Hay 10 millones de cuentas-sueldo que los bancos manejan con exclusividad. La reforma laboral abre el juego a las billeteras

El sistema financiero sigue sumando competencia y apuestas en la previsión de que la digitalización de los medios de pago es irreversible y un negocio creciente. El 2026 arrancó con novedades que prometen un año intenso para un mercado muy disputado, que además discute quién se queda con el jugoso negocio de las 10 millones de cuentas-sueldo que hay en la Argentina, siempre que la reforma laboral lo permita.

El rasgo central de la disputa entre bancos y fintech por captar el interés del usuario es que cada vez se diluye más la frontera entre banca tradicional y billeteras virtuales. A tal punto que se está volviendo imperceptible. Hay bancos que compran fintech, y viceversa. Hay alianzas entre ambos.

También hay quienes se preparan para captar los servicios del otro bando. Hay billeteras que quieren ser bancos, para poder captar depósitos y pagar sueldos, negocios reservados a las entidades tradicionales. A la vez, hay bancos que incorporaron servicios digitales y hasta cuentas remuneradas, un clásico de las fintech, porque si no lo hacen perderán terreno.

Los bancos y las fintech se están volviendo tan competidores como socios. Y el que determinó eso fue el usuario, que toma de ambos lo que necesita. El 72% de los usuarios financieros de la Argentina, 27 millones de personas, tiene cuenta en un banco y en una billetera a la vez. Hay 8 millones que tienen solo cuenta bancaria (CBU) y otros 2 millones que tienen solo cuenta virtual (CVU).

2026 será el año de los neobancos, los bancos sin sucursales

Según datos de Coelsa, cada argentino tiene en promedio 8 cuentas abiertas, 4 de cada clase. Y el 65% de las que se abrieron en 2025 pertenecen a menores de 35 años. El año pasado se mantuvo el fuerte crecimiento de transferencias inmediatas (20%) y pagos con QR (85%). “La adopción digital dejó de ser una tendencia para convertirse en un hábito cotidiano. Se confirma que hubo un cambio cultural,» señala el informe de Coelsa, la empresa que administra la red de pagos.

Apuestas fuertes

Los grandes jugadores están moviendo las fichas. Tal como publicó Infobae, hay una negociación abierta para que Visa se quede con Payway, uno de los líderes del negocio de la adquirencia, el servicio de cobro electrónico para los comercios. La operación le permitiría a Visa ganar terreno en el ámbito de los pagos digitales.

El jueves pasado se oficializó que Banco Macro compró por USD 75 millones el 50% de Personal Pay. Pero la novedad no pasa solo por la compra, sino por el hecho de que dos empresas de peso, Macro y Telecom Argentina, construyeron una alianza que incluye el management compartido de la empresa.

No hay mejor ejemplo que esta operación para explicar cómo los bancos compiten con la fintech pero a la vez se complementan en negocios en común. Macro llegará por vía digital a 4,5 millones de clientes de su nuevo partner. Personal Pay, por su parte, podrá captar depósitos y ofrecer préstamos del Macro. Hasta allí, win-win. En otros servicios, como los pagos, seguirán siendo competidores.

Macro podría haber creado su propia fintech y Telecom haber gestionado para Personal Pay una licencia bancaria, como en su momento hizo Carrefour, otra empresa ajena al sector financiero que hoy tiene un banco. Pero ambos decidieron armar una alianza, con un directorio conformado en partes iguales por cada socio. Naranja X, por ejemplo, otra fintech de peso, pertenece al Grupo Galicia pero se administra de manera independiente del banco. Los modelos son múltiples.

La hora de los neobancos

Este año será además el de los neobancos. Aunque ya existen varios en el sistema (Ualá, Banco del Sol, Brubank), se destacará la llegada de los bancos sin sucursales. El Banco Central tiene sobre la mesa la aprobación del punto clave: la licencia de Mercado Pago para transformarse en Mercado Banco. La autorización a la empresa de Marcos Galperin para prestar servicios bancarios puede modificar por completo el sistema. El OK del BCRA convertirá a la principal fintech del país en un banco líder.

Otro que espera la habilitación del BCRA es Revolut, el banco digital más importante de Europa que en la segunda mitad del año comenzará a prestar servicios en la Argentina. Los rumores sobre la llegada de Nubank, otro peso pesado internacional, se revitalizaron tras las elecciones. Nubank iba a llegar en 2019 pero el triunfo de Alberto Fernández canceló los planes. Hasta YPF no descarta expandir su billetera virtual hasta transformarla en un neobanco.

Pix es el medio de pago más utilizado en Brasil. REUTERS/Pilar Olivares

Otra señal del crecimiento de los pagos digitales en el comienzo de este año fue la pelea por ofrecer Pix, el sistema de pagos de Brasil, a los millones de turistas argentinos que irán a ese país. El verano pasado se lanzaron al mundo Pix una serie de billeteras: Lemon, Cocos, Belo, Prex, Satoshi Tango y otras.

