El encarecimiento de los precios internos y un dólar relativamente barato restaron competitividad al turismo local
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El turismo arrojó un saldo negativo para la Argentina en 2025. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a lo largo del año pasado viajaron al exterior unos 11,8 millones de argentinos, mientras que ingresaron al país alrededor de 5,3 millones de turistas extranjeros. La diferencia entre ambos flujos arrojó un saldo neto negativo de más de 6,5 millones de personas.

El desbalance también se reflejó con fuerza en los gastos en dólares. De acuerdo con el organismo oficial, el gasto total de los argentinos en el exterior alcanzó los USD 7.164 millones, mientras que el turismo receptivo generó ingresos por USD 3.110 millones. De este modo, el saldo de la balanza turística fue negativo en USD 4.054 millones durante 2025.

Estos números reflejan un desequilibrio que comenzó en 2024 y se profundizó a lo largo del año pasado. De acuerdo al Indec, durante el año anterior salieron del país 8,3 millones de turistas argentinos -cifra que en 2025 trepó a casi 11,8 millones- lo que implicó un crecimiento interanual de más de 42 por ciento.

De acuerdo con el último informe de Turismo Internacional, la brecha entre ingresos y egresos de turistas se amplía aún más si se incluyen los excursionistas —personas que no pasan al menos una noche en destino—. En ese caso, durante 2025 salieron del país 18,8 millones de personas, frente a 8,7 millones de ingresos, lo que dejó un saldo negativo cercano a 10,1 millones de personas.

El turismo emisivo volvió a crecer con fuerza en 2025, impulsado por un tipo de cambio favorable para viajar al exterior EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Este fenómeno, que volvió a poner presión sobre la salida de divisas, estuvo impulsado por un tipo de cambio que favoreció los viajes al exterior y por un encarecimiento de los precios internos, que volvió menos competitiva a la Argentina como destino turístico.

El último mes del año confirmó la tendencia. En diciembre de 2025 viajaron al exterior 705.100 argentinos, mientras que el ingreso de viajeros extranjeros fue de 535.800. El cierre del año estuvo marcado por un alto movimiento hacia destinos regionales.

Brasil, Chile y Uruguay concentraron la mayor parte de los viajes de los argentinos, impulsados por la cercanía, la mayor disponibilidad de vuelos y precios más competitivos en dólares. También se destacó el crecimiento de los viajes hacia los Estados Unidos y Europa.

Además de viajar más, los argentinos permanecieron más tiempo fuera del país. En 2025, la estadía promedio de los turistas argentinos en el exterior fue de 14,1 noches, frente a 12,8 noches en 2024, con especial peso de los viajes de playa y compras.

En contraste, los turistas no residentes que visitaron la Argentina registraron una estadía promedio de 9,6 noches, un nivel prácticamente sin cambios interanuales y sensiblemente menor al de los argentinos que viajaron al exterior.

Brasil, Chile y Uruguay concentraron la mayor parte de los viajes de los argentinos durante el último año
(Adobe Stock).

Dólar barato y precios internos altos

El contexto macroeconómico fue clave para explicar el fenómeno. Con un dólar relativamente barato durante buena parte del año y precios internos elevados en términos comparativos, viajar al exterior resultó más conveniente que vacacionar dentro del país para amplios sectores de la población.

A esto se sumó el encarecimiento de los servicios turísticos locales —hotelería, gastronomía y transporte—, que redujo la competitividad de la Argentina frente a destinos regionales e internacionales. La combinación de más argentinos viajando al exterior y menos extranjeros ingresando volvió a ubicar al turismo como uno de los factores de salida neta de divisas en 2025.

Aunque el país sigue mostrando un mayor número de argentinos viajando al exterior frente a la llegada de turistas internacionales, estimaciones del sector anticipan que la situación podría estabilizarse o incluso mostrar señales de recuperación en los próximos meses.

Entre los elementos que favorecen una posible mejora del sector turístico, se destaca la estabilidad macroeconómica y la reducción de la incertidumbre luego de las elecciones.

A diferencia del año anterior, las condiciones para viajar al exterior cambiaron. Ante la ausencia de riesgos cambiarios inmediatos, disminuyó la urgencia de aprovechar oportunidades, mientras que la estrategia del Banco Central de ajustar las bandas cambiarias en línea a la inflación apunta a brindar previsibilidad en la evolución del dólar.

Además, el encarecimiento de Brasil debido a la apreciación del real frente al dólar se suma a la coyuntura. En contraste, en la Argentina la divisa americana subió más que la inflación y los salarios durante 2025, lo que puede influir en las decisiones de viaje y en la competitividad de los destinos locales frente al exterior.