
Nuevas jornadas de temperaturas elevadas marcarán el inicio de la última semana de enero en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Este lunes, el AMBA afrontará otra jornada de calor extremo, con máximas previstas que girarán en torno a los 36 °C y sensación térmica aún más elevada.
El panorama en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores no da tregua. La combinación de altas temperaturas y humedad genera un ambiente sofocante, sin probabilidades de precipitaciones para hoy. El termómetro comenzará marcando los 26 °C y se espera que alcance los 36 °C con el correr de las horas.
Por su parte, el pronóstico para el martes introduce un leve descenso térmico, con máximas en torno a los 34 °C, aunque la humedad y el calor seguirán presentes. La probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas se eleva principalmente hacia la tarde y la noche, como consecuencia de la inestabilidad atmosférica.
Pese a la posibilidad de que se registren algunas lluvias, las condiciones están lejos de mejorar. El miércoles y el jueves se esperan máximas de 31 °C y 32 °C, respectivamente, con mínimas que oscilarán entre 23 °C y 24 °C. Para el viernes 30 y el sábado 31, la tendencia se mantendrá, con temperaturas máximas estables y sin lluvias significativas en el horizonte inmediato.

Según el informe del portal especializado Meteored, varias localidades del interior de la provincia de Buenos Aires, alejadas del efecto moderador del mar, enfrentarán máximas entre los 36 °C y 38 °C, con sensaciones térmicas aún mayores.
Por su parte, las zonas costeras bonaerenses se mantendrán como un oasis relativo, con temperaturas máximas entre 30 °C y 32 °C. Esta diferencia refuerza el contraste dentro del territorio provincial. En el área del AMBA, la persistencia del calor se refleja en las previsiones semanales, donde las máximas no descenderán de los 31 °C hasta el sábado, según el mismo servicio meteorológico. De igual forma, toda la provincia de Buenos Aires se encuentra bajo alerta por calor extremo.
En la región del AMBA, la zona sur será la más afectada por las altas temperaturas. De hecho, rige una advertencia de color naranja para esta región y para gran parte del sur de la provincia. La misma alerta alcanza al sur de Santa Fe; el centro-oeste de Entre Ríos y una región del centro-sur de Córdoba.
En simultáneo, el SMN emitió alertas por tormentas, que afectarán al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, el este de Río Negro y parte de Cuyo. Durante la tarde y la noche, el fenómeno se trasladará al noroeste argentino, donde el informe advierte sobre un escenario de alerta amarilla.
Allí, ráfagas de viento podrán alcanzar los 80 km/h, mientras los acumulados de lluvia oscilarán entre los 20 y 45 mm, pudiendo superarse en puntos específicos. En la cordillera, las precipitaciones pueden presentarse como granizo o nieve, dependiendo de la altitud.

El núcleo de calor más intenso se concentrará en Santiago del Estero, el este de Catamarca y Salta, junto con Chaco y Formosa. En estas provincias, las temperaturas reales oscilarán entre 38 °C y 42 °C, con sensaciones térmicas que superarán esos registros. Según Meteored, la sensación térmica extrema por encima de ese valor impactará sobre todo en zonas alejadas de la influencia marina.
La inestabilidad atmosférica persistirá a lo largo de la semana en el centro y norte del país. Las tormentas aisladas se desplazarán hacia el Litoral, el noreste argentino (NEA) y el este de la provincia de Buenos Aires, rompiendo con la situación sinóptica de los días previos que había bloqueado el avance de las lluvias.
Las autoridades meteorológicas recomiendan a la población del AMBA y de las regiones bajo alerta prestar especial atención a los avisos oficiales y mantenerse hidratada, ya que el calor y la humedad pueden generar situaciones de riesgo, especialmente para grupos vulnerables.