Novak Djokovic protagonizó un momento de alta tensión en el Australian Open 2026 tras ejecutar un tiro que casi impacta en una recogepelotas, situación que lo dejó a centímetros de la descalificación en la tercera ronda del torneo. El episodio, que ocurrió en el enfrentamiento entre el tenista serbio y Botic van de Zandschulp, generó repercusión internacional y reabrió el debate sobre las reglas disciplinarias en el tenis profesional.
El incidente se produjo hacia el final del segundo set, cuando Djokovic reaccionó con frustración y mandó una pelota a gran velocidad en dirección a una recogepelotas ubicada junto al poste de la red. La joven debió agacharse para evitar el impacto en la cabeza, detalle que fue captado por las cámaras.
Diversos medios internacionales coincidieron en la gravedad del momento. El diario español Marca encabezó su cobertura con el titular: “Djokovic se juega la descalificación con una derecha que casi impacta en un recogepelotas”, y subrayó el retorno de los “fantasmas de su descalificación en los octavos del US Open de 2020 ante Pablo Carreño tras impactar una bola de manera fortuita en el cuello de una juez de línea”. La comparación con aquel episodio fue inmediata: en 2020, en el US Open, Djokovic fue expulsado del torneo por una acción similar, cuando golpeó accidentalmente a una jueza de línea.
El periódico británico Daily Mail también planteó la chance de descalificación que transitó Nole: “Novak Djokovic lanza una pelota a una recogepelotas en el Abierto de Australia: el diez veces campeón, a punto de ser descalificado tras perder los nervios”. Otro diario inglés, Express, también señaló: “Novak Djokovic se vio obligado a disculparse con una recogepelotas tras fallarle por poco durante su enfrentamiento de tercera ronda contra Botic van de Zandschulp. El serbio lanzó un tiro desviado hacia la izquierda de la pista después de que el revés del holandés fuera cantado fuera de lugar durante el deuce del segundo set, cuando el jugador de 30 años perseguía la ventaja de Djokovic”.
Por su parte, el medio británico The Telegraph advirtió: “Si la pelota hubiera hecho contacto, el 10 veces campeón habría sido descalificado del Abierto de Australia”. El diario inglés agregó: “La recogepelotas se agachó y evitó el contacto, pero si la pelota hubiera estado unos centímetros más abajo y hubiera hecho contacto con su cabeza, Djokovic habría sido descalificado del torneo”. El portal 7News de Australia también abordó el tema, señalando que Djokovic estuvo “a punto de ser descalificado instantáneamente durante su victoria en la tercera ronda sobre Botic van de Zandschulp en el Abierto de Australia”.
Tras el partido, Djokovic abordó la situación en la conferencia de prensa con un tono autocrítico: “Me disculpo por eso. Sí, no fue necesario y fue en el calor del momento. Y sí, tuve suerte. Lamento haberle causado molestias a la recogepelotas o a cualquiera”. La declaración buscó cerrar la polémica, pero la controversia continuó en las redes sociales y medios especializados.
Hay que tener en cuenta que el reglamento de la ATP advierte que “los jugadores no golpearán, patearán ni lanzarán pelotas de tenis de forma violenta, peligrosa o con ira mientras se encuentren en las instalaciones del torneo, salvo en el ejercicio razonable de la búsqueda de un punto durante un partido (incluido el calentamiento). A efectos de esta norma, se entiende por abuso de pelotas golpear de forma intencionada o imprudente una pelota fuera del recinto de la pista, golpear una pelota de forma peligrosa o imprudente dentro de la pista o golpear una pelota sin tener en cuenta las consecuencias”. Aunque allí se establece que el “incumplimiento” de este artículo tiene en primera medida una multa económica mínima, pero también deja abierta la chance de una sanción “de acuerdo con la tabla de penalizaciones”.
El partido, correspondiente a la tercera ronda, concluyó con la victoria de Djokovic por 6-3, 6-4 y 7-6 (4) en 2 horas y 46 minutos. El resultado garantizó su pase a octavos de final y consolidó su perfil estadístico en Melbourne. El serbio alcanzó la cuarta ronda del Australian Open por 18ª vez, igualando el récord de Roger Federer en la Era Abierta. Además, se convirtió en el primer jugador en la historia en llegar 70 veces a los octavos de final de un torneo de Grand Slam, superando a figuras como Federer (69), Rafael Nadal (54), Jimmy Connors (43), Andre Agassi (42) e Ivan Lendl (42).
El contexto competitivo del encuentro incluyó varios quiebres de servicio e intercambios irregulares. Según los antecedentes previos, era el tercer cara a cara entre Djokovic y Van de Zandschulp, con un historial de una victoria para cada uno en los duelos anteriores. El neerlandés buscaba convertirse en el sexto jugador en superar a Djokovic en enfrentamientos directos con al menos tres partidos disputados.
La trayectoria de Djokovic en Grand Slams sigue siendo notable. El serbio mantiene solo dos derrotas a nivel de Grand Slam frente a rivales fuera del Top 75: ante Marat Safin en Wimbledon 2008 y Denis Istomin en el Australian Open 2017. A sus 38 años y 255 días, es el jugador de mayor edad en alcanzar la cuarta ronda en Melbourne desde que el torneo utiliza un cuadro de 128 participantes, superando registros de Roger Federer y Gaël Monfils.
Además, alcanzó el récord de 400 triunfos por Grand Slam, en una lista que lidera por delante de Federer (369), Rafael Nadal (314), Jimmy Connors (233), Andre Agassi (224), Ivan Lendl (222), Pete Sampras (203), Andy Murray (200), Stefan Edberg (178) y John McEnroe (167), según detalló la versión británica de la cadena TNT Sports.
La próxima ronda enfrentará a Djokovic con el ganador del encuentro entre el checo Jakub Mensik y el estadounidense Ethan Quinn. “En cuanto a la edad, creo que un día en concreto, cuando me siento bien física y mentalmente, cuando juego bien, puedo desafiar a cualquiera, y sigo creyendo que puedo vencerlos a todos. Si no fuera así, no estaría aquí. Te lo aseguro, no estaría aquí, seguro, pero también sé que si me toca jugar contra Sinner, sería en semifinales. Cuanto más avanzado esté el torneo, más energía gastaré, y no sé cómo reaccionará mi cuerpo. El año pasado no me sentí bien jugando contra ellos, contra él y Alcaraz en las últimas fases, pero espero que eso cambie”, expresó cuando le preguntaron por el desgaste físico que representa cada juego en este Grand Slam y lo que significaría emparejarse contra los mejores tenistas del ranking en la actualidad.