Este año se sumaron Mercado Pago, Ualá y algunos bancos como Galicia, Supervielle, Macro, Credicoop y Ciudad entre otros. También se sumó Modo. Ninguna entidad quiso quedarse afuera del negocio.

Un servicio que el verano anterior quedó manos de las billeteras cripto, este año convocó a los bancos tradicionales que quisieron evitar que Mercado Pago les ganara la pulseada con Pix.

Demasiadas tarjetas

Las criptomonedas también esperan su turno. Muchas entidades esperan que el BCRA habilite a los bancos a operar con criptoactivos, algo que también espera resolución en el despacho de Santiago Bausili. Varios bancos quieren venderle Bitcoin a sus clientes y hay billeteras cripto listas para ofrecerle ese servicio llave en mano a los bancos.

Aquí también se mezclan las esferas financieras. Las cripto ya no se limitan al ahorro sino que empiezan a ganar usabilidad y tener otros usos. Muchas apps sumaron tarjetas y QR para pagar con cripto gastos cotidianos. Lemon dio un paso más: creó la primera tarjeta de crédito respaldada en Bitcoin de la Argentina. Quien tenga depositados Bitcoins en la app, tiene crédito para gastar con su tarjeta de hasta $1 millón sin evaluación crediticia previa.

El aluvión de pagos digitales y de nuevos jugadores trajo un dato llamativo: hay demasiada emisión de tarjetas pero poca aceptación. Las billeteras y los bancos ponen las tarjetas en manos de los usuarios, sin que haya la suficiente infraestructura de procesamiento y adquirencia en los comercios.

Esto ocurre tanto en la Argentina como en la región, según explicaron en Geopagos, una fintech que en base a ese escenario prepara una plataforma de “adquirencia as a service”. Con ella, aspira a que cualquier banco o billetera pueda gestionar en forma completa su operación de tarjetas sin depender de los procesadores y adquirentes actuales (Payway, Fiserv y Mercado Pago).

La pelea de fondo: el pago de sueldos

La reforma laboral que empuja el Gobierno en el Congreso contiene un punto crítico para la competencia en este mercado. El proyecto prevé que se puedan pagar salarios en una billetera virtual (CVU) y no exclusivamente en una cuenta bancaria, tal como sucede hoy.

¿Las billeteras crecieron tanto como para que los trabajadores decidan cobrar su sueldo en ellas y prescindir del banco? Según un estudio de D’Alessio IROL para Infobae, el 26% de los argentinos acepta cobrar indistintamente su ingreso en un banco o en una billetera virtual. A este grupo se suma otro 15% que lo haría bajo ciertas condiciones, como poder transferir fácilmente el dinero o acceder a beneficios concretos. Sin embargo, el 37% prefiere seguir cobrando en un banco, lo que confirma su vigencia como espacio de resguardo.

El informe destaca las diferencias por edad, que son muy notorias. Entre los menores de 35 años, “un 31% se muestra indiferente entre banco y billetera, mientras que solo el 30% opta exclusivamente por el banco”. En el otro extremo, entre los mayores de 55 años, ”el 37% prefiere el banco y otro 11% afirma que podría evaluarlo más adelante, reflejando una cautela asociada a la necesidad de respaldo más que a una resistencia tecnológica».

Para los bancos, la cuenta sueldo ya no es un privilegio automático. Para las billeteras, captar ingresos implica asumir un rol de cuenta principal, con mayores exigencias. Las promociones, por sí solas, resultan insuficientes».

Aquí se abre un interrogante que puede generar inquietudes a futuro en los bancos: ¿cómo van a querer cobrar su jubilación quienes hoy tienen 55 o 60 años y se están acercando a su retiro? ¿Haciendo fila en un sucursal o chequeando su celular?

En el informe de D’Alessio IROL también hay contrastes por nivel socioeconómico. En los niveles altos, el 30% acepta cobrar indistintamente y solo el 34% elige exclusivamente el banco. En los niveles bajos, la preferencia por la banca tradicional asciende al 43%, “lo que sugiere que el principal temor no es el uso de tecnología, sino la pérdida del ingreso ante un problema operativo”.

El informe concluye que aún en el contexto de avance de la digitalización de los pagos, cobrar el sueldo o la jubilación en una billetera virtual todavía genera cautela: “No se trata solo de una elección operativa, sino de una decisión que redefine el centro de la vida financiera cotidiana”.

La cuenta sueldo queda atada a lo que todos quieren en el sistema financiero: la principalidad, hacer que el usuario elija primero una determinada app dentro de un celular saturado de apps.

Para los bancos, destacó D’alessio IROL, estos datos funcionan como “una señal de alerta: la cuenta sueldo ya no es un privilegio automático. Si el ingreso migra, se pierde el primer contacto con el dinero y, con él, oportunidades de vinculación financiera. Para las billeteras, en tanto, captar ingresos implica asumir un rol de cuenta principal, con mayores exigencias. Las promociones, por sí solas, resultan insuficientes».

“La evidencia sugiere que el sistema financiero argentino atraviesa una zona de transición. El banco conserva su lugar como refugio, pero la billetera comienza a disputar la centralidad», concluyó el informe.