, vivió este lunes una verdadera odisea cuando decidió sorprender a su novio, Thiago Martínez, y a su hija Jamaica con un kilo de milanesas caseras. Lo que parecía un simple plan familiar se transformó en un vaivén de sentimientos para Tamara.

Quiero cocinar rápido unas milanesitas y me mandan la carne así. Soy malísima cortando carne o pollo”, escribió en una historia de Instagram, mostrando la foto de un peceto comprado por delivery que, lejos de facilitarle la tarea, se convirtió en el primer obstáculo.

La influencer no tardó en mostrar el resultado de su primer intento: las lonjas cortadas a mano dejaban mucho que desear. “Las peores milanesas. No tengo ni una cuchilla con filo para completar”, confesó, visiblemente frustrada. La situación la superó al punto de subir una selfie con los ojos llorosos por la impotencia de no poder lograr lo que quería. “Me estresé. Quería levantar a Thiago con su comida favorita”, contó, dejando ver la presión que se autoimpone por hacer feliz a los suyos a través de pequeños gestos.

La influencer expresó su angustia ante la imposibilidad de poder cortar las lonjas a la perfección

Pero el drama no terminó ahí. Tamara también mostró los restos de carne que quedaron inutilizables tras el fallido corte. “Soy la peor. Usaré esta carne para un guisito, pero otro día”, escribió, asegurando que no iba a desperdiciar lo que había sobrado, aunque no fuera lo que había planeado para esa noche.

A pesar de todos los obstáculos, Tamara no se rindió. Decidida a cumplir su objetivo, salió a comprar una bandeja de carne ya cortada a medida y, finalmente, pudo preparar las tan deseadas milanesas para Thiago y Jamaica. “Ahora sí”, celebró en sus historias. Orgullosa del resultado, mostró cómo quedaron una vez empanizadas y listas, acompañadas de un clásico puré de papas. El final feliz estuvo asegurado y la influencer no dudó en compartir la imagen con sus seguidores, después de una jornada que incluyó lágrimas, enojos y muchas ganas de superarse.

Finalmente, Tamara lo solucionó comprando las lonjas previamente cortadas

No es la primera vez que Báez comparte sus incursiones en la cocina con su comunidad digital. Durante la última Navidad, también había publicado fotos del menú familiar y debió enfrentar las críticas y sugerencias de sus seguidores. En esa ocasión, la influencer mostró una imagen del plato elegido: milanesas a la napolitana con papas a la crema y piononos. “Nosotros llevamos milanesas a la napolitana con papas a la crema y dos piononos. Mi familia también hace otras comidas aparte. La idea es compartir y comer de todo”, explicó, abriendo el debate culinario entre sus fans.

Algunos comentarios no tardaron en llegar, como el de una seguidora que cuestionó con ironía la elección: “¿Milanesas? Tami, son las fiestas. Comés todos los días milanesas de rutina”. Tamara, lejos de sentirse ofendida, respondió con naturalidad y sinceridad. “Sí, a la napolitana. En fin, es cocinar, mi reina. El arrollado de pollo no nos gusta”, y explicó que la intención era que cada integrante colaborara llevando un plato para no tener que pasar toda la noche en la cocina. Así, también podían disfrutar del asado familiar al día siguiente sin agotarse preparando recetas complejas.

En Navidad, Tamara respondió las críticas que recibió por la cena que preparó para su familia (Instagram)

En esta ocasión, entre cortes de carne, lágrimas de frustración y la satisfacción de un plato terminado, Tamara Báez volvió a mostrar que detrás del personaje mediático hay una madre y una pareja que apuesta al esfuerzo, al humor y a la resiliencia en las actividades cotidianas como en la vida misma.