El Comic-Con más importante del mundo prohibió el arte generado por inteligencia artificial (Christy Radecic/Invision/AP, archivo)

El San Diego Comic-Con (SDCC), considerado el evento de historietas más importante del mundo, ha decidido prohibir toda obra generada por inteligencia artificial en su Art Show de 2026. Esta exposición, a diferencia del evento principal, es gratuita y está abierta al público, y la medida implica un giro radical tras semanas de debate y presión de la comunidad artística.

Según informaron Culture Crave y 404, la nueva normativa veta tanto obras realizadas parcial como totalmente por inteligencia artificial y faculta al coordinador del Art Show como único responsable de decidir sobre la admisión de las piezas. La decisión llega en un momento en que el uso de inteligencia artificial en la producción artística ha generado una notoria división entre creadores y derivados tecnológicos.

La polémica reciente no solo se circunscribe a San Diego. Eventos como Anime NYC, Crunchyroll Expo y Anime Los Angeles han instaurado restricciones similares, según reveló Forbes. En el caso de New York City Comic Con (NYCC) y otros eventos organizados por ReedPOP, la prohibición se extiende a cualquier producto generado por inteligencia artificial en la feria, con la amenaza de expulsión de por vida para quienes la infrinjan.

En Dragon Con, en Atlanta, la organización llegó a solicitar la intervención policial en 2023 para desalojar a una expositora de Miami, Oriana Gerez, que ofertaba obras generadas por inteligencia artificial pese a haber inscrito un portafolio con pinturas propias. Tras el incidente, GalaxyCon y Westside Comic Con prohibieron también estos trabajos: este último pidió disculpas por el uso de materiales promocionales generados con inteligencia artificial y anunció que los llamados “artistas A.I.” no serían admitidos.

 Eventos como Anime NYC, Crunchyroll Expo y Anime Los Angeles han instaurado restricciones similares (REUTERS/Sandy Huffaker)

El malestar entre artistas profesionales ha ido en aumento. En julio, la ilustradora Karla Ortiz, reconocida por su trabajo en el universo cinematográfico de Marvel y participante en una demanda colectiva contra empresas de inteligencia artificial, calificó la anterior política —que permitía arte generado por IA si se identificaba y no se vendía— como “una vergüenza”. En declaraciones en BlueSky, censuró la decisión de ceder “espacio valioso a usuarios de GenAI para mostrar basura justo al lado de verdaderos artistas que trabajaron mucho para estar allí”.

Sarah Myer, dibujante con 23 años de experiencia en convenciones, expuso las consecuencias profundas de la irrupción de la inteligencia artificial: “La IA no solo es perjudicial para el medioambiente; también causa un daño financiero, ético y emocional a la comunidad artística y a sus integrantes, muchos de los cuales son pequeños empresarios que venden su propio arte”, afirmó en un correo. Myer expresó su deseo de que más convenciones, tanto grandes como pequeñas, adopten prohibiciones similares y garanticen la contratación de artistas que no recurran a estas tecnologías para la creación de señalética, programas, credenciales o la mascota oficial.

Jodie Rae Charity, animadora y vendedora en eventos como NYCC, también manifestó su temor en un mensaje de Instagram: “No soy fanática de la IA. Ya la he visto destruir el sustento de personas talentosas. Como ilustradora y animadora de formación tradicional, me enorgullezco del proceso de creación. Es algo que he estudiado y practicado durante décadas”.

Las herramientas de inteligencia artificial amenazan cada vez más los nichos profesionales de los creadores en estudios de cine y videojuegos. Incluso cuando los artistas continúan elaborando el producto final, muchas empresas han desplazado tareas clave como el diseño conceptual y los gráficos preliminares a sistemas automatizados, limitando los ingresos habituales en el sector.

Las herramientas de inteligencia artificial amenazan cada vez más los nichos profesionales de los creadores en estudios de cine y videojuegos (REUTERS/Mike Blake)

Una de las mayores preocupaciones es la vulneración de derechos de autor: las plataformas generativas se nutren precisamente de las obras originales de los artistas. En agosto de 2024, un tribunal decidió examinar la demanda colectiva encabezada por Ortiz, junto a Sarah Andersen y Kelly McKernan, contra varias empresas de inteligencia artificial por este motivo, un proceso que podría redefinir los derechos en la industria.

El uso masivo de estas aplicaciones también ha provocado un clima de desconfianza dentro del gremio. Myer detalló ante ArtNews cómo la omnipresencia de la IA genera acusaciones infundadas y erosiona la integridad del oficio: “Uno de los efectos más devastadores y duraderos es el social y emocional: ha sembrado la desconfianza contra los artistas y entre los propios artistas. La IA se ha vuelto tan omnipresente que ahora quienes crean obras genuinas y buscan mejorar temen ser señalados. Ese es el peor daño”.

Durante la edición 2023 del SDCC, circularon rumores sobre la expulsión de un booth por vender arte generado por IA; la organización más tarde aclaró a Bleeding Cool que se debió a un problema de salud de la artista, aunque esta sufrió acoso en línea.

En el Art Show del SDCC 2023 participaron 116 artistas con obras que abarcaron dibujos, pinturas, esculturas, joyería y otras disciplinas inspiradas en los cómics y la cultura pop. El evento suele incluir a los candidatos a los premios Eisner. Según Bleeding Cool, el coordinador LaFrance Bragg, responsable de filtrar trabajos generados por inteligencia artificial, ocupa el cargo desde 1988 y es miembro de los masones desde 1961.

No obstante, portales como Plagiarism Today advierten que el avance de la tecnología dificultará cada vez más detectar este tipo de obras: “Detectar trabajos realizados por inteligencia artificial será una tarea cada vez más compleja. La interrogante no es si la IA estará presente en las exposiciones de convenciones, sino cómo llegará y cuál será la reacción cuando eso ocurra”.